lunes, 13 de julio de 2009

BLANCOS: SILUETAS y DIANAS. ¿QUÉ ES EL MEJOR?

Por, Ernesto Pérez Vera

Los agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad de España y demás profesionales de la seguridad —también de casi todo el mundo— realizan sus prácticas de tiro ante blancos de papel o cartón. Estos, al ser alcanzados por los proyectiles, dejan la huella delatora de los impactos en forma de agujeros. En el momento de verificar el resultado del ejercicio, esos orificios serán tapados o cubiertos con parches adhesivos o bien será sustituido el papel/cartón por otro nuevo. Esto es así ahora y también lo ha sido durante muchísimos años, tal vez desde siempre.


Lo que hoy sí ha cambiado, gracias a una nueva visión y mentalidad, es el tipo de blanco. En el pasado, y hasta hace relativamente poco tiempo, todos los profesionales entrenaban sobre aquellos blancos llamados dianas, al menos en España así ha sido. Estos son blancos con círculos concéntricos numerados, en fin, de los clásicos de tiro de precisión en las competiciones deportivas.

Este tipo de diana es reglamentaria en las competiciones deportivas reguladas a nivel internacional, donde lo que está en juego es la puntuación que mide la precisión del tirador deportivo, incluso aunque el mismo sea policía. Para tal cometido es el blanco ideal, pero coincidirán conmigo en que es el menos apropiado para entrenar a un agente de seguridad en la peligrosa misión de salvar su vida y a veces incluso la de aquel contra el que dispara.

Es un contrasentido que se obligue a los policías a disparar contra un cartón que posee números, cuyo tamaño y forma nada tienen que ver con el objetivo que empíricamente se muestra como principal recibidor de sus disparos en situación real: un ser humano. Son muchos los casos conocidos en los que los agentes deben disparar en el ejercicio de sus funciones, también, a animales peligrosos que atacan a terceros o incluso a los propios funcionarios actuantes (canes principalmente). Esto se da con cierta frecuencia en las entradas y registros de inmuebles objeto de una investigación. No por ello habrá que diseñar siluetas de perros, ¿o quizá sí? En los Estados Unidos existen amplios estudios sobre este particular.


Lo lógico es entrenar al policía en disparar contra una silueta humana. Serán personas quienes, en la inmensa mayoría de ocasiones, iniciarán los ataques graves contra los agentes, en cuyo caso siempre será preciso abrir fuego defensivo (en los entrenamientos se deben recrear acciones graves). De este modo se condiciona la mente. Ahora bien, dentro de la gama de siluetas humanas fabricadas como blancos para el tiro, ¿cuáles son las más apropiadas?

El mercado internacional oferta una gran variedad de siluetas policiales. Incluso en España es fácil encontrar muchos de esos modelos, algunos son incluso autóctonos. Los hay de cuerpo entero simulando a un atacante o combatiente en posición de pie o erguido, y los tenemos de medio cuerpo (torso) que podría simular, por su altura o tamaño, a un combatiente en posición de rodilla en tierra (si se coloca la silueta a ras de suelo). A esta última silueta podríamos darle la altura de un hombre en posición de erguido, siempre que usemos el porta blancos adecuado.


Dentro de este tipo de siluetas de papel o cartón, también denominadas tarjetas o targets, encontramos un casi infinito ramillete. Muchas dividen zonas del cuerpo en sectores puntuados con números o letras. En estos blancos se da más puntuación o valor a los impactos que alcanzan determinadas áreas, como la cabeza, más aún la zona alta de la misma. El centro de masas —zona torácica/corazón— también se puntúa altamente. En la mayoría de estos blancos no existe más que el torso, o sea que carecen de tren inferior, motivo por el cual los disparos que pudieran alcanzar esa zona no son puntuables de modo alguno. De hecho, ese es el propósito: que el tirador se mentalice en dirigir sus disparos al centro de masas del cuerpo de su agresor.

Los últimos blancos descritos son, hoy por hoy, los más usados en nuestro país para la instrucción de profesionales, a excepción de los agentes de seguridad privada. Los profesionales armados del sector privado utilizan, de forma reglamentaría, siluetas humanas que alcanza la altura de un adulto medio erguido, exactamente 175 centímetros. Por cierto, en este sector durante las prácticas periódicas de tiro se considera tan válido y puntuable un impacto en la cabeza o en el en el tórax, como en la zona más baja de lo que sería el tren inferior. Desde mi punto de vista, un gran error.


Estos enemigos inertes son, sin duda alguna, más idóneos para el entrenamiento profesional que aquellos denominados dianas que ya hemos tratado al inicio del artículo. Pero hay que decir que dentro de las siluetas con contorno humano, unas se presentan como más aptas que otras.

