PEQUEÑAS COSAS QUE FACILITAN LA VIDA EN LA CALLE

Este no es el primer texto que se publica en mi Blog con la firma de Pepe Moreno. Pepe y yo nos conocimos hace unos años, cuando me contactó para identificarse como lector del Blog y de mis artículos. Moreno, veterano agente del Cuerpo Nacional de Policía, es de esos que, tras muchos trienios “chupando” calle, conoce las verdades que unos interesadamente ocultan y que otros directamente desconocen, por más que luzcan pesadas hombreras. Él tiene verdadera vocación de ayudar, y una forma de hacerlo es divulgando entre los suyos.

Pepe no solamente se muestra cercano a mis postulados referidos al “tiro y armas”; este veterano compañero —en activo aún— también está muy cerca de mí en cuanto a ética profesional, tanto de abajo hacia arriba como de arriba hacia abajo. Sus comentarios son constantes en casi todos los artículos que publico en la Red, también en los que firma mi colaborador Pedro Pablo. A veces creo que conoce mis textos mejor que yo mismo, cosa que, de ser así, agradezco públicamente.

Pepe nos da hoy a conocer un magnífico “artículo-manual” de intervención policial básica. Muy didáctico. No está cargado de parafernalias y expresiones excesivamente técnicas, solo está cargado de experiencias y razones. Aquellos policías ciertamente experimentados que lean el artículo no encontrarán nada nuevo, todo lo contrario, pero quizá sí los más novatos. De todos modos, nunca viene mal recordar cosas que, por la desidia unas veces y por la confianza otras… quedaron aparcadas. (Introducción: Ernesto Pérez Vera).


PEQUEÑAS COSAS QUE FACILITAN LA VIDA EN LA CALLE


Identificaciones

Si se identifica a una persona es porque, como poco, surge una sospecha que hace pensar que el individuo ha participado, otra vez como poco, en una infracción administrativa que requiere de conocer su identidad, para redactar la pertinente denuncia/acta. Si no es así, mejor dejarlo. No solo es cosa de lógica o táctica, sino de pura legalidad (L.O. 1/92, artículo 20).

Hay que tener muy claro los roles a desempeñar por los componentes de la unidad básica policial: la pareja. Un policía identifica y el otro apoya. El que presta el apoyo debe mantenerse a una distancia prudencial. La mano fuerte de este agente debe, con ostentación al margen de con técnica, empuñar el arma aunque permanezca enfundada. ¡No pasa nasa! Naturalmente, ha de cuidarse de estar en un ángulo que permita hacer fuego, sin que directamente pueda afectar al compañero reforzado. Si la escena lo permite, el policía que observa y apoya debería buscar farolas, arboles etc., tras los que protegerse. ¡Ah!, los cubos de basura no sirven, no paran las balas. Solamente uno de los funcionarios toma la documentación y toma nota, redacta el acta/denuncia (propuesta de sanción), pasa la filiación por informática, etcétera.

Caso de ser varios los identificados, cosa muy habitual, no hay que dejarse rodear, cosa muy típica también. Esto, si se me permite, es más frecuente en poblados gitanos, por ejemplo. Se recomienda el uso de fundas anti-hurto para todo tipo de servicio uniformado, pero si no se dispone de ella… el codo apoyado sobre el arma permite un bloqueo “natural” básico, que hasta cierto punto puede servir.

Los cacheos, a fondo y sin prisas. Si el cacheo se hace de frente, no hay que dejar que el sospechoso levante las manos, nos podría reventar los oídos de un manotazo; además, esas manos casi seguro que desaparecerían de nuestro campo de visión. Si se encuentra un arma durante el registro del sujeto, no hay que dejarse llevar por la euforia del “¡lo tengo!”. Hay que seguir cacheando, puede llevar otra. En caso de incautar un arma cuya posesión constituya presunto delito, lo mejor es pasar directamente al esposamiento y seguir cacheando. Siempre seguir…

Si son varios los identificados y están sentados en un banco, interior de un coche, etc., ni se levanta a todos, ni se sacan a la vez del automóvil. Es un falso autoritarismo eso de, “¡poneros de pie, que os estoy hablando!”. Del interior de un vehículo, si solo intervienen dos agentes, a los ocupantes se les saca de uno en uno y siempre los de cada fila de asientos. Hay que sacarlos también por la misma puerta y de espaldas al policía actuante. Según vayan saliendo… se les cachea.

