Cosas que pasan: rebotes y balas perdidas

Por, Ernesto Pérez Vera


Primera hora de la mañana en San Juan de Aznalfarache, Sevilla. Es 25 de mayo de 2011. Una mujer de cincuentaicuatro años de edad pierde la vida como consecuencia de un disparo efectuado por un policía local. El funcionario en cuestión, en unión de otro compañero, se estaba enfrentado a tiros con los dos atracadores de un banco, cuando uno de sus proyectiles no llegó a los criminales y rebotó deteniendo su trayectoria en la ciudadana. El impacto alcanzó la cabeza, produciendo la muerte en el acto. Concepción, que así se llamaba la interfecta, se encontraba junto a su hija en una parada de autobús, cuando se produjo el funesto suceso. Ambas mujeres, al oír las detonaciones (alrededor de seis), intentaron, sin éxito, llegar hasta un lugar más seguro para evitar ser alcanzadas.

Los asaltantes de la entidad bancaria portaban pistolas del calibre 7,65mm (.32 ACP), si bien, y por suerte, se encontraban en un lamentable estado de conservación, lo que sin duda afectó al correcto funcionamiento mecánico. En estas estaban todos cuando uno de los delincuentes cayó gravemente herido por un impacto de los funcionarios. El otro caco huyó, siendo apresado posteriormente.

Seguramente nadie pondrá objeción a que los policías, tanto los protagonistas de este suceso como otros, todos, puedan defenderse con sus armas de fuego ante acciones potencialmente letales. Lo curioso es que el público creerá, porque me consta que muchos así lo creen, que cuando un agente de policía dispara siempre acierta sus disparos, tal y como la televisión nos ha hecho creer a todos. Pero lo cierto es que no es así.


Los policías no solamente no suelen colocar el 100% de sus disparos en los encuentros armados reales, sino que tampoco lo logran siempre en la tranquila, relajada y desinfectada galería de tiro. En el campo de tiro, vale, es relativamente factible alcanzar cierto grado de precisión durante la ejecución de los ejercicios, pero en la realidad de la calle nada es igual. Todo cambia. Si alguien cree que es fácil poner la bala donde el ojo, es que no sabe nada de esto o es que se dedica al tiro deportivo de precisión, y además disfrutando de cierto nivel. Por cierto, aunque emplear la palabra proyectil es más técnico y parece más profesional, a lo largo de este artículo usaré el vocablo bala como sinónimo de proyectil, tal y como la Real Academia de Lengua Española da por correcto.

Estas luctuosas circunstancias suelen darse en la cruda, dura y fría verdad de la calle. No se pueden colocar todos los disparos allá dónde queremos, como quizá sí hacemos en las prácticas. Me reitero: nada es igual fuera de la cancha de tiro, porque ni siquiera todos los policías entrenan. Y es que el cartón que agujereamos cuando el instructor da la orden fuego no se mueve, no suda, no grita, no sangra y, sobre todo, ni dispara ni apuñala. En la vida real, sí. Comprendido esto, será más fácil asimilar qué pasó aquel 25 de mayo en San Juan. Puede que haya gente que no lo entienda, aunque más bien será que no lo quiera entender, pero esto es así porque no es de otro modo. No puede serlo. Así será de verdad, que la familia de la fallecida, concretamente la hija que fue testigo del tiroteo, no presentará recurso a la resolución judicial que archiva la causa por el homicidio de su progenitora.


Tanto la jueza que entendía del caso como la prole de la finada, entendieron que la muerte se produjo como consecuencia de un lamentable accidente, que no pudo evitarse. Los agentes, cumpliendo con un deber legalmente impuesto al encontrarse en el ejercicio de sus funciones frente a la comisión de un delito grave, para más inri siendo encañonados, hicieron aquello que el ordenamiento jurídico les obliga y les permite hacer, y lo que la naturaleza humana no puede evitar que se haga: defenderse. Pero para más refuerzo jurídico de la actuación, se defendieron de manera proporcionada con los medios que reglamentariamente la Administración les había asignado.

