GASTADORES

Por  Ernesto Pérez Vera


ESCUADRAS   DE   GASTADORES

En estas fechas, sea uno creyente o no —yo soy—, las calles de nuestras ciudades y pueblos se llenan de sonidos y olores de toda la vida. Incluso ciertos sabores reaparecen puntualmente en estas fechas. Quizá en los que ya tenemos cierta edad esos olores y sonidos evoquen recuerdos de la infancia. Es mi caso.

Sonidos de tambores, cornetas y clarines se acompañan de olores a incienso y cera quemada. También el olor de la flor y del pétalo nos acompañará durante unos cuantos días. Estos aromas y sintonías se mezclan, en ciertos rincones de España, con una amplia variedad cromática muy de esta semana. Estoy hablando, lógicamente, de la Semana de Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret, de la Semana Santa.

Como de botánica y música no entiendo nada, hoy solo puedo escribir sobre un complemento que adereza esta semana religiosa y sus característicos sones musicales salidos de las oportunas bandas que amenizan los viacrucis y las estaciones de penitencia. Muchas bandas se hacen acompañar, todavía, de unidades militares que ejercen funciones de solemne escolta. Pero hay que decir que estos soldados casi siempre hacen acto de aparición con sus propias unidades musicales. Entre quienes forman, los que por parte de la población civil más atención y gestos de admiración reciben son, como norma general, los integrantes de las escuadras de gastadores. De gastadores trata el artículo.

Junto al penitente: el padre del autor del artículo, escoltando
un paso en la Semana Santa de Cádiz (1971). Policía Armada
Tengo que confesar, antes de entrar en materia, que soy un apasionado de este tipo de unidades de honor. Con especial cariño cuelgo hoy en mi blog estos párrafos sobre la Historia de tan queridas, admiradas, llamativas y aplaudidas fuerzas. Espero disfruten del texto y de las imágenes que lo ilustran, algunas de las cuales son inéditas (archivo personal y familiar de este humilde autor).

Las escuadras de gastadores se crearon en tiempos de don Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán(1), quien sacaba de filas a cierto número de soldados para que alternasen el uso de las armas propias de la época (picas, espadas y arcabuces) con herramientas tales como picos, palas, mazas, serruchos, etc. Con los referidos útiles gastaban las asperezas del terreno de vanguardia, o sea, por donde más tarde debía pasar el grueso de las tropas. Los gastadores, por tanto, solamente combatían cuando era necesario. Esto ocurrió por primera vez, posiblemente, en 1495, durante la primera expedición que don Gonzalo dirigió en Italia.

En las armas (no cuerpos) de Caballería y Artillería a los soldados que ejercían las funciones propias de los gastadores se les llamaba batidores. Esta denominación viene de la misma etapa histórica referida en el párrafo anterior, cuando los jefes de tales armas mandaban escuadras a vanguardia para que otearan o batieran el terreno. Esto ocurría tanto al previo cañoneo de la Artillería, como al previo avance de la Caballería. Pese a tal histórica y primitiva denominación, hoy en las unidades de las dos armas se suele emplear el término gastador, y no batidor. Ahora, ya, solamente se ejercen funciones simbólicas y de honor, y no las tácticas de campaña que tan sucintamente se acaban de describir.

El actual concepto de escuadra de gastadores se estableció en 1760, cuando empezaron a desempañar el mismo papel que actualmente conservan: cometidos de honor y solemnes escoltas. En definitiva, representación. Una ordenanza dictó, en 1768, que los efectivos fuesen, por batallón, de un cabo y seis soldados gastadores, número que actualmente se viene manteniendo en el seno de nuestras Fuerzas Armadas.