Nunca hay que iniciar la intervención como un “gallito” o “machito”. Siempre hay que rebajar la tensión. Se tiene que evitar caer en el, “¡tú, choro, dame la ‘papela’!”. Queda patético y solo da lugar a calentones innecesarios. Quien crea que expresiones como esta le hace parecer más duro, se equivoca. Eso sí, si hay sospecha fundada de peligrosidad, directamente el sospechoso va al suelo.

No se identifica nunca desde el interior del coche patrulla. Esto es algo que vemos todos los días, compañeros en el coche y uno o varios sujetos alrededor, con el carnet en la mano. No solamente es algo inseguro sino ineficaz, si los identificados portan drogas o armas ocultas. Se pueden deshacer de ellas en nuestras narices, sin que lo detectemos. En cuanto a la seguridad, el chorizo conocido al que vemos todos los días (al que normalmente identificamos con familiaridad desde interior de nuestro coche), ese, si lo paramos en el momento equivocado, nos va a sorprender sin que lo esperemos. Puede ir o venir de un atraco, por ejemplo.

Cuando se está fuera de servicio, resulta muy didáctico fijarse en las dotaciones policiales que se vean interviniendo por la calle. Desde fuera se ve todo mejor: veremos cosas que nos hará llevarnos las manos a la cabeza. Estaríamos contravigilando.

Aproximación

No llegamos hasta la misma puerta o lugar de los hechos denunciados. No nos metemos directamente en el centro de la acción. Tenemos que paramos unos metros antes, y observarlo todo. Prestaremos especial atención ante posibles atracos. No viene mal mirar la puerta del establecimiento, pero cuidado con la gente que pueda estar en los alrededores, tanto en vehículo como a pie.

Si al ser requeridos se nos advierte que en el local se está cometiendo un atraco, ¡cuidado, no entrar a lo loco! Lo primero: tomar posiciones, observar y pedir refuerzos. Un compañero de la Policía Municipal de Madrid, en servicio de tráfico, entró en una joyería y lo mataron por la espalda (ver página 46, Diario ABC, 25/8/90). Si hay que subir escaleras, “no subas como un joven, llegarás como un viejo”. Están bien las exhibiciones de velocidad subiendo, pero hay que llegar entero… no se sabe qué vamos a encontrar: podemos toparnos con un tipo agresivo, “dos por dos”, y no debemos estar sin resuello. También aquí hay que tener definidos los papeles: apoyo y acción, y separarse el uno del otro.
Si para una intervención vas a un sexto piso, por ejemplo, al entrar en el ascensor pulsa el botón del séptimo y baja andando. ¿Por qué al séptimo y no al quinto…? Porque si puedes elegir, combate siempre desde arriba.

Persecución

Cuando corramos detrás de un huido —a pie—, cuidado al doblar las esquinas. Si el fugado se para y espera, le entraremos a bocajarro: con un simple destornillador, adiós... Ya ha pasado muchas veces. A un compañero de Madrid, un atracador lo esperó en la revuelta de cuatro esquinas consecutivas —perseguido a la carrera—, y en cada una de ellas recibió el “fuego” de una pistola. Por suerte, y su buen hacer —se abría en cada revuelta—, tumbú al choro de un disparo… pero ambos perdieron la vida finalmente. También a un subinspector del Cuerpo Nacional de Policía, en Oviedo, un hijo de perra lo mató de una puñalada en las mismas circunstancias (ver página 83, Diario ABC, 22/01/1995).

El perseguido es siempre peligroso, haya cometido el delito que haya cometido. Incluso si aparentemente solo ha incurrido en infracción administrativa. En un simple tirón (robo con violencia), un chorizo se volvió contra el policía que le perseguía, e hizo fuego con una pistola. Nadie se lo esperaba. Al compañero le tuvimos que dar un cubo con tila. No se lo creía. Otro policía resultó muerto en Madrid cuando perseguía un ciclomotor sustraído (dos ocupantes). Uno de ellos le pegó un tiro. Fue rematado con su propia pistola. La mayoría de nosotros no hubiésemos pensado que en esas circunstancias alguien pudiera llevar una “pipa”. ¡Las pueden llevar! (ver página 70, Diario ABC, 9/3/1986).

Si vas corriendo detrás de un tío y de pronto desaparece, no pasa nada. La gente no vuela. Mira debajo de los coches, seguro que está por ahí. No corras nunca por un tejado de uralita, se rompe con enorme facilidad. Más de un compañero se ha precipitado en esas circunstancias.

