CARRIS VA MÁS ALLÁ DE LAS CIEN VERDADES

Por, Ernesto Pérez Vera

Confieso que me he tragado muchos tópicos en mis ya cercanos cuarentaicinco años. Es más, posiblemente aún tenga alguno alojado en el tracto intestinal de mi cerebro. Sobre la que ha sido mi profesión y mi pasión, la Policía, hay miles de tópicos, pero les invito a sembrar y cultivar la objetividad y la crítica individualizada cuando desde las tripas hasta la boca empiecen a reflujar inmeditadas opiniones sobre los policías. No he tenido el orgullo  de trabajar con Juan Antonio Carreras Espallardo, policía local de Molina de Segura (Murcia), criminólogo y periodista, pero después de leer sus artículos de opinión, especializados y su primer libro, estoy convencido de que su perfil dista mucho de la idea que ciertos sectores de la sociedad tienen sobre nuestros agentes de la autoridad.


En “MÁS ALLÁ DE LAS CIEN VERDADES”, su última obra editada por Círculo Rojo, Carris, como Juan Antonio es conocido en el mundo policial y criminológico, acredita fuertes conocimientos de cuanto acontece ahí fuera. El libro está conformado por una selección de artículos publicados con su firma. Aborda asuntos de todo orden y género. Capítulos como “Ella no es tuya ni es un objeto”, “Podemos”, “Por detrás te gusta más” o “Los perros son más educados que las personas” nos descubren qué piensa el autor sobre asuntos de trascendencia diaria en la vida de cualquier mortal decente y mentalmente salubre. Este tío se atreve, ¡olé sus huevos!, hasta con la poesía, acabando el libro con un ramillete de textos en verso.  Por cierto, ni quiero ni debo desaprovechar la ocasión para decir que me menciona en la simbólica página 101. ¡Gracias!

Carris ya forma parte del cada vez más nutrido club de los polis de pluma y placa. De personas que ahora están asaltando un piso de narcotraficantes, que lo mismo dentro de un rato disuelven una manifestación, acuden a un atraco, a un incendio, a un accidente de tráfico o incluso ganan un concurso televisivo de preguntas de cultura general y hasta publican libros. Carris, cual Garcilaso de la Vega, lo mismo derrama tinta que pólvora; como también sucediera con mi paisano gaditano José Cadalso, quien muriera combatiendo, entre poemas y sables, en la que se convertiría, años después, en mi ciudad natal.


Porque esta gente es algo más que un trozo de carne con ojos, como más de una vez he tenido que oír.

Comentarios

Entradas populares de este blog

MIS ÚLTIMOS 10 MINUTOS CON VICTITO (QEPD)

SÍNDROME DE DUNNING-KRUGER: BURROS ENGREIDOS