El autor, en cabeza de escuadra
Para configurar las escuadras de gastadores siempre se seleccionó a los mozos más granados y altos. En algunos momentos concretos de la historia, hasta el hecho de ser bien parecido se tenía en cuenta para la selección de los gastadores.  Lo anterior quedó establecido en las normas de la época de la creación táctica de estas unidades, pues un soldado de gran envergadura tenía más potencia y fuerza en el manejo de las herramientas de corte, desbroce y desgaste, que uno pequeño y menudo. Esto pasó a la historia, y hoy en día, a veces, ni la estatura se tiene muy en cuenta en las escuadras de gastadores de algunas unidades. Es algo que podemos ver con frecuencia en determinadas formaciones militares.

En épocas algo posteriores a la de la creación, se llegó a rivalizar entre las escuadras de las distintas unidades tipo batallón, por mor de los caprichos de los jefes de regimientos (coroneles). Estos presumían de sus muchachos, y siempre querían tener a los gastadores más espectaculares: a los más altos, a los más fuertes e incluso a los más barbudos. Esto último, lo de las barbas, se dio en un momento histórico muy preciso que originó, de modo temporal, la tradición de que para ingresar en la Escuadra había que poseer una enorme y frondosa cara peluda.
El autor

Se dieron circunstancias y anécdotas curiosas en siglos anteriores al XX. Al ser la estatura media del soldado español muy baja, algunos coroneles contrataban, ocasionalmente, a civiles de origen extranjero. Estos siempre eran nórdicos o centroeuropeos. La función de los guiris era la de, en ciertos actos, ataviarse de gastadores y realizar las labores propias del cargo ante la visita de otros jefes militares a los cuarteles o campamentos. Todo lo anterior perseguía un único fin: impresionar con la elevada talla, la cual otorgaba más vistosidad durante la realización de los actos castrenses. En los casos de soldados imberbes, se llegaban a utilizar incluso barbas postizas. Todo valía para dejar en buen lugar la imagen del coronel. Pura frivolidad, vamos.

También resulta curioso y anecdótico el éxito que entre la población civil femenina tenían los “gastacas”, como a veces se les denomina. Seguramente tiene su sentido. Verán. Cuando una unidad militar llegaba a una población y establecía allí su campamento, las chicas del lugar, en edad de merecer, se sentían más atraídas por los soldados altos y fuertes que, para colmo, vestían uniformes más vistosos que el resto. Luego veremos cómo se atavían los gastadores. A esto hay que sumar que a veces se trataba de extranjeros de cabellos rubios y de ojos azules. Tal perfil físico y estético alteraba la sangre de la población fémina autóctona. Parece que hoy también ocurre: los “selfish” lo demuestran.

Hoy, y desde que se promulgara la primera ordenanza al respecto, los gastadores desfilan siempre en cabeza del batallón; aunque también al frente de otro tipo de unidades análogas, como la bandera en la Legión y la BRIPAC (Brigada Paracaidista), el Tabor en Regulares, la Comandancia en la Guardia Civil, etcétera. Despejan la marcha del mismo modo que ya hicieran, antaño, aquellos elegidos por El Gran Capitán en sus campañas de Italia y Nápoles. Ergo, actualmente son una bella reminiscencia épica y simbólica de otros tiempos. En otros momentos, como durante la  Semana Santa, también abren camino a los piquetes de honor: secciones en formación de a tres.

Los gastadores prestan sus servicios, normalmente, en las inmediaciones de la Plana Mayor del regimiento y/o batallón. Acompañan, cual escoltas, al coronel o teniente coronel (jefes de sendos tipos de unidades). Estos soldados suelen ser de primera clase. Para los desfiles y formaciones adosan sobre la manga izquierda del uniforme rombos (a veces también óvalos)  que se sitúan entre el hombro y el codo.  Este rombo, junto con el emblema distintivo del cuerpo o arma, presenta un pico y una pala entrecruzados.

Hermano del autor del artículo: tercera generación de 'gastacas'
de la familia
A la espalda, pendiendo de sus respectivos correajes creados al efecto, portan herramientas tales como las referidas al inicio del artículo. El cabo o cabo primero que manda la escuadra siempre lleva un serrucho. En el Arma de Ingenieros, en tiempos ya muy pretéritos, se solían usar herramientas más sofisticadas. Todos los componentes de las escuadras lucen adornados en sus uniformes, destacando los cordones acabados en borlas con flecos. Entre las muñecas y los codos se colocan manoplas. Éstas suelen ir decoradas con el emblema de la unidad, cuerpo o arma. Al conjunto de este utillaje se le conoce como galas de gastador. Las galas son de distintos colores, estando siempre relacionados con la tradición de la unidad y con la cromática de sus guiones y banderines.