Requerimientos en vía pública

Si vamos circulando en el coche oficial y somos requeridos, el policía del lado contrario al requerimiento pone pie a tierra inmediatamente, tan pronto se detenga la marcha de automóvil. Hagamos esto aunque la tía tenga muy buena pinta. Si podemos, pararemos el coche unos metros más allá, no pasa nada por tener que volver a pie unos cuantos metros. Dos compañeros murieron en Carabanchel, Madrid, cuando integrantes de la banda terrorista GRAPO les requirieron y los policías se detuvieron en paralelo. El “zeta” fue acribillado (El País, 3/01/1984).

Circulación

Demos metros al coche que circula delante, incluso en las detenciones o paradas. ¡Buscar y tener salida! Esto es aplicable incluso en nuestra vida privada.

Domicilios

Como norma general, siempre que las circunstancias lo permitan, evitaremos llamar al timbre. De este modo, si un día somos comisionados ante un suicida que quiera volar el edifico con gas, no activaremos nosotros la explosión con la llamada eléctrica. Puede parecer de película, pero me ha tocado convencer un “zumbao” para que nos abriera la puerta de la casa y no lo volase todo.

Nunca hay que ponerse delante de la puerta, solo impide que nos vean. No detiene disparos procedentes del interior, tampoco del exterior. Algún compañero todavía lleva en sus piernas los plomos de un disparo de escopeta.

El domicilio al que acudamos puede ser un entorno hostil, y no lo conocemos. Haya pasado lo que haya pasado allí, estamos ahí para lo que estamos… y la gente de dentro es grupo. Si hay que usar la violencia, incluso contra la persona foco del problema y objeto del requerimiento policial, ésta no dejará de ser un familiar del grupo. ¡Cuidado! Se cohesionarán contra la fuerza actuante. (ver El País, 23/2/1986).

Detención vehículos

No hay que ponerse nunca delante, a pie, sin tener salida. Debemos tener previsto que no va a pararse y que va a querer embestirnos. Cuando estemos circulando no hay que rebasar, demos el alto manteniendo la distancia. Si tenemos firmes sospechas de estar ante gente peligrosa, situémonos detrás y en el ángulo muerto de los espejos retrovisores. Desde ahí ordenaremos que paren el motor, quiten llaves y que muestren las manos.

Igual que en las identificaciones a peatones, solo un policía registra y solicita la documentación. Es bueno que una vez registrado el vehículo por uno de los actuantes, el otro compañero haga una nueva revisión, si no se encontró nada. Cuatro ojos ven más que dos: intercambiemos los papeles.

El puente-prioritario del coche patrulla, y sus focos frontales, forman una “pantalla” una vez activados. Posicionados detrás de los focos no se nos verá nada: podemos ver sin ser vistos. Situación ideal.

Si hubiese que rebasar al vehículo perseguido, “hay que ir a muerte”. Esta es una maniobra de alto riesgo. El policía que ocupa el lado del vehículo rebasado, debe ir con el arma en la mano, y una vez que el coche quede atravesado hay que descender con la máxima celeridad, arma empuñada. Es cierto que puede ser un vulgar conductor borracho, mejor: tiempo hay para pedir disculpas (también podría ser delito, y muchas muertes anuales provocan esos conductores). De todos modos, si no detenía la marcha… por algo sería. Siempre tenemos que pensar mal.

Intervención con compañeros…

Esta es una intervención peligrosísima. El compañero que en sus horas libres mete la pata, suele estar mamado. Nunca sabremos si lleva la pistola, o no la lleva. Durante años se ha cambiado junto a mí, en los vestuarios, un funcionario que tenía el pecho como un “colador” por los disparos de otro policía, que en el mismo acto mató al otro componente de la dotación.

Se puede dar el caso del compañero chorizo (lamentablemente, los hay). Hace poco tiempo hemos visto como resultaba muerto un policía fuera de servicio, que después de intentar un atraco recibió a tiros a los policías uniformados que iban a por él. Puede entrar en la Sala una alarma de atraco, y al llegar al lugar veamos salir a un “compañero” que se identificarse como tal, y sin embargo ser a la vez el atracador. En Toledo, un guardia civil fuera de servicio tumbó a unos compañeros en estas circunstancias. (varios casos: El País, 3/8/1993; El País, 29/12/1988; Málaga Hoy, 6/3/2011).

Entrada y salida de locales

Siempre hay que buscar la forma de colocarse al fondo del establecimiento, de cara a los clientes y a la puerta. A la hora de abandonar el lugar: sale uno, una vez fuera… sale el otro. No debemos ir todos los días al mismo sitio a tomar café, esto es básico, ¿pero quién lo cumple…?

