Condiciones de porte del arma para el servicio

Por, Ernesto Pérez Vera

La operatividad de nuestras armas está directamente relacionada con la condición mecánica de su porte y con la pericia adquirida para su manejo. Existen varias formas de transportar el arma durante el servicio; y únicamente el portador debería decidir de qué modo llevarla. Para ello el agente tiene que ser consciente, honesto y responsable consigo mismo y con quienes le rodean. El arma no debe portarse de forma que uno mismo o sus semejantes más cercanos puedan provocar o sufrir accidentes por falta de seguridad en el manejo, por pericia escueta, o por habilidad distraída.

No obstante, existen situaciones en las que serán las normas establecidas las que obliguen o determinen la manera de circular con las armas, no pudiendo los usuarios decidir al respecto. Por ejemplo, durante la estancia en galerías de tiro, periodos académicos y determinados servicios policiales, suelen existir normas que establecen una concreta forma de llevar las armas. En España existen fuerzas de seguridad que prohíben, mediante normas internas, el uso y porte de las pistolas en determinadas condiciones de utilización. Seguidamente analizaremos cuatro formas de llevar el arma corta durante el servicio:

Condición uno: El uso de esta condición de porte es solamente recomendable en pistolas de simple acción (SA). Hasta la aparición de las pistolas dotadas con mecanismos de doble acción (DA), y la inundación del mercado con armas provistas de este sistema de disparo, en EE.UU. la condición uno era la forma más empleada por los agentes de seguridad. La inmensa mayoría poseía pistolas con mecanismos de SA.


La condición uno consiste en portar el cargador lleno de munición, un cartucho alojado en recámara, el martillo montado (posición más retrasada) y el seguro manual activado. De este modo el agente, tras extraer el arma de la funda, solamente tendrá que desactivar el seguro para abrir fuego en SA. Como ya se ha referido, este sistema es aceptable solamente en armas de SA, si bien en las de acción mixta (AM) también podría usarse, sin que este autor lo recomiende: es del todo innecesario. También es posible usar esta condición de porte en los revólveres, pero lógicamente sin tirar de seguro manual: muy pocas armas de este tipo poseen seguros manuales. Desaconsejo la condición uno en los revólveres, tanto si son de AM como si son exclusivamente de SA.

Condición dos: Esta es la forma ideal de portar las armas de DA, y la recomendada por quien suscribe este artículo, siempre que el usuario esté debidamente adiestrado y mentalizado de cómo se encuentra su arma, y sobre lo que ello supone. Siempre he portado mis armas de ese modo, y jamás me ha picado ningún bicho. Es, sin duda alguna, la forma más rápida de hacer fuego y la manera más segura de portar un arma. Quienes trabajan con revólveres siempre han ido de esta guisa, y nadie se ha rasgado las vestiduras. ¿Por qué con las semiautomáticas nos llevamos las manos a la cabeza, demonios?

La condición dos consiste en llevar el cargador lleno de munición, un cartucho dentro de la recámara y el martillo en la posición de reposo. Llevar el seguro manual activado, o no, no es algo que modifique esta situación de uso. Personalmente ni lo llevo activado y ni lo recomiendo, como normal general. Nuevamente recalco que esto lo propongo solamente a quienes poseen una aceptable concienciación y entrenamiento. ¡Ojo!, los años acumulados trabajando con una pistola en la cintura no computan como experiencia en manejo y uso de armas; tan solo acreditan años de lastre.


Debemos conocer y comprender bien el sistema de disparo de nuestro arma. No es lo mismo llevar una Sig Sauer P-2022 o una HK-USP con cartucho en recámara, que una FN-P9-DAO o una CZ-100.  Estas últimas cuentan con sistema DAO: Double Acción Only, o sea Solo Doble Acción. Las primeras reseñadas son de AM, de SA y DA, al menos como norma general. Así pues, y hablando de las de AM: llevando alimentada la recámara y disparando en DA el primer cartucho, los restantes se producirán en SA. Como casi todas las armas modernas, la P-2022 y la USP pueden configurarse con diversas formas de disparo.