Aunque por el título del texto quizá hoy no toque, hay que significar que determinados factores neuro-psico-fisiológicos no controlados por los amenazados (los policías) pudieron hacer que los elementos de puntería no fuesen debidamente tomados. Esto es algo que, cuando se produce, no está bajo el control del actor. Ante ciertos niveles de estrés, el instinto de supervivencia toma el control de las acciones.

Como consecuencia de la investigación deriva de los hechos, se ha conjeturado que el proyectil semiblindado que acabó con la vida de la mujer había tocado antes en algún otro lugar (piso o pared, posiblemente), propiciando esto el desvío de su trayectoria inicial. Esto es lo que se denomina rebote, y se produce en virtud de varios factores, principalmente: ángulo de impacto o incidencia, material de construcción y diseño del proyectil y forma y consistencia del cuerpo desviador. Física.


Este caso resucita dos manidos debates que yo mismo revivo con cierta frecuencia, pues no dejan de ser asuntos bastantes desconocidos de los que emanan infinitas leyendas urbanas, casi siempre alimentadas desde la propia comunidad policial. Uno de ellos ya ha sido referido de soslayo en párrafos anteriores: disparar o no disparar. Muchos consideran que si todavía no hemos sido heridos, no podemos repeler un ataque. Así me lo comentan muchos policías y vigilantes de seguridad. Unos lo dudan, otros lo creen a pies juntillas y otros ni sienten ni padecen, están ahí pero como si no estuvieran, porque ni se lo han planteado. La gente insiste en que así se lo enseñaron sus instructores de tiro o profesores de Derecho (en el periodo académico) y, aunque parezca mentira, sé que es cierto que demasiados docentes mienten cuando cacarean sobre este asunto. Yo mismo he sufrido aplastantes clases de personas que, amparadas por galones, estrellas o títulos universitarios, vomitaban su ilustrada ignorancia desde sus intocables púlpitos.

Numerosísimas sentencias aportan tesis opuestas a tan infames consejos. Atención a esta explicación sobre la legítima defensa. Hay que meditar sobre ella, es muy buena. Es meridianamente clara. Hasta el portador de un cerebro raquítico tendrá que admitir la calidad, lucidez y elocuencia de la definición ofrecida por el catedrático  alemán de Derecho Penal Claus Roxin; si bien yo mismo se la he atribuido erróneamente, alguna vez, al profesor De Rivacoba y Rivacoba: “El defensor debe elegir de entre varias clases de defensas posibles aquella que cause el mínimo daño al agresor, pero no por ello tiene que aceptar la posibilidad de daños a su propiedad o lesiones en su propio cuerpo, sino que está legitimado para emplear, como medios defensivos, los medios objetivamente eficaces que permitan esperar con seguridad la eliminación del peligro”. La cita, ciertamente propiedad intelectual del jurista teutón mencionado, viene siendo pronunciada, reiteradamente, por el Tribunal Supremo de Alemania en innumerables sentencias, quien además la ha matizado literariamente.


Roxin, con 84 años de edad, es catedrático emérito de Derecho Penal y Derecho Procesal Penal de la Universidad de Múnich, y ostenta casi una veintena de doctorados Honoris Causa. Claus Roxin está considerado uno de los penalistas contemporáneos más destacados del mundo.

El otro triste asunto protagonista de este lamentable incidente es el del rebote. Ciertamente, los proyectiles que solemos emplear los policías son proclives a los rebotes, aunque en realidad todos pueden llegar rebotar. Los utilizados aquella mañana por los agentes sevillanos eran los más frecuentemente empleados a nivel de las fuerzas municipales: semiblindados. Junto con los blindados (FMJ o encamisados) y los de plomo, los semiblindados son los más ampliamente extendidos en todos los cuerpos de seguridad españoles. En el Cuerpo Nacional de Policía son reglamentarios los semiblindados, mientras que en la Guardia Civil prefieren los blindados. Los cuerpos autonómicos se declinan, de forma mayoritaria, por los semiblindados, aunque debo destacar el gran acierto mostrado del Cuerpo de los Mossos d´Esquadra (Policía Autonómica de Cataluña) al declarar como dotación oficial la munición expansiva suiza SeCa (Grupo Ruag).


