VA POR TI, ¡Y LO SABES!
Por, Ernesto Pérez Vera Algunos nacen con el gen de la gilipollez a flor de piel. Otros lo cultivan con el paso de los años. Oye, a veces hasta yo mismo pienso que soy uno de ellos, no creas. Quienes terminan acreditando pertenecer a tan pringoso y chorreante club, suelen prepararse concienzudamente las oposiciones a gilipollas del culo . No pienses que obtener una de estas plazas resulta sencillo, pese a lo cual todos los años se cursan miles de instancias. Codazos por un puesto. Jamás quedan vacantes desiertas. Obviamente, solo los más prestigiosos, caracterizados y destacados mentecatos obtienen el fruto de tantos años de cornadas en el espejo . De entre los buenos, únicamente los mejores terminan ascendiendo a baboso gilipollas , uno de los puestos más codiciados entre los novatos afiliados a esta casta. Hasta aquí ha llegado el necio mameluco que hoy dice blanco, que mañana dirá negro, que pasado mañana defenderá el gris marengo y que ayer proclamó el verde. Un daltóni...