Soy creyente

 Por, Ernesto Pérez Vera

Soy policía y desde que ingresé en el Cuerpo, hace más de dos lustros, he advertido que entre mis compañeros hay varias formas de ver, sentir, pensar, actuar y comprender esta profesión. Muchos llegan a este oficio por beneficio, solo por eso. Tener un sueldo fijo siempre ha sido anhelado y en realidad nada tiene de malo. En tiempos de crisis, como estos que vivimos hoy, quizá se acentúen aún más estas cosas.

Otros recalan en la profesión por accidente: ¡yo pasaba por aquí! Estos jamás se plantearon ser agentes de policía, como máximo desearon ser funcionarios, pero no de placa y porra. Conozco a personas que, aprovechando relaciones de amistad o familiaridad, encontraron padrino y empujón para penetrar a la Administración, si bien, y afortunadamente, la mayoría ingresa en la olla grande por donde debe. A los primeros se les ofreció un hueco, pero no donde hubieran deseado. Pero si no hay otro sitio, también sirve la Policía. ¡Esto es Jauja!

Algunos, ojalá fueran más, ingresan en los cuerpos de seguridad porque les gusta este trabajo. Entre estos se camuflan muchos que solamente sienten atracción por el estatus de uniformado, no sé si hasta por la estética y el rol, pero desde luego no por el compromiso que debe exigírsele a quien luce porra y placa. Lamentablemente, los menos acceden a la Policía por verdadera devoción y vocación profesional. Vocación de servicio en general. Estos, además de sentirse atraídos por el trabajo policial y por el uniforme, creen en la Policía y en lo que representa la institución. En este grupo hay gente dispuesta a servir y sacrificarse por otros y no en sacrificar a los demás para servirse.


Pese a quien pese,  aunque la expresión esté denostada en nuestro país, yo soy creyente. Yo creo en lo que hago, ser policía. Creo que a los malos hay que perseguirlos para que la Justicia les aplique el mal que en Derecho les corresponda. Yo soy de los que cree que al ciudadano se le ayuda siempre, aun cuando se reprima a otro igual. A veces se ayuda incluso hasta al denunciando (reprimido). Al final del día, el trabajo policial ha beneficiado a más, que a menos. Por ser creyentes —ojalá fuéramos más—, algunos estamos castigados en nuestro propio entorno, dentro de la propia comunidad policial.

Comprendo que la rebaja salarial que se nos va a imponer dentro de unos días, por parte de la Administración, va a perjudicar a muchos. ¡Joder!, nos va a perjudicar a todos. También a mí. De todos modos, si siempre estamos presumiendo de profesionalidad, ¿por qué ahora algunos han decidido trabajar a ralentí o trabajar mucho menos? Lo cierto es que muchos han trabajado siempre así, ahora solo tienen una excusa oficial secundada por muchos.

¿Somos o no somos profesionales? Si hoy es delito esto o aquello, y por ello lo perseguimos, ¿por qué mañana, cuando nos rebajen el sueldo, vamos a dejar de ir detrás del ilícito? Seamos coherentes, al menos profesionales. Tu padre, mi abuelo, tu vecino o el primo de la mujer de cualquiera, nada tienen que ver en esto. Si mañana los están atracando, puede que me necesiten a mí o incluso a ti. Igual pasará si sufren un accidente. ¿Vamos a acudir a las llamadas de socorro con la celeridad de siempre y con la misma predisposición y compromiso o vamos a no ir? ¿Vamos a llegar tarde para joder al Gobierno del Estado? De verdad, créeme, no joderemos a ZP. Perjudicaremos a mi primo, a tu padre, a tu abuelo y al vecino de tu hermano.

¡Amigo, compañero¡, por favor, deja que algunos sigamos creyendo. No continúes jodiéndonos, te lo ruego. Prueba a creer, quizá estés a tiempo de salvarte.

Comentarios

  1. Creo que todos seguiremos trabajando igual, con la diferencia de que los que trabajan a ralentí como dices, o vegetan en la profesión, tienen un argumento más para autojustificarse y los que cumplen su cometido, seguirán cumpliendo su labor como hasta ahora y seguirán realizando el trabajo al que los otros no acuden, pero esta vez con menos sueldo.