Cosas sueltas, detalles…

Observar. Siempre observar. En los “zetas” de Madrid era muy conocida la anécdota de una dotación que se personó a una llamada de atraco a banco, y una vez dentro de la entidad, los policías fueron informados de que no pasaba nada. El cabo —empleo hoy de oficial— se quedó mirando a un tipo que escribía a máquina y que, como si no fuese con él la cosa, no levantaba la cabeza. ¡Sorpresa! Era el atracador, que quería pasar desapercibido. ¡Detalles!, busquemos detalles.

Si estamos francos de servicio y ocurre algo, cuidado si sacamos el arma. Para los compañeros que lleguen alertados por “ese algo”, seremos un desconocido armado. Todas las alarmas de atraco hay que tomarlas como verdaderas, aunque sea la alarma que suena todos los días en falso.

Y como me dijo mi padre, “paso corto, mala leche y vista larga…”.

¡Buen servicio!

Pepe Moreno, “tuve la suerte de aprender de veteranos…”.

Comentarios

  1. Buen artículo, aunque sean cosas de lógica, el tiempo hace que dejes de tomar precauciones básica......muy, pero que muy bueno.

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  2. Gracias Orange.

    Ernesto.

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  3. Muy buen artículo. Nunca está de mas releer contenidos básicos ya que por desgracia se suele caer con el tiempo en la rutina inoperante.

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  4. Excelente artículo. Para clase en academias policiales. Cómo se nota que la experiencia es un grado, quizás el que más. Un abrazo.

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  5. Gracias por tu lectura, Irlandés.

    A ver cuando entra Pepe Moreno, y dice algo...

    Ernesto PV

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  6. Interesantisimo compendio de consejos para tener presente, sea uno un novato o un veterano. Buen aporte.

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  7. Ernesto, gracias por darle forma a apuntes concretos.Efectivamente lo expuesto es básico y por ello lo olvidamos todos los días.Tuve la suerte de empezar (1982) con veteranos en una epoca en la que hablar de compañeros muertos o heridos era normalito, lo cierto es que los veteranos no te dejaban relajarte.La idea de exponer estas cosillas básicas viene de que ahora mismo en cualquier distrito de Madrid hay un ZETA donde el veterano lleva seis meses en la calle y puede ser un maquina pero creo que el veterano siempre aporta algo si quiere y esta involucrado con su profesión.Gracias a todos por leerlo.Un saludo.Jose Moreno.

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  8. Me ha encantado el artículo se nota que está escrito por una eminencia en las jod.das calles.


    Respecto a lo de que es mejor aproximarse a un sexto piso desde un séptimo estoy totalmente de acuerdo y así lo hago cuando puedo. Recuerdo hace poco un actual miembro del GEO en un curso diciendo que no debía hacerse así sino desde abajo hacia arriba, pero no sabía porque. No se porque un tío que da un curso dice cosas sin saber el porque de las mismas aunque luego pueda ser muy bueno en su trabajo concreto.

    Saludos a todos.

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    Respuestas
    1. Vamos a ver he estado leyendo el articulo y solo quería comentar unas cosas el geo cuando tiene que saltar un piso lo hace desde abajo por la sencilla razón de que sube progresando por las escaleras. Tiene un operativo en el piso superior y uno en el inferior. Otro bloquea los ascensores en la planta y los demás componentes del comando progresan no suben por las escaleras. Ese es el motivo espero haber contestado tu duda luego he visto la palabra combate y la palabra violencia los compañeros no utilizan la violencia somos o se es contundente no violento se actúa contundentemente no violentamente este es un termino que no nos deja en buen lugar y la palabra combate esta bien para la guerra no para la calle una posición elevada te da ventaja siempre pero este bo es el caso subir por el ascensor a in piso superior es un error estamos dando salida al individuo y que se vaya hacia abajo a la calle yo no subiría nunca por ascensor lo bloquearía y subiría por las escaleras es una opinión. Gracias

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  9. Gracias por la lectura y comentario Sacros.

    Sea un miembro del GEO o de la Oficina de Turismo del pueblo, quien imparte clases debe siempre razonar el motivo de su consejo o aseveración. Siempre. Por bueno que sea uno en su quehacer diario profesional, si no razona... no convence, y si da clases es para convencer de que está ahí por algo más que cobrar.

