Con el corazón “partío”

Os presento el primer artículo del 2012 en el blog. El artículo es un regalo de “Reyes Magos” de Pedro Pablo Domínguez Prieto. Nos trae hoy Pedro un trabajo de exposición de un hecho real que podría definirse como un milagro. Disfruten de la narración. (Ernesto Pérez Vera).

Con el corazón “partío”
Y no por un “amorío”, sino por un proyectil del .357 Magnum. De esta guisa, la oficial de policía Stacy Lim se enfrentó a quemarropa con su agresor una noche de verano de 1990, dándole caza (incluso) hasta abatirle antes de colapsarse.

Es el único caso (documentado) de un ser humano que ha sobrevivido a un proyectil de ese calibre en el corazón, que ya sabemos es uno de los 3 órganos vitales que, como norma general, aseguran la parada. No es cuestión de extenderme sobre el tema ya que ha sido tratado hasta la saciedad, sólo recordar que los únicos blancos que ofrecen una parada REPRODUCIBLE del 100% son:

· Cerebro: no cráneo o cabeza, sino masa encefálica. Muy pocas personas no caerán inmediatamente si dañamos este órgano.

· Zona superior de la médula espinal: muy común en impactos en el cuello, paralizará al sujeto desde ese punto hacia abajo, por lo que no podrá seguir luchando.

· Corazón/venas y arterias principales: la falta de riego sanguíneo asfixiará al cerebro, que finalmente dejará de funcionar. Su asfixia dependerá del ritmo de sangrado, entendiendo la destrucción del corazón, o parte de él, como el daño de mayor gravedad que podemos causar al sistema circulatorio.

Un daño grave al corazón siempre se considerará letal, máxime si se produce en la calle (lejos de atención sanitaria), y el trauma es causado por un proyectil que desgarra/destruye el tejido.
Si esto es cierto de forma genérica con un proyectil, más aún en el caso de usar un .357 Magnum, considerado uno de los mejores “man stoppers”, y del que prácticamente no hay testimonios negativos (“fails to stop” que dirían los anglosajones).

Esto es comprensible ya que su alta velocidad inicial le confiere mayor energía (esto equivale a penetración), pudiendo encontrar casos de disrupción del tejido (la cavidad temporal supera el límite elástico del mismo), e incluso fragmentación del proyectil (más común en proyectiles de 158 grains), como ocurrió en el caso que nos ocupa.

La munición del .357 Magnum fue desarrollada en los años 30 por Elmer Keith (“padre” de las municiones magnums) y Phillip Sharpe, que por aquel entonces trabajaban para la casa Winchester (el segundo era miembro de la División Técnica de la N.R.A.), en asociación con el fabricante de armas Smith and Wesson. La historia es bien conocida por la mayoría de los aficionados: la policía norteamericana debía enfrentarse en aquella época a bandas de criminales organizados que empleaban coches como medio de huida o protección durante atracos, ajustes de cuentas, etc., siendo estos vehículos inmunes a los proyectiles de dotación.

El .45 ACP, a pesar de su buena fama, nunca ha sido alabado por su capacidad de penetración, más bien todo lo contrario. La otra munición disponible para semiautomáticas era el .38 Súper, un calibre excepcional introducido en 1929, y que sí era capaz de vencer la resistencia de puertas y chasis de coches, así como de los primeros chalecos antibalas. Estos ya eran usados con relativa frecuencia por los delincuentes, dándoles una gran ventaja frente a los agentes que trataban de detenerlos, tal y como ocurre hoy en día en España. Como decimos, el .38 Súper cumplía con los requisitos, pero los cuerpos de policía aún eran reacios a usar pistolas semiautomáticas, puesto que en sus primeros modelos eran de todo menos fiables, y se resistían a cambiar los viejos revólveres del .38 Spl.