Hay otras personas armadas pululando por nuestras calles, unas con una formación  muy rígida y obsoleta, y otras sin ninguna instrucción oficial, evaluable y legalmente exigible. Los primeros son los profesionales de la seguridad privada, o sea, los vigilantes de seguridad y los escoltas privados (licencia tipo C). Estos emplean, al igual que los policías, guardias civiles y agentes de Vigilancia Aduanera (licencia tipo A), balas normales, principalmente de plomo y semiblindadas. El resto a los que hago referencia son los ciudadanos poseedores de la licencia tipo B. Personas que por su condición profesional, o por determinada circunstancia personal, pueden ir armadas por la calle en aras de su propia defensa, sin exigencia legal que acredite adiestramiento alguno. Es el caso de los joyeros, de las personas gravemente amenazadas, etc. La codiciada, le llamo yo. Los titulares de esta licencia están autorizados a utilizar cualquier tipo de munición convencional, teniendo expresamente prohibida la compra y utilización de puntas huecas, al igual que el personal de seguridad privada antedicho.


Como ya se dijo párrafos atrás, todos los proyectiles pueden rebotar. Pero se da una circunstancia en la que unos proyectiles podrían hacerlo con más probabilidades que otros. Una cosa es que una bala alcance directamente una superficie o plataforma con el ángulo adecuado y con la energía suficiente, y otra cosa muy diferente es que ese mismo proyectil haya atravesado previamente un cuerpo u objeto del entorno (impacto indirecto o impacto secundario). Sí, ahora hablo de la sobrepenetración, del exceso de la capacidad perforante de las balas. Pese a lo que se describe en los manuales y se trasmite mediante el boca a boca, los proyectiles convencionales sobrepenetran casi todos por igual. Se conocen infinidad de sucesos en los que proyectiles usados por policías (también por civiles) penetraron cuerpos humanos, abandonándolos con  capacidad lesiva. El 9 Parabellum y el .38 Especial, los calibres policiales por excelencia en España, lo han acreditado muchísimas veces. El 9 Corto, por ejemplo, también.

Cada día más cuerpos locales están entregando a sus funcionarios cartuchos de punta hueca, aunque también de expansión controlada, pero son pocos todavía. Mucho ojito y no nos engañemos: esta clase de proyectiles también pueden rebotar.


Ya conocemos cuáles son las causas que favorecen este fenómeno físico, por lo que estas puntas no pueden sustraerse a la ciencia. Lo que sí se puede afirmar, porque está más que verificado, es que los proyectiles expansivos (los de punta hueca lo son) se deforman con facilidad al impactar y penetrar en cuerpos humanos, siempre que las circunstancias sean las oportunas. Esto favorece la transferencia de energía al órgano afectado. La masa de la bala, al ir deformándose, va transfiriendo energía, y esto, a la par, reduce la velocidad. Todo ello, en consecuencia, disminuye la posibilidad de mayor penetración. Esto impide, en parte, que los proyectiles abandonen el cuerpo, pero cuando lo hacen es, ya, con bastante merma de energía.

Dicho de otro modo, si una bala no abandona el cuerpo humano alcanzado, por haberse quedado dentro de él gracias a la causa que sea, no tendremos por ahí un proyectil perdido generando riesgos a terceros. Pero incluso si este proyectil abandonara el cuerpo, cosa no improbable, la minimización de riesgos estaría garantizada gracias a la consabida pérdida de energía dejada atrás.

Para finalizar, digamos algo sobre los proyectiles frangibles. Una simple pincelada. Estos están construidos y diseñados para desintegrarse, convirtiéndose en polvo o en pequeñas partículas, tras el impacto en superficies muy duras (duras de verdad). Los proyectiles frangibles suele estar confeccionados con una amalgama de partículas compactadas de polímeros, mezcladas, a su vez, con otras de cobre, tungsteno, nylon u otros materiales sintéticos. En cuerpos blandos actúan como proyectiles convencionales (puertas de coches, órganos humanos, etc.). Solo se desintegran completamente, cumpliendo así su concreta misión, si impactan en ángulo de noventa grados, o similar. De otro modo o en otro ángulo, fragmentos del proyectil podrían desviarse de su trayectoria inicial, conservando capacidad para lesionar.


