Crimiorienta: orientación profesional para criminólogos

Una obra de Pedro Pablo Domínguez Prieto y Eva Palop Albelda

La Criminología es la ciencia que estudia el delito, el delincuente, la víctima y el control social. Es eminentemente, un área de conocimiento, si no policial, íntimamente relacionada con el trabajo policial. Y de hecho, es en este ámbito donde se aplican la mayoría de sus teorías, y en el que la mayor parte del público la sitúa.


Esta realidad es más o menos exacta en función de “dónde” hayamos tenido contacto con la Criminología, si ha sido a través de las series y películas de televisión (por ejemplo CSI o sus múltiples clónicos), si ha sido en el entorno clínico/ terapéutico (por ejemplo en un centro penitenciario, más cercano a la verdadera realidad de nuestro trabajo), o si de hecho tenemos en nuestro círculo de amistades o conocidos a algún criminólogo.

Si nos encontramos en el último caso, sin duda nuestra visión será más clara: habremos descubierto que nuestro criminólogo de confianza nos habla no solo de revelar huellas o de asesinos en serie, sino de otras muchas cosas como prevención del delito, asistencia a víctimas, alternativas a diferentes penas… incluso de estudiar conductas antisociales que aún no son delictivas pero que puede que lo sean muy pronto (el mejor ejemplo lo hemos presenciado en los últimos años con los delitos telemáticos, el ciberacoso, etc.).

En la práctica, la Criminología cuenta con multitud de herramientas para ayudar a la sociedad, no solo a la hora de identificar y localizar a un psicópata.

Lamentablemente, nos encontramos ante una ciencia con apenas 200 años de antigüedad y, que como título oficial, solo se imparte en España desde 2003/2004. Nos referimos a que, al igual que otras muchas titulaciones de nuevo cuño, en España los criminólogos son unos recién llegados.

Esto tiene connotaciones positivas y negativas. Volviendo a la introducción, y observando a la Criminología como ciencia policial, es cierto que la gran mayoría de criminólogos españoles han acabado precisamente ahí, en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, unos ejerciendo estas funciones específicas y otros muchos utilizando su categoría académica de diplomados/licenciados/graduados para ascender en los respectivos cuerpos.

¿Y el resto? ¿Qué ha sido de los criminólogos que no han optado por la función pública por uno u otro motivo? Pues en general se encuentran en una situación complicada, en varios sentidos. En primer lugar, y de modo general, la crisis económica hace que existan pocas ofertas de empleo. En esto un criminólogo no se diferencia de cualquier otro profesional de cualquier rama.

En segundo lugar, al ser una profesión nueva, la mayoría de los empleadores no conocen sus funciones, no saben “dónde colocar al criminólogo”. Por el mismo motivo, las Administraciones no convocan plazas para esta especialidad.

¿Significa esto que todo está perdido? No.

Simplemente mediante un estudio profundo y sistemático del mercado laboral, mi compañera Eva Palop y yo hemos conseguido realizar un “mapa” de las posibles salidas laborales, tanto directas como indirectas, que puede encontrar un criminólogo, y al resultado le hemos llamado Crimiorienta.
Esta guía se estructura en varias partes: en primer lugar, descubrimos la realidad de la Criminología como ciencia en España y Europa, lo que es importante a la hora de entender la evolución del mercado de trabajo.

En segundo, analizamos la formación del criminólogo, comparando la oferta académica existente y aconsejando acerca de especialidades, posgrados, etc. en función de las necesidades o preferencias de cada uno. Esto es importante ya que en algunos puestos es más sencillo acceder con dicha titulación, o hacerlo usando otra como llave, como es el caso de Instituciones Penitenciarias.


Más adelante, entramos “en materia”, al abordar el trabajo como funcionario. Actualmente, no existen puestos específicos para criminólogos en la Administración, esto es evidente e indiscutible, y por mucho que nos prometan seguirá así durante un tiempo. Lo que si existe es multitud de puestos “genéricos” a los que acceder con el título, y que una vez dentro nos permitirán realizar funciones acordes con lo que hemos estudiado: investigación criminal, prevención del fraude, tratamiento de delincuentes, etc. En todo caso, una vez tengamos la plaza, si en el futuro se crean puestos específicos siempre tendremos la opción de preparar ese examen y solicitar una excedencia. El capítulo 4 describe todos los requisitos, temario, proceso selectivo e histórico de plazas de las oposiciones más relacionadas con nuestro trabajo.

El capítulo 5 aborda el trabajo por cuenta ajena, trasladándonos esta vez al extranjero, ya que al contrario que en España, en países como Reino Unido, Australia o Estados Unidos, existen multitud de puestos disponibles, y con sueldos extremadamente atractivos. Eva nos ilustra en este apartado acerca de convalidaciones de títulos, trámites administrativos, y recursos para buscar los puestos concretos.

A continuación, en el capítulo 6 encontramos toda la información necesaria para crear una empresa orientada a ofrecer un producto o servicio criminológico. Para ello, yo, utilizando mis conocimientos como Máster en Administración de Empresas (MBA), doy consejos acerca de modelos y planes de negocio, formación, análisis de mercado, presupuestos, etc., con el objetivo de que, el que opte por esta vía, pueda progresar con eficiencia hacia el éxito. Eso sí, no aportamos “ideas”, eso es vuestro trabajo.

Finalizamos la guía con dos capítulos dedicados a recursos, enlaces, direcciones, etc. que conforman un mapa bastante completo del panorama criminológico de nuestro país, cosa que consideramos importante ya que la unión hace la fuerza, y precisamente hemos detectado una gran descoordinación entre los diferentes colectivos de criminólogos, que solo ahora empieza a solucionarse.

También decir que hemos puesto una gran ilusión en este proyecto, el cual esperamos que sea de la máxima utilidad para aquellos criminólogos que se encuentran en la “encrucijada”.

Aquel que desee adquirirlo, puede hacerlo en el siguiente enlace, tanto en papel como en e-book:

El precio está muy ajustado (8,75 y 20,96 €, dependiendo del formato).

Por último, agradecer a Pablo Darío Ibáñez Cano, presidente del Colegio Oficial de Criminología de Valencia, y a Juan Antonio Carreras Espallardo, “Carrís”, uno de los criminólogos más “punteros” de nuestro país, el haber prologado la obra.

¡Gracias a todos y esperamos vuestras opiniones!

Pedro Pablo.

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