En el caso de las armas referidas en segundo lugar, las que cuentan con mecanismos DAO, tras efectuar el primer disparo tanto ese como el resto se realizarán, forzosamente, en DA. Esto, como es lógico, supone ejercer sobre el disparador una presión más elevada que en SA, amén de realizar también un mayor recorrido del gatillo. En las pistolas de la marca Glock pasa algo parecido, pero diferente. Me explico. La presión es idéntica en cada disparo, si bien está muy conseguido el recorrido y la presión constante del disparador. En este caso no es un martillo el que se libera para golpear sobre la aguja percusora. Las Glock no son ni de doble ni de simple acción.

Todavía son demasiados usuarios los que portan la recámara vacía en sus pistolas de DA, entrenando siempre en SA. O sea que no están familiarizados con el tiro en doble. Muchos de estos policías introducen ocasionalmente un cartucho en la recámara cuando son alertados de la perpetración de atracos, o incluso recurren a ello, como hábito, cuando prestan servicios nocturnos: alimentan la recámara y dejan el arma presta en DA, por lo que se pueda presentar. Es un contrasentido. Acuden a la condición dos, precisamente, el día que creen que pueden tener que hacer uso del fuego. Esta gente el día de más peligro pretende hacer bien, en pleno apogeo de terror, algo que jamás han entrenado. No tiene sentido, siendo incluso muy peligroso. Suena a perogrullada, pero es así: no podemos hacer bien lo que no sabemos hacer. Y difícilmente sabemos hacer bien lo que no hemos ensayado.


Con lo anterior, lo único que puede ocurrir es que en el momento del enfrentamiento el usuario no recuerde que tiene el arma lista para hacer fuego, consumiendo tiempo extra en montar la pistola nuevamente. Esto hace perder tiempo de respuesta; resta eficacia a la reacción. Ocurre, digo que si ocurre. En España ha sucedido muchas veces, derramándose gratuitamente sangre azul. Otra circunstancia que puede darse, y que de hecho se da con frecuencia, es que el policía olvide extraer el cartucho de la recámara al acabar el servicio y, ¡cómo jamás porta así su arma, nada más que cuando le da el punto!, provoque un accidente que acabe con lesiones graves o con la vida de algún compañero o con la de algún ciudadano. Créanme, esa es casi siempre la causa principal de los accidentes con armas de fuego en nuestro país.

Demasiados instructores se resisten a enseñar técnicas de tiro en DA. Esto ocurre porque ellos mismos no dominan la cuestión; y en el peor de los casos ni la conocen. Estos son los que se han encargado de llenar las cabezas de sus compañeros de mitos y leyendas urbanas contrarias al uso de la DA. Han creado miedo, firmando cuentos chinos. Sobran: ¡echémoslos!

Un ilustrativo ejemplo para hacer comprender la eficacia y necesidad de la DA es el que usó Javier Pecci en su obra Manual de tiro táctico policial y de defensa, obra que por cierto recomiendo siempre que tengo ocasión. El ejemplo es el siguiente: cuando ustedes conducen un coche con aire acondicionado, ¿lo encienden a poco que tengan calor, o por el contrario esperan a que la temperatura alcance 40ºC (el extremo)? De esperar a llegar a los 40ºC sería tardío e ineficaz usar el aire acondicionado, ¿verdad? Para entonces ya habrán sufrido un sofoco y estarán empapados en sudor, justo lo que no querían que sucediera. Pues con la DA pasa lo mismo. Si recurren tarde a ella, en el último momento, no serán tan eficaces como si desde el primer minuto de servicio ya van en DA. Además, el malo nunca avisa. Naturalmente, siempre hago hincapié en esto: se debe estar bien instruido en el empleo de tal condición de porte y disparo.

Debemos ser conscientes de que cuando montamos el arma en una intervención pasan varias cosas en el entorno, en la mente y en el cuerpo. Lo primero es que al alimentar el arma ante una amenaza estaremos muy nervioso, seguramente extremadamente nerviosos. De lo contrario la situación no sería grave y tener el arma en la mano tal vez sería innecesario. Confío en que nadie monta o desenfunda la pistola cada vez un ciudadano le da un grito o le regala un improperio, algo tristemente frecuente y cotidiano. Así pues, entiendo que si se saca la pipa es porque algún peligro está acechando y, además, se intuye un ataque inminente. A prevención, en según qué situaciones, también se puede y debe extraer el arma; pero nunca hay que olvidar que en la escena pueden existir personas ajenas a la intervención.