    EPV

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  10. Si vas a asaltar un piso donde esta un comando terrorista, es logico subir antes que pasar en el ascensor y que te frian según pasas, pero estas cosillas ha quedado claro que son básicas y a lo que vamos normalmente los de seguridad ciudadana es a reyertas en domicilios en las que nos encontramos con tarados que a lo maximo utilizan un cuchillo de la cocina y es mejor entrarlos desde arriba. Por lo tanto lo del GEO tendra una explicación.Jose Moreno

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  11. Me parece un buen argumento, como el de basar las progresiones en mantener siempre la zona limpia a nuestras espaldas y por lo tanto no subo a zona sucia para luego bajar a limpiar la zona de abajo.

    Todo siempre y cuando se motive porque el patrullero debe hacerlo de un modo distinto en la mayoría de los supuestos.

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  12. El articulo genial. Tanto para los que llevamos poco tiempo en esto, como para los que llevan mas, estos conceptos básicos deberiamos leerlo todas la noches antes de acostarnos.

    Aunque es la primera vez que escribo, soy un fiel lector y no hay dia que no entre para ver si hay entrada nueva.

    Ernesto gente como tu y como el resto de compañeros hacen que esto tenga un poco de sentido ya que me encuentro con gente que tienen la misma vision de lo que es un policia local / nacional /guardia civil /etc... que la mia.

    Animo y a seguir.

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  13. Estimado Antonio García.

    Bienvenido al “fondo” de los artículos, la parte en que todos tienen algo que decir. Te agradezco que estés ahí tan frecuentemente, leyéndonos. Como habrás comprobado, suelo colgar cada 10 días, tanto si el artículo es mío como de mis colaboradores. Al principio, cuando cree el blog, las entradas eran más frecuentes, cada 7 días, pero no es fácil mantener ese ritmo de publicación, al menos si se pretende dar calidad. Además del blog, existe vida profesional y familiar… Sinceramente, no sé cuantos artículos he colgado, pero míos debe haber más de 140, a parte los de Pedro Pablo, y en menor medida Pepe Moreno.

    Si en algún momento necesitas algún texto, pídelo por mail, y te lo mando en PDF.

    Un saludo.
    Ernesto

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  14. Estimado amigo "Anonimo". Le agradezco la lectura del texto y el comentario "afilado" que vierte sobre dos puntos del mismo. Sin dunda, su argumento de la progresion es muy valida. Gracias por la aclaracion.

    Pero deje que tambien yo "afile" mis incisivos. Creo que el termino combate es tan valido como el otro. No tiene matiz negativo. ¿La Udyco combate la droga...? Creo que si. Pero tambien se puede decir que lucha contra los narcos, y sin embargo no llevan sus miembros ropa de luchador canario o sumo. El autor del texto ha usado un sinonimo muy valido. Combatir no es unicamente usar un carro de combate. Por suerte, nuestra lengua permite mucha flexibilidad, si se sabe usar y despues entender.

    Sinceramente, yo combato o lucho contra el delito de mi ciudad, aunque no lleve un casco de soldado.

    Ernesto PV (DESDE MI MOVIL...SIN TILDES).

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  15. ¡Ah! Y otra cosa, la Policia si usa la violencia, y la emplea vkn mas o nenos contundencia en virtud de la necesidad. El Estado esta facultado para emplearla, mediante las FYCS, con el estricto y escrupuloso respeto al ordenaminto juridico, que es el instrumento que el Estado pone a nuestra disposicion. Aplicamos ciercitivamente la ley.

    EPV, desde el tlf movil...sin tildes.

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  16. Combatir:
    3. tr. Atacar, reprimir, refrenar lo que se considera un mal o daño, oponerse a su difusión. Combatir una epidemia, el absentismo, el terrorismo.
    Violento:
    2. adj. Que obra con ímpetu y fuerza.
    Violencia:
    2. f. Acción y efecto de violentar o violentarse.
    Violentar:
    1. tr. Aplicar medios violentos a cosas o personas para vencer su resistencia.
    Definiciones del diccionario de la RAE.
    Compañero nadie pone en duda ni la manera de actual de los cuerpos especiales ni su sapiencia, es más para mí son un motivo de ORGULLO y espero que no creas que yo pongo ninguna pega a su quehacer. Este artículo es para el policía de calle que acude sin operativos especiales, sin muchos medios y sin ninguna planificación porque suele correr prisa el asunto, mayormente como ya he dicho a reyertas y similares, por supuesto que en la mayoría de los casos una dotación queda en el portal y otra sube. Una curiosidad a mi por lo menos me pasa la mayoría de las llamadas son al último piso y no hay ascensor. Y por supuesto que nunca damos una hostia, siempre empleamos la fuerza mínima imprescindible. Un saludo José Moreno

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