    Saludos...

    ResponderEliminar
  2. ¡¡¡Con dos cojones si señor!!!. Todo lo que deje de hacer revierte en inseguridad para mi entorno, para mi patria.

    La idea de la Patria (Episodios Nacionales, de Benito Pérez Galdós).
    "Por primera vez entonces percibí con completa claridad la idea de la patria, y mi corazón respondió a ella con espontáneos sentimientos, nuevos hasta aquel momento en mi alma. Hasta entonces patria se me representaba en las personas que gobernaban la nación, tales como el rey y su célebre ministro, [...] Pero en el momento que precedió al combate, comprendí todo lo que aquella divina palabra significaba, y la idea de nacionalidad se abrió paso en mi espíritu, iluminándolo y descubriendo infinitas maravillas, como el sol que disipa la noche, y saca de la obscuridad un hermoso paisaje. Me representé a mi país como una inmensa tierra poblada de gentes, todos fraternalmente unidos; me representé la sociedad dividida en familias, en las cuales había esposas que mantener, hijos que educar, hacienda que conservar, honra que defender; me hice cargo de un pacto establecido entre tantos seres para ayudarse y sostenerse contra un ataque de fuera, y comprendí que por todos habían sido hechos aquellos barcos para defender la patria, es decir, el terreno en que ponían sus plantas, el surco regado con su sudor, la casa donde vivían sus ancianos padres, el huerto donde jugaban sus hijos, la colonia descubierta y conquistada por sus ascendientes, el puerto donde amarraban su embarcación fatigada del largo viaje; el almacén donde depositaban sus riquezas; la iglesia, sarcófago de sus mayores, habitáculo de sus santos y arca de sus creencias; la plaza, recinto de sus alegres pasatiempos; el hogar doméstico, cuyos antiguos muebles, transmitidos de generación en generación, parecen el símbolo de la perpetuidad de las naciones; la cocina, en cuyas paredes ahumadas parece que no se extingue nunca el eco de los cuentos con que las abuelas amansan la travesura e inquietud de los nietos; la calle, donde se ven desfilar caras amigas; el campo, el mar, el cielo; todo cuanto desde el nacer se asocia a nuestra existencia, desde el pesebre de un animal querido hasta el trono de reyes patriarcales; todos los objetos en que vive prolongándose nuestra alma, como si el propio cuerpo no le bastara.[...]"
    Ahí queda eso.

    ResponderEliminar
  3. jajaj, gracias por el comentario Mario. Nos van a querer pegar los unos y los otros, jajjaja.

    ResponderEliminar
  4. Hola compañeros, de acuerdo con todo, sobretodo en lo referente en que algunos se camuflaran mucho más en el escaqueo que llevan desde que encontraron un buen agujero.

    Pero creo que somos policías igual, aunque bajemos el listón de la estadística.

    No confundirse con descuidar el servicio al ciudadano, que dudo que alguno lo haga (en caliente vamos a saco...), sino la que favorece los números estadísticos con los que el Gobierno juega con nosotros y luego vende a esos ciudadanos protegidos.

    Contra la delincuencia, no hay huelga que valga, a por ellos!!!

    Un saludo a todos...