Por ello, solicitaron a Keith la creación de una munición para revolver mucho más potente, tarea que acometió tomando como base el cartucho del .38 y aumentando la carga de pólvora (esto era posible ya que el .38 original era una munición de pólvora negra, y al cambiar a pólvoras piroxiladas la carga se había reducido, dejando gran parte de la vaina hueca —esta es la razón de que los cartuchos del .38 Special y de 9mm Luger , aun teniendo un tamaño diferente, tengan potencias equivalentes—. Los cartuchos originales del .357 y del .38 eran idénticos, pero Keith decidió alargar la vaina del primero en 3,18mm para evitar que, por accidente, se cargase esta munición en un revólver del .38. Esto se traduciría en un accidente catastrófico, ya que la diferencia de presión es de 13.000 Libras por Pulgada Cuadrada a favor del .357. Un detalle que pocos conocen es que la palabra Magnum se le ocurrió a Keith debido a su afición por el Champán, cuyas botellas “magnum” son casi el doble de grandes que las normales.
Obviando el problema de controlar el retroceso, en mi opinión es el calibre policial ideal.

Si alguien fuera alcanzado por uno de estos proyectiles a muy corta distancia, y el blanco fuese el corazón…en base a lo anteriormente expuesto, el resultado sería trágico… ¡O no!

El 9 de junio de 1990, la agente Stacy Lim, del Los Angeles Police Department, conducía hacia su casa tras haber jugado un partido de “softball” cuando… bueno, mejor que sea la propia agente Lim quien nos lo cuente:


De entre todas las recompensas que un Policía puede recibir, hay una que destaca sobre todas las demás: esa es la Medalla al Valor. Y la agente de policía Stacy Lim sabe lo que se necesita para obtener una.

“El 8 de junio de 1990 fui a jugar un partido de ‹‹softball›› con unos amigos, y tras acabar de madrugada subí en mi coche para dirigirme a casa. A las 01:45 AM aproximadamente, me cruce con otro vehículo conducido por unos menores, siendo la acompañante una chica de unos 14 años”. Al pasar cerca de ellos, Stacy oyó como esta joven le decía a su novio (de 15 años) que le gustaba la camioneta de la policía (no conocían aún su profesión, ya que iba de paisano), y que “se la robara”. En el asiento trasero viajaban otros 3 adolescentes.

“Estaba cansada y quería llegar a mi casa, de modo que no les presté mucha atención. Aún así vi como comenzaban a seguirme de camino a casa. Una vez llegué a los aledaños de mi hogar, y tras comprobar que seguían detrás de mi, desenfundé mi arma (una Beretta 92F de 9 m/m Parabellum, similar a la reglamentaria en nuestra Guardia Civil) y la coloqué debajo de la axila izquierda mientras hacía la aproximación final a mi casa”.

“Detuve el coche y me bajé sujetando el arma con la mano derecha, cuando al girarme vi el cañón de un .357 Magnum apuntándome. El joven Joel García Valenzuela había robado el arma a su madre”.

“Comencé a levantar mi arma hacia él, estábamos a unos 5 pies de distancia (apenas 2 metros) cuando disparó un cartucho. El proyectil entró por la parte izquierda de mi pecho, alcanzando el pulmón, el diafragma, el intestino, el hígado, y arrancó un trozo de mi corazón, saliendo por mi espalda” (algunos fragmentos del mismo quedaron en el interior de su organismo). La agente describió el momento del impacto como el de “una jabalina al rojo vivo atravesándola”.

“El dolor se marchó tal y como vino. Me giré hacia él y disparé un tiro, él se giró para huir, cubriéndose con la mano la herida que le había causado en el hombro. Al llegar al maletero del coche me detuve y miré sobre él, entonces le vi viniendo de nuevo hacia mí con su arma: disparé 3 veces más, impactándole una vez más en el hombro, otra en la espalda y otra en la nuca. Cayó y disparó 5 veces, perdiéndose sus disparos en el aire. Cuando le vi caer definitivamente, me di cuenta de que yo también iba a caer”.

“Entonces retrocedí hacia el coche, rodeándolo por el lado del conductor. Con mi mano izquierda me tapaba la herida del pecho. Recuerdo sentir mi propia sangre y pensar que estaba realmente caliente”.