Ya hemos dicho que hay que condicionar al agente, a través de su mente y vista, a tirar sobre aquellas formas que potencialmente atentarán contra él, ¿entonces por qué la mayoría de siluetas carece de brazos y manos? No olvidemos que esas manos serán las que nos atacarán portando armas blancas o de fuego y que además estarán dirigidas hacia nosotros. Esas manos armadas serán la señal y justificación que tendremos para abrir fuego.

No se debe enseñar a las personas a tirar sobre formas humanas comunes inermes. Aunque seguro que no por usar siluetas desarmadas los agentes van a ir disparando a las personas que se vayan encontrando por la calle. Está claro que tal cosa no va a pasar, pero es más adecuado y recomendado el uso de siluetas que posean formas humanas más concretas (amenazadoras). Una silueta que tuviera trazados los brazos y que estos se presentaran en posición y disposición de ataque o amenaza, sería ideal para condicionar la mente del tirador. Naturalmente, siempre que se entrene con la adecuada filosofía y dirección.


Una silueta en la que podamos advertir una mano empuñando una pistola dirigida hacia nosotros (hacia los tiradores del entrenamiento), no solamente servirá para que los tiradores nos sintamos más cercanos al enfrentamiento, sino que además nos dará una idea más real de cuál es el resultado de los disparos. De este modo, un impacto sobre el brazo que nos apunta ofrecería varias hipotéticas lesiones en el blanco. Así pues, si el disparo se dirige al centro de masas de la silueta, que por otra parte es la opción más inteligente, es posible que el proyectil, de haber alcanzado a un cuerpo humano de verdad en esa postura de tiro apuntado o dirigido hacia nosotros, impacte en la mano o en el brazo que simula el ataque. La bala, seguidamente, cruzaría por sobrepenetración hasta el esternón o hacía alguno de los pulmones. Todo esto, lógicamente, según sea el ángulo desde el cual dirijamos nuestros tiros.


Lo expresado en el párrafo anterior ayuda a comprender mejor el resultado de un disparo durante el entrenamiento defensivo y de paso arroja la idea de que ese impacto concreto aclara o justifica, ante la autoridad judicial, el hecho de haber abatido al agresor. Las trayectorias con orificios de entrada y salida en el brazo acreditarían compatibilidad con la acción de dirigir el arma hacia nosotros (la línea de tiro). Esto no sería posible si únicamente se emplean siluetas carentes de brazos o incluso cuando los poseyeran los tuviesen caídos. Trenes superiores así no representan riesgo inminente.

Entre las siluetas de papel y/o cartón existen algunas especialmente realistas. Estas ayudan a recrear escenarios o situaciones que cualquier policía podría encontrar durante su servicio. Muchas de ellas están diseñadas para el entrenamiento de equipos de rescate y liberación de rehenes u operaciones antiterroristas. En cualquier caso, estos blancos son muy apropiados para el entrenamiento policial general. En estas se reflejan dibujos o fotografías de más de una persona, por ejemplo la de un atracador y un rehén, tras el que se parapeta el primero. Estos blancos se hacen necesarios para entrenar disparos muy precisos y rápidos. Si el entrenamiento está bien dirigido, estos ejercicios darán buena fe de la complejidad y riesgo que conlleva un enfrentamiento real, más aún con rehenes de por medio. En estos blancos, tanto si se ven dos personas como si solamente aparece una, se pueden plasmar imágenes de individuos reales con armas a tamaño real y en situaciones y posiciones muy realistas.


Otras imágenes reflejan a personas armadas en actitud claramente hostil, dejando ver a muy corta distancia la localización exacta de todos los órganos internos del cuerpo humano. Con estos blancos el tirador puede verificar el resultado de sus impactos: podrá ver qué órganos del cuerpo ha alcanzado y discernir potenciales lesiones. Estas siluetas no dejan ver los órganos si no es a muy corta distancia, de ese modo el tirador no tratará de forma deliberada de colocar sus impactos en tal o cual parte concreta del mapa de la silueta. El policía se limitará a hacer aquello que su instructor siempre le dice: tirar al centro de masas, la zona más amplia y fácilmente acertable en situación de estrés. Entendamos como centro de masas, el centro del blanco ofrecido. Si una persona solamente deja ver su pierna, el centro de dicha extremidad será el centro de masas. Si asoma la cabeza, su centro de masas es el centro de la misma. Si ofrece como blanco solamente el torso, su centro geográfico será el centro de masas.


Llegados al punto de hablar de los entrenamientos realizados de modo realista, tanto por el blanco utilizado como por el programa de formación en sí, sería bueno decir que no siempre debemos emplear siluetas humanas que se presenten frontalmente. Serán muchas las ocasiones en las que los agentes deberán disparar contra un atacante que a la par que dispara se desplaza, incluso dando la espalda al atacado. Así pues, si el agresor se “da por patas” tendremos un handicap añadido: el movimiento de aquel a quien debemos abatir y además la menor superficie que, casi seguro, nos presentará su cuerpo. Esto conlleva el riesgo de disparar a un blanco más reducido, cual es el perfil de quien huye desplazándose lateralmente o encogido. Pero parece que alguien ha pensado en esa realidad. En EE.UU. se pueden conseguir blancos que reflejan la imagen de una persona armada que simula tirar a la vez que se desplaza a la carrera. El cuerpo en tal situación se encoge y ello, por consiguiente, dificulta el impacto.


