APUNTAR CON EL DEDO

Por Ernesto Pérez Vera ¿Ajustar y enrasar el punto de mira y el alza, o sea, apuntar durante un enfrentamiento armado surgido súbitamente a corta distancia? Pues no, no suele resultar una acción fácil de ejecutar. A veces, muchas veces, resulta del todo imposible materializar el apuntamiento en tales momentos. En ello influyen múltiples factores, destacado sobremanera la di námica del enfrentamiento, las circunstancias concretas del momento y, principalmente, la propia fisiología del ojo humano sometido a distrés, por estrés de supervivencia. Es por ello que muchos me habréis oído hablar animosamente, en infinidad de ocasiones, sobre las innatas habilidades visomotoras humanas para dirigir el fuego hacia el punto de impacto deseado, pero sin necesidad de emplear los elementos de puntería, siempre que nos hallemos en rangos cortos o muy cortos con la parte confrontada. Y funciona, digo que si funciona. Ya nos funcionaba de maravilla cuando como especie no tan evolucionada mir...