“Me dirigí hacia la acera, y tras dar 3 pasos supe que me iba a desmayar. Era una situación de supervivencia para mí. Aunque sabía que me habían disparado y que era grave, había algo dentro de mí que me decía que no iba a morir. Así que me apoyé en las rodillas y caí de espaldas. Tras esto simplemente todo se volvió de color negro.”

Stacy no volvería a recobrar la consciencia hasta 7 días después.

En ese momento, uno de los vecinos del lugar salió de su casa creyendo que los niños del barrio estaban tirando petardos, con el objetivo de recriminarles, pero encontró el cuerpo de Stacy yaciendo en la acera. Inmediatamente llamó al 911 (equivale a nuestro 112) para solicitar la presencia de agentes de policía y sanitarios.

Los agentes registraron la zona llamando a las puertas de las casas cercanas: no tardando en encontrar a la novia del asesino escondida detrás de un seto, a escasos metros del lugar donde nuestra protagonista había caído. La menor confesó inmediatamente las identidades del resto de cómplices, que fueron detenidos sólo 3 horas después.

A la llegada de los equipos sanitarios, Stacy estaba clínicamente muerta. Lejos de certificar el deceso, la subieron a la ambulancia y la reanimaron constantemente mediante “electroshocks”, trayéndola de vuelta desde la muerte en 3 ocasiones.

La terrible herida principal afectaba no sólo al corazón, sino a otros órganos vitales (hígado y bazo —casi completamente destruido—), ya que el proyectil del .357 se fragmentó (efecto habitual en este calibre), agravando la ya de por sí fatal lesión. Además había fracturado una costilla. Tras una primera intervención de 2 horas, la trasladan con soporte vital a la habitación del hospital, para regresar a quirófano momentos después y volver a abrir su pecho y estimular manualmente su corazón durante 45 minutos, ya que su organismo no era capaz de hacerlo funcionar.

Los doctores dijeron a la familia que como mucho tardaría 1 hora y media o 2 horas en expirar, ya que la pérdida de sangre era brutal y tan sólo la acción de las máquinas la mantenía con vida. Incluso su hermano firmó la autorización para donar, llegado el caso, sus órganos.

Tal era la magnitud de la hemorragia, que tras conocerla, sus compañeros del Departamento de Policía organizaron una donación de sangre improvisada.

Una hora y media después de entrar en el hospital, Lim movió un pié y apretó la mano del doctor que estaba junto a ella, marcando el principio de su recuperación.

Un mes más tarde, la agente abandonó caminando el hospital, y tras certificarse su total recuperación, desde el Departamento se le ofreció “cualquier puesto lejos de la calle”. De hecho, el jefe del LAPD llegó a ofrecerle una pensión del 70% de su sueldo como policía si ella quería. En un alarde de coraje, Stacy rechazó la oferta y volvió a la patrulla “callejera” en uno de los distritos más violentos de Los Ángeles (Southeast Morning Watch). Su jefe Daryl F. Gates le dijo literalmente que estaba “loca”.

Se le concedió la distinción de “Oficial de Mérito de la Policía Americana” (“American Police Hall of Fame´s Officer”) en el año 1992, y tras 8 meses de recuperación, se la destinó al distrito antes mencionado, sirviendo en el mismo durante 4 años y medio.

Tras esto, la agente Lim ha desarrollado sus funciones en la academia de policía de Los Ángeles, llegando a dar charlas en la academia de H&K USA.
Una nueva historia de supervivencia…