Aunque algunos compañeros míos están manifestado públicamente que lo de San Juan de Aznalfarache se hubiera podido evitar de haberse empleado munición frangible, yo pienso que no. No lo creo. De entrada, este proyectil no está diseñado para uso policial convencional sino para determinados entrenamientos y para misiones especiales muy concretas (no contiene plomo, por lo que no es tóxico en ambientes cerrados, como las galerías de tiro). Ya se mentó antes, estas puntas también pueden rebotar. Incluso hay balas frangibles cubiertas con una fina envuelta metálica, que las hacen blindadas, como es el caso de una de las varias versiones de la gama Disintegrator (Remington).

En caso de haber prosperado la causa contra los policías locales protagonistas de estos párrafos, posiblemente hubiesen sido condenados por una falta penal del artículo 621,2 del Código Penal: «Los que por imprudencia leve causaren la muerte de otra persona, serán castigados con la pena de multa de uno a dos meses». Estimo que cuando estos funcionarios dispararon no cometieron imprudencia alguna. En cualquier caso, grave seguro que no.

Comentarios

  1. Excelente exposición. No se puede ser más claro.

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  2. Algunos proyectiles de punta hueca producen mas interrupciones en el arma por lo que por descarte el uso de FMJ es adecueado.

    Existe la mala suerte, en la realidad de hoy la mala suerte es que pase cualquier cosa mala dentro de lo que la ley exige a un policia, unos disparos cada X meses a donde sea... dentro del blanco o fuera... que mas da. La cuestion es que instruccion tenian estos hombres, podria haberse evitado? puede que no, pero en que porcentaje?

    3 de cada 100 disparos de 9mm son muerte en 2010, y muy por debajo del 30% de los impactos da en el primer disparo en doble accion, porcentaje que mejora en simple accion y con bala en recamara y que aun mejora un poco mas en simpleaccion pero sin bala en recamara. Ahi hay tema de discusion largo.

    Pero el tema es complicado. Esto pasa, pero se puede reducir las veces.

    Un saludo y va de buen royo este comentario. Que nadie se ofenda.

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    1. Estimado Killer MT:

      Agradezco la lectura que hace de mi blog, y también su comentario, pero creo que decir que es más adecuado usar FMJ que punta hueca, por el hecho de que un tipo concreto le ha dado a usted problemas en un arma concreta, es muy precipitado. En infinidad de pistolas he usado infinidad de puntas huecas diferentes, y nunca, repito, nunca, me ha dado problema alguno. Le ruego me diga, solo por ilústrame, qué munición y arma le ha propiciado ese problema.

      Creo entender que critica la laxitud de los entrenamientos de los policías, si es así, en ello estoy al cien por cien con usted. Esto es algo que ya sabrá si ha leído mis artículos alguna vez, al margen de este. Sobre si pudo evitarse al cien por cien el accidente que acabó con la vida de la mujer, digo que sí. Solo hay una forma de asegurar al cien por cien que nadie salga herido: NO DISPARAR. Solamente eso puede garantizarlo.

      Interesante eso que dice de que 3 de cada 100 disparos de 9 mm son durante en 2010. Le ruego me ilustre, ¿dónde y qué fuente usó para poder decirlo? Sería bueno acceder a esa info. El resto de lo que dice sobre la simple y doble acción, ¿son datos deportivos de galería o de la realidad de la calle? Yo no conozco ese dato que usted maneja.

      Por cierto, ¿es usted policía o maneja armas deportivamente?

      Un saludo, y siga por aquí, por favor…

      Ernesto PV

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    2. Intentare recuperar el estudio sobre el tema este que comento y pasarlo, son sobre combate urbano, en estos casos no se puede mecionar el tiro deportivo.

      En brasil trabajan mucho el tema de las calles por lo que la mayoria de documentos sobre el tema son de ahi.

      Por lo que he leido en otros articulos coincidimos en la gran mayoria de cosas aun que no me pronuncio mucho, no soy buen escritor y la verdad, da gusto leer buenos textos como los que se encuentran es este blog. Espero que siga asi!

