La actuación de la Policía: ¿es ese el debate…?

Hoy traigo a las páginas de mi Blog un artículo periodístico, y no policial. Pero lo curioso es que el texto versa sobre policías y periodistas, y además está escrito por un policía que también es periodista, si bien fue antes lo primero.

Juan Antonio Carreras Espallardo es un excelente profesional, de todo, digo de la seguridad y la comunicación. Ejerce ambas profesiones y lo hace con interés y compromiso sincero y profundo. Carris, como muchos le llamamos, es un ejemplo. No hay muchos espejos en los que mirarse, y lo lamentable es que la mayoría ya están rotos por las pedradas de jefes y compañeros lerdos, descomprometidos y envidiosos.

Juan, gracias por arrojar luz profesional, tan profesionalmente.

Ernesto Pérez Vera

La actuación de la Policía: ¿es ese el debate…?

Por: Juan Antonio Carreras Espallardo (policía y periodista)

Parece que últimamente los medios de comunicación han centrado una gran parte de su información en las actuaciones policiales, sobretodo relacionadas con las manifestaciones. Es cierto que unos medios más que otros y en mayor intensidad por los audiovisuales con respecto a los escritos. Es como si quisieran venderle al usuario entradas para un espectáculo, algo así como: estimado lector o telespectador, póngase cómodo que nosotros le vamos a ofrecer los palos que va a repartir la Policía en la manifestación de las ocho. O la detención o tiroteo a un asesino que anda escondido por el monte. O las manifestaciones de la madre de un niño desaparecido, sin acomplejarse incluso por la ridícula disputa de dos reporteros de cadenas distintas por ganarse las palabras de la dolida madre. ¿Es ese el debate, es la imagen que queremos ofrecer a la sociedad? Lo más importante es el mensaje, no lo duden, el mensaje que cala en el lector, radioyente o telespectador, y en el plano de las manifestaciones, el sentido de la reivindicación de los manifestantes, ese mensaje queda casi oculto, empañado por la labor policial, que sea como fuere, será cuestionada. De los radicales que aprovechan cualquier manifestación para reventarla mejor ni digo, por su culpa queda en la sombra la pretensión de los pacíficos. ¡Qué triste! Acudir al morbo, al espectáculo y a la desinformación, cuando están en juego otros valores muchísimo más importantes ahora mismo. Si ya de por sí el gobierno se encarga de lanzar sus pertinentes cortinas de humo, ya solo falta que los medios de comunicación mimeticen de igual forma. A veces pienso que por mucho que avancemos en la lucha por huir del espectáculo morboso no vamos a llegar nunca a meta.


Analicen ustedes, por ejemplo, el fenómeno que se ha creado entorno a Alberto Casillas, el camarero del 25-S, al que llaman héroe. ¿Héroe de qué, qué ha hecho este señor? Si tenemos unas leyes que castigan a los que alteran el orden público y son los policías los encargados de velar por ese cumplimiento legal, cómo pueden etiquetar a este hombre como héroe por el hecho de cobijar a los manifestantes (alteradores del orden, en un concreto momento. Infracción cometida, ya). Estas historias tienen mejor cabida en el cine, como Curro Jiménez o Robbin Hood, pero no señores, esto es la realidad, aquí no hay héroes, simplemente gente que hace su trabajo y gente que reivindica pacíficamente la vulneración de sus derechos. Tanto de unos como de otros, si se apartan de la ley, si actúan ilegalmente, que tengan sus consecuencias legales. Héroes son los que arriesgan su vida por salvar la de otro que está en peligro.

No quiero periodistas enfrentados a policías, porque ambos pueden aportarse muchísimo mutuamente. Sinceramente, la actuación de la Policía no es el debate que debe preocuparnos. Si ya de por sí la captación de imágenes de funcionarios de la ley está prohibida en determinados casos, si los códigos deontológicos de los periodistas dicen que hay que tapar las imágenes de los policías para que no se les pueda reconocer, ¿para qué hacer la prohibición más dura? Luchemos por cumplir la que ya tenemos. Es que estamos haciendo creer a los ciudadanos que cualquiera puede grabar libremente a los policías, cuando en realidad eso no es así. Sí está amparada la captación de imágenes por parte de periodistas que estén realizando su trabajo y a su vez sobre el trabajo de los policías, no por cualquier motivo, que los policías no son modelos, son policías, ni marionetas ni famosos. Vamos con el rumbo perdido desde hace algún tiempo, estamos cayendo en la ridícula defensa del pataleo y del prohibicionismo. Si la sociedad está enfadada por algo será, algunos habrán que tengan gran culpa de ese enojo, digo yo. Si me lo permiten, no me gusta la sociedad que se respira, con sus graves problemas, en definitiva un pueblo dolido. Actuemos con coherencia, por favor. Tanto unos como otros, todos tenemos la gran responsabilidad de mantener los derechos constitucionales y castigar a sus transgresores.

Las actuaciones de los policías no son el debate que nos debe preocupar, creo. Hoy más que nunca, cuando el periodismo está herido de muerte, tenemos que devolver a nuestros clientes esa información de calidad que diferencia a los profesionales de los demás.

Comentarios

  1. Muy cierto, igual mañana hay otra manifestación y a Casillas le rompen todos los cristales del establecimiento, o algo peor, y precisamente los mismos que protegió el otro día. Entonces llamará a la policía para denunciar...
    Perico

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