Por: Pedro Pablo Domínguez Prieto

Comentarios

  1. Compañero Ernesto, felicita a Pedro Pablo por estos articulos tan interesantes y a la vez tan ilustrativos que no hacen sino abrirnos cada vez mas los ojos a la comunidad policial ( al menos a parte de ella).
    Por cierto no se donde se mete para traernos estos casos, ( me imagino que dominara el idioma de la perfida Albion) por que en español, la verdad, es que no hay mucho donde echar mano.
    En este caso en concreto creo que viene que ni pintado el refran castellano que dice que: "donde menos se espera el galgo , salta la liebre", lo que viene a querer decir que casi siempre es mejor pecar por exceso que por defecto y mas vale unas disculpas a posteriori, si nos hemos equivocado, que unas lamentaciones y un "quien iba a pensar que iba a pasar esto".
    Lo digo por el hecho ,impensable para muchos compañeros, de tener tu arma empuñada cuando te huelas que algo va mal (si te esperas a constatar que realmente algo va mal, basicamente estaras "jodido", recordemos aquello de que la accion siempre es mas rapida que la reaccion)
    Pero bueno en este caso la agente fue precavida y al menos pudo repeler la agresion, si no hubiera devuelto el fuego probablemente no lo hubiera contado.
    Otro ejemplo mas de lo complicada que es la calle, donde no hay enemigo pequeño y donde quien menos te esperes te la puede liar parda.
    Un saludo.
    Carlos.

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  2. Efectivamente Carlos: Pedro domina el inglés.

    Gracias por tu comentario. Seguramente Pedro entrará a dar las gracias en persona.

    Ernesto.

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  3. Hola! gracias por los comentarios, la verdad es que si no "chapurreara" como se dice en nuestra tierra el idioma de Shakespeare, la mayor parte de lo que sé se habría quedado en el camino...
    La costumbre de echar mano al hierro cuando sospechas que pasa algo no es tan descabellada, muchos compañeros y yo mismo, lo hacíamos durante determinados momentos del día ( sobre todo salidas y llegadas) cuando trabajábamos de escoltas en el norte. Sobre todo al salir de párkings, o en zonas de poca visibilidad ( portales), en muchas ocasiones acercaba la mano al arma, o directamente desenfundaba y me la colocaba debajo de la solapa del abrigo, en un maletín abierto, o simplemente a la espalda o detrás de la pierna. Si iba en vehículo, la podía poner debajo de una pierna, o apoyada en el hueco para los papeles en la puerta. Mi compañero que solía conducir la ponía directamente en un hueco junto a la palanca de cambios...
    Hay una estadística de la NYPD, que dice que el 80% de los policías que sobreviven a agresiones, ya tenían la pistola en la mano al empezar el jaleo, echaron mano a la pistola en cuanto se olieron que algo iba mal...
    Un saludo, Perico

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  4. Lo de siempre ella no queria morir, pero ojito el choro tampoco, despues de multiples impactos el bicho suelta todo lo que le queda en el tambor.Lo anterior vuelve a hacer dudar del 9Pb. Dice un dicho "Que Dios no te mande todo lo que puedas aguantar" ,el ser humano es imprevisible.Un saludo.Jose Moreno.

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  5. Excelente artículo, que siempre nos enseña actuaciones de compañeros y la "lotería" de la cartuchería.-

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  6. Tú eres un cruzado ,verdad?

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  7. Hola Sara: ¿a quién preguntas lo de cruzado? al autor de este texto a al administrador y autor habitual?

    Ernesto.

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  8. No es más que una pregunta retórica.Pero tú,
    no sé,pareces desplazado en el tiempo.

    (Para Ernesto)

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  9. Hola Sara.

    Creo que tienes razón, estoy desplazado o al menos así me siento en muchos aspectos.

    Saludos.
    Ernesto.

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  10. Menudo ejemplo de coraje, y después de pasar por tan dramática situación... a la pu... calle. Esta mujer los tiene mejor puestos que muchos de los que se sientan a nuestro lado.
    Grandísimo artículo, Pedro Pablo, el cual hace honor al nombre del Blog: Esos sí fueron tiros defensivos reactivos.