En tal estado de nervios, lógicos y naturales cuando una persona se siente en grave riesgo, estaremos manipulando el arma rodeado de ciudadanos. ¿No es eso más peligroso que llevar el arma lista para hacer fuego, sin tener que hacer manipulaciones bajo estrés? En estas condiciones son muchos los disparos no deseados que se producen. Descargas involuntarias. No es tan fácil que se escapen tiros en DA, toda vez que el disparador presentará un recorrido más largo y requerirá, como norma general, del doble de presión para sacar el disparo. A ver si nos enteramos de una vez: los disparos involuntarios se producen siempre o casi siempre en SA.

Los detractores del uso del cartucho en recámara en armas de DA repiten, continuamente, a aquello de “si te desarman, te darán un tiro con tu pistola”. Eso, hasta cierto punto, tiene sentido. No hay duda de que si el arma está lista para abrir fuego y un delincuente se apodera de ella, podría producirse un rápido disparo contra el policía. ¡Pero digo yo!, ¿cuántos casos conocemos? Seamos honestos, hay muy pocos. Seguramente no conozcamos ninguno. Yo solamente sé de uno o dos en España, pero el arma no estaba alimentada sino que el criminal, tras hacerse con ella, la montó. No más mentiras para justificar imprudencias, porque a la larga se vuelven contra nosotros.


Ahora vamos al supuesto contrario, pero seamos igualmente honestos. ¿A cuántos policías conocemos que por llevar un cartucho en la recámara hayan salvado la vida o hayan tenido capacidad de respuesta ante una agresión importante? Conocemos muchos casos, ¿a que sí? Si no los conocemos en nuestro entorno cercano, seguro que sí por mediación de otros compañeros, libros, etc. ¿Verdad?

Condición tres (solo para pistolas): Es la más empleada en España por los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (FYCS), Fuerzas Armadas (FAS) y por el personal de seguridad privada (escoltas). También es muy usada por los ciudadanos particulares que poseen la licencia de armas B, la que autoriza el porte de armas cortas para seguridad personal.

Esta opción consiste en portar el cargador lleno, la recámara vacía y el martillo en reposo o retrasado. De igual modo, el seguro manual, en caso de existir, podría ir activado o no. El tirador debe, una vez efectuado el desenfunde, montar el arma tirando de la corredera hacia atrás para liberarla posteriormente (dejarla avanzar para alcanzar la obturación). Una vez alcanzado este punto la pistola estaría lista para hacer fuego. En caso de que el seguro manual estuviese activado, cosa que personalmente no aconsejo hacer, habría que desactivarlo. Esto es algo que podría realizarse antes o después de montar el arma; una maniobra más, otro lastre, más tiempo que gastar, cuando las prisas apremian en aras de la supervivencia. Allá cada uno.


Tras todo lo anterior, la pistola estará dispuesta para hacer fuego. Dependiendo de si el arma es DAO, de SA, de AM, o de otro sistema, el disparo se podría producir en una u otra modalidad. Por ejemplo: si se trata de una pistola HK-USP-C, la de dotación en muchísimos cuerpos locales y en la Policía Nacional, quedará en SA tras montarla.

Por el contrario, si la pistola en cuestión es una DAO, como la CZ-100 usada en varios cuerpos locales de Andalucía, tras serle introducido el primer cartucho en la recámara estaría lista para el fuego en DA. En este caso no solamente saldrá el primer disparo en doble sino que lo harán todos. Si estuviésemos hablando de una Glock la situación sería muy similar a la descrita para la DAO, pero sin ser mecánicamente iguales sus sistemas de disparo. En ambos casos la presión, tensión o peso y recorrido del disparador, sería idéntica en cada disparo: una acción continua.