      No es cuestion de que una da interrupciones y otras no, es cuestion de probabilidad, y por tanto descarte, realmente puede llegar a ser indiferente si se usan buenas puntas huecas y si se sabe solucionar una interrupcion para cualquiera de los casos ya sea con hueca o FMJ, desde luego para evitar estos problemas de rebotes o que entren y salgan mejor las Huecas, pero volvemos a lo de siempre. Hay variedad de armas en los diferentes cuerpos de seguridad del estado... unos con mejores armas y otros con peores... a quien damos un tipo de municion y a quien otro tipo... Solo hay que ver los seguros de aletas de muchas armas policiales... que encima no se les permite llevar bala en recamara... en una situacion de estres monta el arma y pone el seguro de aleta sin querer (que es lo mas facil que puede pasar en cualquier arma con este seguro) y ZASSSS, clic clic clic... que coño pasa (PUM... me ha dado el malo) La glock se libra de esta critica y de muchas.

      Lo de la recamara mas de lo mismo, si sabes disparar y sabes que hacer en una situccion determinada por tu experiecia o entrenamiento las decimas de segundo que supone montar el arma o no son menos importantes que las de ponerte a cubierto y luego reaccionar, casi nunca seras mas rapido en desenfundar y dispara que uno que esta predispuesto a dispararte... tipica imagen de persona en un vehiculo que va a disparar al agente en la ventanilla y da un paso atras para tomar distancia y disparar mientras el de dentro que ya sabia lo que iba a hacer ya esta disparando, mientras que dar un paso lateral para cubrirte te da tiempo a muuuchas cosas, de todas formas esto es un tema taaaaan largo de explicar y que en algunos puntos se contradice con la opinion popular que no hay ganas de crear polemica.

      Espero no ofender a nadie ni que nadie se tome estos comentarios a mal. Solo como una opinion mas y que pueda dar que pensar a mas de uno.

      Muchas gracias por los articulos y por todos los aportes, desde luego es un blog fantastico y con mucho trabajo e interesantes lineas!

      Un saludo!

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  3. Hola de nuevo, Killer.

    Yo valoro mucho la experiencia real, y sin duda en Brasil se posee (en algunos artículos hago referencia a aquellas experiencias). Trate de hacerme llegar ese estudio al que se refiere, que por lo que intuyo no es español, sino de otra realidad.

    Cuando en los años 80 se empezaron a entregar cartuchos semiblindados en España para pistola –para revólver ya se venían entregando desde tiempo atrás-, muchas armas daban problemas. Normal. Todo era nuevo aquí en ese sentido, y para colmo algunos cartuchos eran excesivamente troncocónicos, y no todas las rampas de alimentación estaban bien diseñadas. Hoy, sin embargo, aquellos mismos cartuchos son bien tragados por todas las armas modernas, o casi todas, y ya no hay problemas. Los famosos cartuchos DAG de 9 MMP, trococónicos, hoy no me dan problemas pero sí me lo dieron en armas de la época. Hoy, ya, no se habla de ello. Ni se contempla ya tal potencial eventualidad. Pero durante años se creó la leyenda esa de que los semi no iban bien en las pistolas. Esto, por suerte, está superado. También pasa lo propio con las puntas huecas. Cualquier punta hueca moderna posee tal diseño, que difícilmente producirá trabas de alimentación. Una FMJ, con punta muy troncocónica –así nació el 9 MM Parabellum, por cierto-, daría en las pistolas los mismos problemas que si fuese semi (lo que pasaba en este país en los 80).

    En lo de recámara alimentada o vacía… tampoco estamos de acuerdo, Killer. No es cuestión de saber qué hacer, sino de si podrá hacerse. Si uno sabe qué hacer, montar por ejemplo, y cuando cree que puede hacerlo (tras salir de la línea de tiro, por ejemplo) recibe una herida en la mano débil… ya no podrá montar y repeler. ¡Ah, sí! es cierto, existen técnicas que permiten alimentar el arma con una mano, ¿pero tendremos tiempo y capacidad mental y física para ello… si además somos conscientes de estar heridos? Yo creo que la mayoría de personas, no. Conozco el caso de un compañero que consiguió montar el arma a una mano, cuando con la débil le era materialmente imposible. Lo consiguió. Además tiró a una mano, y acertó. Paró al malo de un solo tiro en el pecho, a medio metro de distancia. Pero sé de otro, también muy cercano, que por llevar el arma en doble acción pudo repeler el ataque. Su situación fue complicada también, solo disponía de una mano para usar el arma. La cosa es que después, pasado el tiempo, aseguró que le hubiera sido totalmente imposible montar con una sola mano, y eso que él era instructor y enseñaba técnicas al respecto.