    Otro de los datos que apuntas, ya en tu comentario, el de que el 80 % de los Agentes salvaron o salieron ilesos de un enfrentamiento porque ya tenían el arma empuñada, es un dato que, a mi modo de ver, es totalmente desconocido en nuestro país. Cuando en la galería les digo a los compañeros, que ante el aviso de que un turismo X, de color negro acaba de perpetrar un robo a mano armada en una gasolinera cercana, y al montar el control y ver que un turismo de la misma marca, modelo y color se acerca hacia nosotros, y sus ocupantes no son "dos ancianitos o una familia normal", agarren la empuñadura del arma y la desenfunden para dejarla semi-escondida en el costado de la mano fuerte, se echan las manos a la cabeza y me dicen "estupideces" que no voy a reproducir aquí, pero que ningún día espero tener que repetírselas yo a ellos delante de su "caja de pino".

    José Moreno, veo que no soy de los únicos que critica el 9x19mm o .38 Spl. como únicas municiones de dotación "obligatorias", y es que una vez, la legislación, o más bien los legisladores, nos limitan aspectos a las FF.CC.SS. que están al amparo de cualquier ciudadano. Si no, a saber por qué una persona con licencia F, 1ª Categoría puede tener 10 armas cortas, de concurso sí, pero en su poder y en su domicilio, de cualquier calibre, y vayamos nosotros a encontrarnos a un perturbado con 10 pistolas de entre el .22, pasando por el .357 Sig. y hasta el 44.40. Según los "mandamases" aluden a la unificación de medios para que, si yo me quedo sin munición, otro compañero pueda facilitármela, o yo a él. Hasta cierto punto, justificado, pero si a los que llevamos tres cargadores (1 en el arma y dos al cinto) más el cartucho de la recámara, que en total hacen en mi caso 52 cartuchos, no nos tacharon de "sonaos", animales, mata personas, Rambos, etc. y cada cual pudiera portar el calibre que mejor creyera conveniente para su defensa, más de uno optaríamos por otros calibres, que además de superiores, con cualidades y prestaciones mucho mas seguras tanto para el usuario como para terceros.
    Ufff, con esto creo que me he pasado de la raya y me he desviado del artículo. Una mujer como muchos quisiéramos de compañera, y un ejemplo de superación para demostrarnos que no hay que darse por vencido antes de hora, o como dice Moreno, que después de ver caer al "choro" no debemos cantar victoria y relajarnos, que las tornas pueden ser peor.

    Mucho cuidado ahí fuera, que una bala como esa nos la podemos encontrar a la vuelta de la esquina.
    --
    "Ante ferit quam flamma micet"
    "Hiera antes de que prenda la llama"

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    1. Compañero Josma, con el permiso de Ernesto, me alegra comprobar que no soy el unico que piensa asi con respecto a la municion que portamos.
      Me refiero a las dos cosas, cantidad y calidad, yo tambien porto tres cargadores, lo cual me hace blanco de los comentarios de casi todos los componentes de mi plantilla, que en su infinita "sabiduria" te dicen aquello de ¿para que quieres tanta municion? , es que te crees que vas a la guerra y otras cosas de semejante altura intelectual.
      Te dire que al principio intentaba razonarles los motivos, pero llego un punto en que hice mio el refran " nunca discutas con un tonto, te llevara a su terreno y alli te ganara por experiencia" asi es que ahora pienso que cada palo aguante su vela. Conste que no me considero mas listo que nadie por el hecho de llevar una cosa que otros no llevan, pero me guardo muy mucho de juzgar al personal por cosas de las que desconozco los motivos por los que se llevan y en cambio otras personas si que se permiten tales lujos sin saber de que va la vaina.
      En cuanto a la municion propiamente dicha lo ideal seria portar punta hueca (municion policial por excelencia)y en ese sentido se lo comunique por el obligatorio conducto reglamentario a los responsables de mi Jefatura,los cuales me miraron como si me acabara de bajar de una nave espacial y pensaran "pero de donde ha salido este",de eso ya hace unos cuantos años y aun estoy esperando la respuesta.
      Quiero pensar en mi ignorancia que lo que ocurre es que estan realizando "sesudos" estudios y dentro de unos cuantos años mas me contestaran, pero bueno cuando sepa algo os lo comunicare.
      Un saludo.
      Carlos.