Lo negativo de esta modalidad es que ralentiza la posibilidad de hacer fuego inmediato tras el desenfunde. Muchos piensan que siempre gozarán de tiempo para montar la pistola, confiando en sus habilidades como tiradores deportivos. Incluso hay quien se recrea diciendo que monta el arma de modo súbito con una sola mano, por lo que la DA le sobra. Los anclados en estos absurdos extremos todavía no saben que lo que sucede en la galería de tiro nada tiene que ver con la cruda realidad de la calle. No saben que no saben. No todo lo que se puede ejecutar magistralmente en las asépticas líneas de tiro puede hacerse, también, ante la muerte. Ahí fuera casi nada sucede como nos han contado en las teleseries preferidas de algunos formadores de policías.


Otros, a favor de este uso, defienden la idea de que en caso de serle arrebatada el arma el delincuente no podría abrir fuego súbito. Esto es cierto si el agresor es una persona poco o nada adiestrada. Por decir algo, solo un agente de cada muchos miles es desarmado y encañado con su propio arma. ¿Cuántos casos conocen de agentes que hayan pasado por esto? Ninguno, ¿no? ¿Y a cuántos policías conocen que por llevar un cartucho en la recámara hayan salvado la vida o hayan tenido capacidad de respuesta ante una agresión importante? Seamos honestos. Ganan las respuestas a la segunda pregunta, además de modo arrollador ¿Verdad? ¿Les suena el párrafo? Claro que les suena, me repito apropósito.

Algunos defienden la bobalicona teoría de que al montar la pistola, el característico sonido que produce la corredera al obturarse puede asustar a la otra parte, haciéndola desistir de todo acto. Bueno, esto puede ser cierto en situaciones concretas: casos de personas agresivas que no están representando un peligro inminente sino potencial. Pero esto no va a funcionar, precisamente, ante un delincuente que ha decidido atacar y que de hecho ya lo está haciendo. En cualquier caso, si se lleva el arma con la recámara alimentada (condición dos) y la situación puede salvarse con esta maniobra onomatopéyica, pues nada, se monta el arma, se hace el ruidito y se pierde el cartucho eyectado por la ventana de expulsión. Si esto funcionara, genial. Nunca es agradable dispararle a una persona. Que no funciona lo del ruidito, pues fuego al frente.


Condición cuatro: Es la forma de conducirse con el arma dentro de los centros de enseñanza, durante los periodos de formación académica. También se utiliza para deambular por las galerías de tiro y para prestar ciertos servicios policiales, como por ejemplo la custodia de detenidos en los calabozos. Esta condición es una opción válida tanto para pistola como para revólver.

Consiste en portar el cargador lleno, pero en la funda o en el bolsillo, la recámara vacía y el arma en la pistolera. Es el modo más lento y laborioso para poder abrir fuego después de hacer la extracción del arma. El agente deberá extraer, a la par, arma y cargador, introducir el segundo en el primero y tirar de la corredera hacia atrás para dejarla ir libre hacia delante y que se aloje el primer cartucho en la recámara. Tras esto ya se podría disparar. Si el seguro manual se llevara activado habría que consumir un instante más para desactivarlo ¿Siempre tendremos tiempo para hacer tantas cosas en el área de calabozos, ante una agresión grave?

Por último, decir que existen tantas formas de denominar las condiciones de porte del arma como autores.

PUBLICADO en Armas.es de octubre de 2009
PUBLICADO en el número 94 de War Heat en octubre de 2010

Comentarios

  1. Al igual que usted, también yo llevo mi arma en la posición 2, es decir, con cartucho en recámara. Sin embargo, planteo la siguiente duda:
    ¿Es significativa la fatiga que pudiera sufrir el culote de un cartucho sometido a la introducción/extracción diaria de la recámara al inicio/finalización del servicio?

    ResponderEliminar
  2. Hola Marlow, antes que nada, le doy las gracias por su visita, lectura e interés.

    Personalmente, actúo del siguiente modo: el arma está siempre con el cartucho en recámara. Yo no lo introduzco al inicio del servicio, ni lo extraigo al finalizarlo, siempre está ahí. Entre otras cosas, porque el arma, cuando finalizo el servicio, me acompaña y “protege” de regreso a casa.