    ResponderEliminar
  5. ¡¡¡YO TAMBIÉN SOY CREYENTE, EN CUERPO Y ALMA!!!
    Muy buena exposición la de Don Gonzalo, y desde luego no puedo estar más de acuerdo con todo lo dicho.
    Con la primera porque, desgraciadamente, es así. Creo que sucede en TODAS las plantillas, y ninguno se inventa las cosas... Porque sí. Hay infinidad de personas a las que les gusta su profesión por el día a día, por las actuaciones llevadas a cabo con buen fin, pero en cambio a otras, por lo único que les gusta es por el día...30 de cada mes. Lamentablemente, lo de meter en un hueco a algún conocido, hijo de... etc, es cierto al 200%, pero lo que no entiendo es que habiendo infinidad de Departamentos, Secciones y Negociados, nos los quieren meter con calzador en el Cuerpo. Si se ve que no sirven, que no les gusta, que rapiñan una poltrona en un despacho, etc. De verdad, no lo entiendo, ni nunca lo entenderé, pues si quieren entrar sólo por vestir de uniforme y llevar "placa y porra", los servicio de limpieza, jardinería y obras también llevan uniformes y unos llevan "carrito y escoba", otros "abono y pala", y otros "cemento y paleta", y lo digo con todos mis respetos hacia los integrantes de dichos negociados, y es que una mala actuación en dichos estamentos, son menos perjudiciales y pasan mucho más desapercibidas, que una pésima actuación en nuestra profesión.
    En cuanto a la segunda parte, en lo que a la huelga se refiere, cualquiera de los que estemos en esta profesión por "vocación" ni siquiera se ha planteado lo dicho últimamente en los foros y correos. Yo, por mi parte, me he "peleado" bastante con los compañeros al respecto, pero con un poquito de sentido común y cordura "han caído del burro", y hay infinidad de actuaciones conducentes a "resarcir" nuestra rebaja para con la Administración, y nunca con el Administrado.
    En mi trabajo me rijo por otros principios ajenos al sueldo, pero vamos, de tontos sería reconocer que no trabajo por dinero, que nunca veré económicamente representado el esfuerzo hercúleo que hacemos a diario, o que la máxima del que no llora no mamá funciona a la perfección en todos los ámbitos laborales.
    Para tod@s aquell@as que no van a secundar esta huelga irracional, mis más sinceros agradecimientos por hacer que yo, mis familiares y amigos, podamos tener la seguridad que nos merecemos en la calle.
    GRACIAS
    --
    "Ante ferit quam flamma micet"
    "Hiere antes de que se vea la llama"

    ResponderEliminar
  6. Hola Josma:

    Vaya pedazo de comentario, si sigues así acabarás escribiendo artículos, jajjajaja. Así comencé yo.

    Muchas gracias.

    Ernesto

    ResponderEliminar
  7. Gracias a ti Ernesto. Como ya te dije, alguna cosilla tengo para aportar a tu GRANDIOSO blog, pero por falta de tiempo, y que voy más liado que la pata de un Romano, siempre lo dejo para...luego ;)
    --
    "Ante ferit quam flamma micet"
    "Hiere antes de que se vea la llama"

    ResponderEliminar
  8. Cuando quieras, me mandas algo tuyo, y lo sacamos aquí.

    ResponderEliminar
  9. Hola amigo Ernesto,comparto el articulo de don gonzalo,soy futuro vigilante de seguridad y exmilitar y este hombre tiene mas razon que un santo, no es lo mismo trabajar de policia que ser policia,serlo implica sentir lo que haces desde lo mas profundo de tu alma y del mismisimo corazon,quien siente la profesion no va a descuidar el servicio por un puñado de euros mas o menos,yo evidentemente no puedo hablar como policia,por que no lo soy,pero si puedo hablar como militar que eh sido y si puedo decir que lo fui como e descrito anteriormente,con profundo combencimiento del deber,que palabra mas pequeña a los oidos del mundo,pero enormemente grande en significado,el saber del deber cumplido,tan solo escuchar esas palabras te sientes satisfecho de ser uno como es y de hacer lo que tienes que hacer,sin inportar otras cuestiones ni miniedades,una cosa es ser profesional y otra muy distinta sentir la profesion,un saludo y hasta otra.

    ResponderEliminar
  10. Hola Traiti:

    Gracias por tu comentario. Espero que termines realizándote profesionalmente, seguro que te lo mereces y lo consigues.

    ResponderEliminar
  11. Llevas toda la razón Ernesto estoy contigo, si lo que hago no me gusta debo dejar a aquellos que disfruten con su trabajo, si alguien tiene que joderse (Perdón), que sea aquel que como tu bien dices, está en esta profesión porque "NO HAY OTRA COSA", y estos son los malos los demás podemos padecer lo mismo pero no actuaremos igual.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, "Todos Policías". Gracias por venir por aquí y comentar.

      Un saludo.

      Ernesto Pérez Vera

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

MIS ÚLTIMOS 10 MINUTOS CON VICTITO (QEPD)

CUANDO LAS RATAS PRESUMEN DE PLACA, SIN SABER QUÉ ES SER POLICÍA