A día de hoy, las escuadras de gastadores están algo denostadas, aunque en unidades como la Legión, los Regulares y la Brigada Paracaidista suelen ser, aún, muy tradicionales y conservadoras de las antiguas costumbres. Por ello se les sigue dando el calor y el lugar que sentimentalmente ocuparon siempre. Son unidades espectaculares, muy vistosas por la forma en que ejecutan todos los movimientos de armas durante las tablas de orden cerrado. Los "sobre el hombro", "presenten armas", "braceos", "tercien", "paso ligero", etcétera, son llevados a cabo con llamativa y controlada exageración, aspecto, éste, que también distingue a un gastador de un no gastador.

En la Legión existe cierta rivalidad y pugna entre las escuadras de las distintas banderas, grupos y tercios, realizándose competiciones entre ellas para buscar la que más estilo, garbo, marcialidad y espectacularidad es capaz de demostrar ante un jurado formado por mandos de las unidades en liza. Estas competiciones se celebran con motivo del 20 de septiembre, fecha de conmemoración de la fundación del Tercio de Extranjeros, hoy Legión (en realidad es la fecha en la que se alistó el primer legionario, en 1920). En la Brigada Paracaidista también se celebran este tipo de actos.

Las escuadras de gastadores son muy apreciadas y aplaudidas por la población durante la Semana Santa. En este periodo cuaresmal realizan el acompañamiento y la solemne escolta de infinidad de hermandades y cofradías cristianas. Durante  estas formaciones se hacen acompañar por bandas de cornetas y tambores e incluso por piquetes o secciones de honor que forman tras ellos. Las escuadras de gastadores abren el paso, aunque en determinados casos obran de otro modo. Especialmente conocida es la participación de la Legión española en la Semana Santa de Málaga. Pero muchas ciudades y pueblos, de toda la geografía peninsular  e insular, igualmente acuerdan la presencia de este tipo de tropas para que, en tales fechas, realicen la castrense escolta de sus devotas imágenes religiosas.

Muy típico y característico es, también, que las escuadras marchen con mascotas durante sus formaciones y exhibiciones (no en actos religiosos). Así pues, los tercios de la Legión vienen usando normalmente un mono tití o un borrego. En otros momentos, incluso un zorro del Desierto del Sahara y hasta un jabalí han sido símbolo de las escuadras de determinadas banderas. Por cierto, este último mamífero, el jabalí, se ha utilizado más tradicionalmente en las escuadras de gastadores de las COE, luego GOE (Compañía de Operaciones Especiales y Grupo de Operaciones Especiales, respectivamente). También algunas unidades de la Guardia Civil, como pueden ser la UAR y el GRS (Unidad de Acción Rural y Grupo Rural de Seguridad, respectivamente), han empleado al jabalí como mascota para sus actos protocolarios y de formación.

En los desfiles, el paso de las escuadras de gastadores siempre provoca en el público comentarios de admiración y aplausos (qué pesado soy), pero más aún cuando les acompañan las referidas mascotas, las cuales también hay que decir que lucen, a veces, prendas típicas de la unidad en cuestión.

(1)     Don Gonzalo Fernández de Córdoba y Aguilar, El Gran Capitán, nació el 1 de septiembre de 1453, en Montilla (Córdoba), y murió el 2 de diciembre de 1515, en Granada. Fue el gran reformador del Ejército mediante la combinación de maniobras rápidas de las tropas, donde daba prioridad a las fuerzas de Infantería. Adiestró a sus soldados bajo una severa disciplina que inculcaba el amor a la patria. Organizó de tal modo las unidades, que consiguió que nuestro ejército, el español, fuese temido en todo el mundo por su eficacia, fiereza y capacidad de maniobra ante cualquier terreno donde tuviera que combatir. Estas reformas organizativas dieron origen a los Tercios de Flandes, inspiración de la Legión española.