    Lo que si hago, para alivio de muelles, en el arma y cargadores es, vaciar la recámara y cargadores, durante periodos medios o largos de inactividad. Así pues, en vacaciones o días libres –trabajo medio mes y libro el otro medio-

    Para esos días de “inactividad” uso y porto, otro arma, en este caso personal y privada, no reglamentaria de trabajo.

    No creo, aunque admito que la mecánica pura no es mi fuerte, que se provoque fatiga bastante, en los resortes, como para provocar averías, al menos, en armas de calidad, en mi caso: HK-USP-C.


    Nuevamente, le doy las gracias.

    Ernesto Veritas Vincit.

    ResponderEliminar
  3. Antes, olvidé referirlo. Cuando se hace uso continuo, de un mismo cartucho, para introducirlo y extraerlo de la recámara, ya sea en entrenamientos o en el inicio-fin de servicio, provocamos, el alargamiento o acortamiento del cartucho.

    Esos alargamientos o encogimientos, se producen al recibir, en el primer caso; el culote del cartucho, el “golpe” que lo “empuja” e introduce en la recámara. Eso viene a provocar que la punta o proyectil, con tan frecuente “sacudida”, elongue el cartucho. Esto, provocaría interrupciones. Puede que el disparo, de ese, alongado, cartucho se produzca, pero puede que sin capacidad para producir la mecanización posterior del arma, produciendo fallos o interrupciones.

    El acortamiento se produce, en determinadas armas, cuando el proyectil, después de recibir numerosos “golpes” con la “cuchara” o rampa de acceso a la recámara, se va, poco a poco, introduciendo en la vaina que lo porta. Esto, a simple vista se advierte, pues el cartucho se ve muy cortito, incluso con “inflamación” en la zona de engarce. Este cartucho sería, casi seguro, disparado, pero produciría, también con mucha seguridad, sobrepresión en la recámara.

    Para evitar todo lo anterior, es recomendable no usar siempre el mismo cartucho para ser introducido en la recámara. También, y esto sirve para estos, y todos lo casos, es conveniente cambiar la munición de servicio, con cierta frecuencia. Yo, personalmente, cambio todos los cartuchos de los cargadores, unas tres veces al año, naturalmente, también el de la recámara.

    Ernesto Veritas Vincit.

    ResponderEliminar
  4. Hola Ernesto, primero darte las gracias por el blog de gran ayuda profesional.
    Referente al cambio de cartuchos tanto de cargador como de la recamara, sigo un "ritual" de rotaciones para evitar lo que tú mencionas, lo que me ha válido la consideración de "friki", jejeje
    Por otro lado tengo una pregunta, tenemor una Glock 17 de dotación, al quitar el cargador y vaciar la récamara del arma, disparaba en seco para dejarla con el gatillo en posición final.(como en IPSC, cuando el arbitro les dice que disparen en seco, yo NO practico esta disciplina deportiva, entonces le empezé a dar vueltas y pienso que realizando esto de forma continuada, ¿ no estoy adquiriendo una mala costumbre de meter el dedo en el disparador y disparar sin necesidad?
    No sé si me explico bien.
    Lo que hago hago ahora, es quitar cargador, quitar cartucho, cerrar corredera y No disparar, sino dejar siempre el disparador pre-armado.
    És correcto?
    es bueno para el arma?
    leyendas sobre muelles, etc?
    Bueno espero no haber sido muy extenso, y darle de nuevo las gracias por el blog.
    un saludo!

    ResponderEliminar
  5. Hola Alex, antes de entrar en materia debo agradecerte la visita al blog, el comentario y deferencia de tus preguntas.

    Mira, eso de friki, que te lo sigan llamando, aplícate aquello del:..”ande yo caliente, ríase la gente…”. Hace unas semanas le pedí a un compañero, que me mostrara su arma, toda vez que, siempre presume de tenerla muy limpia. Una vez la tuve en mis manos, comprobé la veracidad de su manifestación, el arma estaba impecablemente limpia, en todas sus piezas, principalmente el acceso a la recámara.

    Cuando extraje el cargador, de inmediato me percaté de algo “sangrante” a mis ojos, y antes de tocar nada, le pedí a mi amigo y compañero, que mirara lo que iba a hacer. Lo que detecté, a “golpe” rápido de vista es que, el proyectil del cartucho que estaba en lugar primero, en el cargador, era SUPER LARGO. Una vez lo vio Juan, le dije: “…Toca el proyectil y con leve toque, desplázalo lateralmente…”, Juan, lo hizo y se quedó con el proyectil en la mano, derramando toda la pólvora entre sus manos y el arma.