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    2. Compañero Carlos, lo que me alegra a mi, es ver que no somos pocos los que pensamos igual, lo que significa que no somos tanta "minoría".

      Ante los últimos acontecimientos, y viendo como evoluciona la sociedad, y por ende la delincuencia, seríamos individuos a formar parte del estudio de un Charles Darwin coetáneo y moderno, dónde serían de aplicación los mismos silogismos postulados por su antecesor, y cuya máxima en su estudio de la "Teoría de la Evolución" es que sólo aquellos individuos mejor preparados-adaptados al medio en el que habitan, serán los sobrevivientes en un entorno hostil y amenazante, una "minoría" que no a través de la selección natural, si no de la decisión personal, pues no podremos desarrollar alas, escamas, garras o picos; pero sí que podremos decidir que tipo de arma porto, en que condición y con que munición, de que otros medios de defensa utilizar, como prepararme mental y físicamente para lo que pueda acontecer, y de quien rodearme.

      Para ello, hemos tomado, a nuestro juicio, claro está, las decisiones que hemos estado volando por mucho tiempo, tras muchos cursos, charlas o simples reuniones, con quienes están mejor preparados, saben más que nosotros y nos dan buenos consejos, por lo que no tenemos que esperar a que políticos o mandos cuyas decisiones son de lo mas negativas y erróneas para con nuestro trabajo y desempeño diario.

      Me ha encantado tu refrán, y no lo conocía, pero desde luego creo que lo voy a utilizar muy a menudo a partir de ahora en adelante ;)

      Un abrazo compañero. Suerte... y al toro.
      --
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  11. Gracias al Maestro Andrade, he conocido estos videos sobre tests de gelatina, ya sabemos que la gelatina no reproduce el efecto en el cuerpo humano, pero si permite ver la diferencia de unso calibres a otros:
    .38 Spl:
    http://www.youtube.com/watch?v=AE_mFuY30I0&feature=related
    9mm Para:
    http://www.youtube.com/watch?v=92j3g168dIY&feature=related
    Yyyyyy.... 357 mágnum:
    http://www.youtube.com/watch?v=Q7w4M-LNXuQ&feature=related
    La verdad es que, como dice JOSMA, sería preferible calidad antes que cantidad ( excepto de plomo, claro) jajaja
    Perico

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  12. Perico, permíteme que sea yo en esta ocasión quien te "aporte" algo a ti ;)

    Cuando queremos hacer referencia a una dirección web, como has hecho tú con los vídeos de youtube, (máxime cuando, con buen criterio y decisión, el Administrador del Blog ha desactivado la función del botón derecho del ratón para así evitar "plagios" no deseados) para facilitar la visita a los mismos, se hace necesario postearlos de un modo en concreto.

    Para hacerlo, lo primero que tendremos que hacer es copiar la dirección al completo, es decir, marcar la dirección de la página en la ventana del navegador, y lo haremos tal y como se explica en esta Web http://www.htmlpoint.com/guida/html_10.htm, sustituyendo "http://www.htmlpoint.com" por la pegada de la página deseada, y "Visita HTMLpoint" por lo que queramos que aparezca como enlace.

    Como por ejemplo:

    TEST EN GELATINA BALÍSTICA (CÁMARA LENTA)
    .22 LR Subsónica
    .380 ACP FMJ
    9x19 mm. Golden saber
    .38 Special
    .357 Mugnum
    .40 S&W
    .45 ACP
    ¿Dónde ha ido la gelatina?

    Un saludo.
    --
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    "Hiere antes de que prenda la llama"

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  13. OK, gracias! la verdad es que la informática no es mi fuerte.. ;)
    Perico

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  14. Que artículo tan bueno. Es una pasada. A seguir así inspirando al personal y contando la verdad.
    Un saludo.

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  15. Seguro que la tengo.No sé.Reconforta pensar que no sólo heredamos el oscurantismo de aquella época.al menos a mí.

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