    Si ya podemos llevar un paso por delante (arma lista para disparar), ¿por qué no llevarla? No lo entiendo.

    Sigue comentando, por favor. No ofendes a nadie. No a mí, desde luego.

    Un saludo.

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    1. Estoy completamente deacuerdo, en ningun momento he dicho que no hay que llevar bala en recamara, si digo que dominando las tecnicas se puede llegar a ser indiferente en la mayoria de momentos, pero que si dominas la tecnica como bien dices ¿por que no llevarla? Volvemos a lo mismo, entreno o soy alguien con experiencia en combate, llevo o no llevo bala... pues en la mayoria de casos me da igual por que no voy a sacar y disparar... si no la llevo puede haber algun caso aislado que mejor con ella en recamara y si la llevo pues la llevo y en ningun caso es negativo, va segura en mi funda y mi dedo sabe donde estar y como reaccionar. Entoces, ¿por que no llevarla? Claro que estoy a favor de llevarla pero dile eso a un GC en un curso... se saltarian las normas.

      Conozco casos de policias que se les ha escapado un tiro uno a un coche con 4 jovenes dentro que hacian trompos en un parkin, simplemente desenfundado el arma o casos de un tiro en la mano limpiando el arma uno que no lleva bala en recamara y que en una accion ese dia monto el arma y cuando termino la accion enfundo y al limpiar en la base por costumbre se pego el tiro en la mano... En ambos casos falta de instruccion y disciplina.

      Cargar el arma con una mano es tan simple como apretarsela contra el cuerpo, ya sea cadera pierna, cinto... lo que sea. Hay un video en youtube o en la web de una empresa española que imparte cursos que lo ilustra, no se si puedo ponerlo aqui. Si se puede dimelo y lo pongo.

      Sobre las situaciones que has contado es lo comun, la mayoria de disparos se hacen con una mano en los cursos (en casi todos) siempre te enseñan a disparar con dos manos y el tema de una manon se toca poco y otro dato es que la mayoria de disparos se producen por la noche, cuantos cursos se dan por la noche? en plena oscuridad...? Y en los tiroteos... cuantos policias han notado el arma de su compañero bufandole la nuca, ya sea con pistola o carabina...

      El problema esta en que la mayoria de policias se la pela, y siento la expresion, puede que sea inapropiada, pero creo que es explicita... ahora estoy viendo como los agentes de diferentes pueblos se arman con chalecos antibalas/anticorte... por los robos cuando ni si quiera saben que una navaja opinel de 6 € los pasa de lado a lado, y no por decir esto digo que es tonteria llevarlo, solo que armamos a los agentes para que la mayoria... que estan por estar, puedan ser iguales a los demas sin que cometan errores tontos solo por que no saben trabajar con las herramientas que les proporcionan.

      Y con esto volvemos a las balas de punta hueca, al igual que es mejor llevar bala en recamara por descarte las puntas FMJ por descarte pueden evitar interrupciones en armas sucias o altas o descuidadas... tan pocas situaciones como la necesidad de desenfundar y disparar de manera inmediata.

      Un saludo

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    2. Gracias por seguir comentando, Killer.

      EPV

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  4. En este artículo se lleva la objetividad a su máximo nivel. Enhorabuena Ernesto por exponer la realidad tal como es, incluyendo los aspectos que puede que no nos gusten, pero ese es el camino.