    El no sabía que le pasaba, pero le hice la pregunta clave, y su respuesta fue: “sí, ese es el cartucho que meto siempre en la recámara, tanto para trabajar, como para entrenar la maniobra rápida de alimentar la recámara…”

    Al parecer, Juan, llevaba ese cartucho hacía un año en el cargador y calcula que lo ha introducido en la recámara, siempre ese mismo cartucho, unas 50 veces. Saca conclusiones. Juan se quedó de piedra con la explicación, tanto como lo acaecido. Este amigo, explicó esto a otro gran compañero y amigo, y tras comprobar, ese amigo, todos los cartuchos del cargador principal, detectó la misma incidencia en dos cartuchos. El segundo amigo, cree que solo ha hecho esas maniobras unas diez veces, pero sus cartuchos llevan 5 años en el mismo cargador.

    Sobre el disparador de Glock y sus muelles, pues mira, ese disparo en seco, puede ser evitado con un aliviapercutor, que aunque será en seco también, evitará sufrimientos en la aguja y su muelle. Sobre la imperiosa necesidad de hacerlo, pues mira, no creo que necesariamente lo debas hacer a diario. Puedes hacerlo solo cuando el arma va a estar muchos días sin “tocar”, dejando de un día para otro el arma con disparador montado o con el cartucho en recámara. Los muelles pueden sufrir, seguramente, sufran todos, pero con el “descanso” en días de vacaciones o libres, puedes aliviarlos en parte.

    La Glock 17/19 es una arma ideal para trabajos policiales o de defensa, parece casi concebida para ello. Tiradores mediocres y malos, en tiro policial, con armas variadas, suelen obtener con Glock, mejores resultados, y eso, aún siendo su arma diaria de otra marca y configuración mecánica.

    Las leyendas de muelles son infinitas. Admito que la mecánica no es lo mío, pero jamás he tenido problemas con muelles, y siempre porto cartucho en recámara. Una de las leyendas es que eso, el cartucho en recámara, crea fatiga en uña extractora. Yo, repito, nuca tuve problemas en estas armas: Sig228, Sig226, Sig239, Sig232, Glock26, HK-USP-C y Sig-Pro-2009.

    No se si he respondido a todo y si lo habré hecho de moco claro, si quieres, vuelves a cuestionar. Un saludo, y nuevamente, Gracias.

    Veritas Vincit.

    ResponderEliminar
  6. Gracias Ernesto, todo respondido!
    Mi pregunta sobre disparar en seco tambien iba relacionada con mecanizar insconcientemente un movimiento de disparo sin tener porque hacerlo.
    Todo lo demás perfecto.

    Un saludo desde Bcn!

    PD: no puedo hacer preguntas desde mi perfil de registro en tu blog, solo puedo hacerlas por libre, como ahora, he de registarme en algún otro lugar aparte de tu blog?¿

    ResponderEliminar
  7. Hola Alex.

    El tema cibernético no lo domino, así que, no podré responder esa pregunta, de verdad, yo mismo me hago un lío cada vez que debo responder cuestiones en el blog. Te invito a contactarme por Hotmail, eso es más fácil. Mi dirección email está en mi perfil, dentro del blog.

    Sobre eso que dices de mecanizar el movimiento, y hacerlo inconscientemente, pues sí, podría ocurrir. Pero creo, desde mi experiencia, que eso sería mucho más probable si se hiciera “mil veces” al día, y no es tu caso. Aún así, también será más fácil de que le ocurra a quien no tiene concienciación del problema, ni mentalidad operativa ni táctica, y sin conocerte, No es tu caso.

    Saludos y nuevamente, me despido agradecido.

    Ernesto Veritas Vincit

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

MIS ÚLTIMOS 10 MINUTOS CON VICTITO (QEPD)

CUANDO LAS RATAS PRESUMEN DE PLACA, SIN SABER QUÉ ES SER POLICÍA