Comentarios

  1. Muchas gracias por mantener las tradiciones y recordarnos, lo que fuimos, para ser mejores y superarnos cada día sin tener miedos y complejos. Me ha encantado tu artículo sobre los Gastadores. Un abrazo muy fuerte.

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  2. Gracias por tu comentario y seguimiento, seas quien seas.

    Escuadraaa...de frenteeeee....

    Saludos.

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  3. Magnifico articulo Ernesto. Gracias a el creo que muchos entendemos mejor lo que significan estas unidades y a otros muchos les has dado la posibilidad de conocerlas y poder apreciarlas . Seguro que, tanto unos como otros, veremos esta Semana Santa y sus actos de una manera diferente al ver a esas Escuadras acompañando a los Pasos.

    Un Saludo muy fuerte .

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  4. Querido Manolo:

    Gracias por leerme y por dedicar unos segundos a escribir un comentario. Al ver tu mensaje, he recordado la procedencia “primitiva” de la foto del carnero y el mono, por ello, ahora, pondré algo sobre ello en el blog, junto a la referida imagen.

    Un abrazo.

    Ernesto.

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  5. ya he conseguido enterarme de que es una escuadra de gastadores un abrazo ernesto

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  6. Hola Fran: Gracias por la lectura, espero te halla gustado.

    Nos vemos.

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  7. Enhorabuena por el artículo Ernesto. Tienes razón, me lo había perdido.
    Bien documentado y bien redactado. Esto último en tu estilo.
    Y no te digo nada más porque me llevas mucha ventaja con los artículos, jejejeje.
    aquaesextae dixit.

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  8. Gracias por tus piropos amigo.

    Un saludo.

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  9. la legion es la unidad mas:bonita,hermosa,bondadosa etc............................................................................................ mi abuelo fue subteniente de la legion en tauima cuando era marruecos de españa y me siento orgulloso de ser y haber sido nieto de este subteniente caballero legionario ya fallecido porqe mi abuelo me qeria muxisimo etc................................................ enora buena por vuestro articulo muxaxos y seguir asi defendiendo con orgullo esta unidad tan emblematica e historica unidad como es la legion y lo sera muxos siglos adios un fuerte abrazo

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  10. tomar mi numero de telefono:681195220 y el de mi casa para apollar a esta unidads legionaria

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  11. Estimado anónimo (nieto del Sbtte.): agradezco mucho su comentario, y por otra parte, es lógico y natural que se sienta tan orgulloso de su abuelo. De un abuelo, sea bombero, pescadero o Legionario, siempre hay que estar orgulloso, sin él...no estarías, o estaríamos, aquí.

    El artículo no es de varias personas, sino mío. En realidad no defiendo a La Legión en éste trabajo, la Legión se basta sola. El artículo da a conocer las Escuadras de Gastakas en general, su historia. No solo se relatan hechos propios de las Escuadras legionarias, pero hay que admitir que las suyas son un verdadero símbolo identificativo.

    Un abrazo.

    Ernesto

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  12. Hola, soy Jesús de Cádiz y quisiera rectificar un dato. En la imagen en blanco y negro al cristo que escoltan los grises es el cristo de la centencia, "el greñuo" es el nazareno, el jitano de Cádiz. Hasta otra.

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  13. Gracias por el dato Jesús: lo modifico en el acto.

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  14. He encontrado quién fabrica manetas y correajes para gastadores por si algún grupo se anima a hacer una escuadra. Saludos. http://www.tiendaconarpe.blogspot.com/

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  15. Muy bueno Ernesto, despues de echarle un vistazo me parece interesantisimo, me lo guardo para verlo mas detalladamente, buen trabajo amigo

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  16. De gastador a gastador......pedazo de articulo, joe que recuerdos,

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