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  5. El problema no es la bala sino la velocidad que coge. Ya en serio el problema es en las circunstancias en que nos movemos, lugares poblados, reacciones rápidas, incapacidad de elegir donde hacer frente a una agresión ya que en la duda se nos puede ir la vida. Y aunque en algunos sitios se diga que tenemos el deber de sacrificarnos nadie va a dejar de defenderse si le es dada la mínima oportunidad. Ahora podemos seguir haciendo cuentas de si tal o cual proyectil es mejor, todos van a tener pros y contras. FMJ o proyectiles como el de dotación en el CNP que aunque es semi tiene todas las características del FMJ, sobrepenetraran y serán dados a rebotes locos. Proyectiles de punta hueca seguramente no sobrepenetren, pero con el ángulo adecuado también rebotaran, seguramente con menos energía que los FMJ, sin ir más lejos una GECO Actión tiene forma de FMJ si pilla ángulo se jode la expansión. Otra cuestión es el tiro fallado que pueda alcanzar de lleno a un tercero, cuál de los dos tipos de proyectil será menos lesivo, ya lo hemos hablado otras veces te imaginas esa prensa hablando del impacto de una bala hueca, sin ir más lejos la pobre mujer de Sevilla con un tiro de una SECA en la pelota en vez de un rebote, madre de Dios ya puede tragarse la tierra al policía. Es complicado no creo que exista el proyectil inteligente ni perfecto interactuamos en sitio complicado y eso lo complica todo, desde el arma hasta la munición. En cuanto a bala en recamara sí o no, sin duda SI, tiroteo real, a las buenas tardes la respuesta es un disparo que jode el índice y el anular de la mano derecha de uno de los policías, el otro compañero recibe un tiro en las tripas reaccionan y matan a los choros salvando la vida, no creo que un momento como ese sea el de hacer filigranas como montar la pipa con el talón, la hebilla o la oreja. Respecto a las posibles interrupciones de las semis, eso ya no se da. Con la PK me dieron de dotación las DAG que retiraron por dar guerra pero era culpa del diseño del arma no de la bala. Con esta munición tengo una anécdota de cómo las leyendas crecen, un instructor de tiro me ve sacar de la recamara una DAG que a mí me parecía una gran bala y por eso me quede una para la recamara y me dice no jodas como llevas esa bala que se te encasquilla, no le entraba en la cabeza que la de la recamara ya no iba a dar problemas, lo dicho lo peor la leyenda. Un saludo José Moreno

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    1. Hola, Pepe.

      Efectivamente, la leyenda sigue cabalgando, y no me refiero al espíritu de Billy el Niño. Cuando en comentarios anteriores respondía a otro seguir del blog, me refería a la DAG. Con Star Pk y otras me dio problemas en los 80, pero esa misma muni la disparo bien en otras armas modernas. Sin embargo aún se habla de que las semis dan problemas, cuando solo fueron aquellas. Aunque por cierto. En una unidad de la GC tenía hace unos años una partida de semiblindada redondeada cuya parte de plomo estaba fosfatada, hinchada y sobredimensionada… y daba problemas en las Berettas, pero el problema era de esa partida concreta, que era RWS (alemana).

      Sobre el empleo del cartucho en recámara… qué digo yo que no haya dicho mil veces. Te ruego me des en privado más datos del suceso que comentas de los compis y heridos en vientre y mano.

      Como bien dices y yo he comprobado y plasmado en artículos, cualquier cosa rebotará en virtud del ángulo de impacto y la dureza del cuerpo alcanzado. Y que las puntas huecas no sobrepenetran… es algo relativo, lo hacen en menor proporción que las puntas convencionales, siempre que se den determinadas circunstancias favorables.

      Gracias por comentar. Saludos.
      Ernesto.

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  6. Cosas de la edad donde dice anular quiere decir dedo medio, reitero los saludos.Jose Moreno

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  7. Qué maravilla de articulo y que comentarios mas geniales. Sigue así Maestro.

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  8. Muy buenas a tod@s. Yo desde mi experiencia en cursos y prácticas “con casera” y con el consabido ángulo de inclinación que comenta Ernesto, puedo decir y digo... “Que todo proyectil, no es que pueda rebotar, es que rebota, fuera el que fuese”.

    Yo no voy a hablar de porcentajes como KillerMT, pero mis compañeros, en situación de estrés a los que los someto, muuuchos tiros salen bajos y por los costados, esos mismos que en precisión estaban en el pecho o a la altura de los hombros, en situaciones “descontroladas” bajan y de que manera, por lo que si ya hablamos de sobrepenetración en torsos, huelga decir que pasa en el muslo, o no impactan y pasan rozando el objetivo.