También se pueden usar blancos en 3 dimensiones, los llamados 3D. Estos nos darán la opción de poder abrir fuego en ángulos o en oblicuo. De producirse un impacto desde determinados ángulos, el blanco, al poseer grosor o profundidad bastante, nos dará una visión de la trayectoria del proyectil, cosa que no podremos hacer si nuestro blanco o silueta es de papel fino pegado o grapado en una delgada tablilla.

A las siluetas 3D se las puede vestir con camisetas. De este modo se podrían organizar ejercicios con varias siluetas vestidas de formas distintas, para que el tirador abra fuego contra la que porte el color que el instructor determine en cada momento. Así se puede mantener cierto nivel de tensión sobre aquel que va a realizar la prueba, pues nunca sabrá contra qué cuerpo deberá dirigir su arma (entrenar lo inesperado). El hecho de tener que recibir una orden desconocida, digerirla mentalmente, asimilarla y reaccionar, sumará el plus de estrés que todo entrenamiento policial debe contener.

Los blancos 3D se fabrican de varios materiales. Los hay de cartón y de materiales sintéticos, siendo los segundos más duraderos por no fracturarse el material con el continuo impacto de los proyectiles. Los sintéticos engullen al proyectil, teniendo por ello una vida útil más prolongada. Otros modelos 3D están construidos de modo más complejo y costoso, como los de gel y poliuretano.

Algunos fabricantes norteamericanos llegan a comercializar carritos con mecanismos que permiten el movimiento o desplazamiento de las siluetas, dando con ello un mayor realismo a los entrenamientos, sobre todo cuando se usan siluetas 3D o blancos que reflejan escenas de personas en actitud hostil.

9 comentarios:

  1. Apreciado amigo Ernesto, quiero ante todo felicitarte en esta nueva andadura, sin duda alguna es una gran suerte poder contar con un gran profesional y persona en el mundo de la seguridad como tú.

    Antonio A. (Tu cabo preferido)

    No subestimes a la serpiente, ya que se puede reencarnar en dragón.

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  2. Hola Cabo de la MUERTE, me alegra saber que estás por aquí. Si vienes por este "Campo", llámame.

    Ernesto.

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  3. Hola Ernesto!!

    Quiero hacer referencia a otro tipo de entrenamiento que no se ha mencionado en estas líneas y me parece muy interesante, en aras a esa realidad, que pretendemos conseguir.

    Los entrenamientos con sistemas como SIMUNITION FX o AIRMUNITION, recreando situaciones, con objetivos que son activos, te obligan a reaccionar en movimiento y decidir en el momento, considero que deberían incluirse como parte de la formación.

    Me gustaría saber que opinión tienes al respecto.

    Un cordial saludo compañero!

    Mustelus

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  4. Hola amigo, como bien dices, no he mencionado nada sobre los sistemas SIMUNITION FX, AIRMUNITION o UTM. Quizás en este artículo no “encajaban” estos sistemas de tiro/entrenamiento, tampoco creo que hubiera en “encajado” en el artículo sobre El Tiro en Seco, que, por cierto, se publicó en la misma fecha que éste de los Blancos y Siluetas.

    El tema de entrenamiento con sistemas SIMUNITION FX o AIRMUNITION y similares, merece un artículo aparte, me has dado una idea, jajajaj. Gracias.

    He usado el sistema Simunition FX y fue muy positiva la experiencia. Me apunto la idea de escribir algo al respecto, pero en principio, y como adelanto o respuesta a tu comentario, apruebo totalmente el entrenamiento con estos sistemas.

    Gracias por escribir en mi espacio.

    Veritas Vincit.

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  5. OK!!

    Me alegra que te animes a escribir sobre el tema.

    Por cierto... de estos sistemas, conocía también las RAM-Real Action Marker http://www.ram-waffen.de/ , pero no había oído hablar del sistema UTM.

    Un placer participar en tu espacio.

    Mustelus.

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  6. Hola soy policía en Costa Rica. Este articulo es muy interesante y de mucha ayuda para para convencer a personas que piensan que no es adecuado utilizar siluetas humanas, coincido en que las prácticas tienen que ser lo más real posible

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  7. buenas tardes he leido tu articulo y me parece muy interesante sobre todo por la practica que hacemos con silueta humana esto nos da la facilidad de verificar y corregir nuestros disparos, espero algun dia vengas a El Salvador a impartirnos unas clinicas. soy policia aqui y hemos tenido en alguna ocasion instructores españoles...exitos.

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  8. Gracias por sus palabaras amigo salvadoreño.

    Ernesto.

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