    Todo proyectil que no impacte en ningún lugar del cuerpo del atacante, es una víctima inocente en potencia, por lo que, y volviendo al tema de las prácticas, vuelve a “huelgar” que toda práctica de tiro de precisión a 25 metros a silueta estática, es perder tiempo y tirar dinero en munición.

    El caso de Concepción, no es el primero ni será el último, desgraciadamente, sobre todo por parte de los “malos”, que se las trae al pairo dónde acaben sus balas, por eso se hace necesario e imperioso detener cuanto antes la acción del “choro-pistolero” pues no sólo nos puede impactar a nosotros, lo que nos lleva a disparar al bulto, sin tomar miras, y con tanto estrés y nerviosismo que aun siendo un manojo de nervios, y con la formación adecuada, os aseguro que se da en el blanco, por lo menos dentro de la silueta, haciendo perder potencial mortal a nuestros proyectiles.

    Estupendo artículo Ernesto, y si he de ser sincero, lo esperaba mucho antes, pero no se puede fabricar el tiempo... de momento ;)

    Un saludo.

    --
    "Ante ferit quam flamma micet"

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  9. Gracias, Josma. No pude escribirlo hasta que públicamente se dio a conocer la resolución judicial, que aunque era de octubre... no ha sido conocida abiertamente hasta ahora.

    EPV

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  10. Excelente artículo técnico policial y los comentarios. Este artículo lo leo con más de 2 años de retraso. Conozco bien el caso por ser de la zona donde ocurrió. Como bien se ha dicho no será el primero ni el último caso de muerte de 3° ajeno a una intervención policial. Llevo más de 24 años de servicio en un cuerpo policial local, una gran plantilla, nunca jamás nos han llevado a efectuar ejercicios de tiro nocturno, nunca jamás hemos podido efectuar ejercicios de experimentación propia en paramentos o superficies de elementos urbanos donde realizamos nuestro trabajo (chapas de vehículos, mamposterías, cristales, puertas, adoquines, etc.) con revolver .38 especial munición semiblindada, con pistola munición 9 mm parabellum cónica semiblindada. Los ejercicios de tiro policial que he practicado son de corte deportivo, no sé lo que es disparar a un objetivo en movimiento o yo mismo en desplazamiento. Pero en la cartilla de tiro por disparar en el mejor de los casos 50 cartuchos al año, si consigues superar una puntuación, te califican de "tirador selecto" para servirle tu cabeza en bandeja de plata al fiscal de turno para que te impute y procesen y al Tribunal de turno para que te condenen. Esto es lo que le ha ocurrido a un GC. que ha sido condenado a 5 años de prisión, por abatir a un enajenado que le acometió con un biergo,(una herramienta de labrlanza con 5 ó 4 pinchos de acero que sirve para cargar forraje, peligrosísima) el agente reculando hacia detrás, alcanzo en 5 ocasiones a su atacante, tan solo un proyectil rebotado consiguió frenarlo, falleciendo. La situación debió ser terrorífica, todos sabemos que ese cuerpo utiliza munición blindada, me ha recordado el caso del PL en Puerta del Sol Madrid. Pues bueno, se están recogiendo firmas para la petición de indulto de este agente condenado, donde el TS, le dice que tenía que haber abandonado el lugar "huir" y no haberse enfrentado. Un jurado popular lo condeno. Yo he visto como un biergo caído en el suelo ha atravesado la cubierta de la rueda de un Land-Rover. Tuvo mala defensa el guardia civil, en mi opinión lo más seguro que sí. Se hizo pericial balística, se tuvo en cuenta, por lo que se ve, no.
    Un saludo a todos los que hacéis que este blog sea tan didáctico y estremecedoramente objetivo y real.

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    1. Gracias por tu comentario. Es muy ilustrativo.

      A colación de tu agradecimiento hacia quienes hacemos este blog, deja que te diga que si bien este espacio lo ocupan mayoritariamente artículos con mi firma, y solo muy pocos están invitados a publicar ocasionales artículos en él, lo verdaderamente importante del blog sois vosotros, los lectores.

      Saludos.

      Ernesto.

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