DEL PRÓLOGO DE “EN LA LÍNEA DE FUEGO”

“Tres clases hay de ignorancia: no saber lo que debiera saberse, saber mal lo que se sabe y saber lo que no debiera saberse”.

Para los autores de este libro supone una inmensísima satisfacción saber que hay por ahí personas que usan nuestra obra para algo más que para entretenerse leyendo historias reales de agentes de la autoridad que sobrevivieron matando a tiro limpio. Algunos devoran cada párrafo de la obra en busca de información fresca y portadora de esa vitamina llamada verdad, que algunos cercenan en las fábricas de policías, en las academias. 

Esta imagen nos llega desde Zaragoza, donde por cierto el libro fue presentado, con enorme éxito de asistencia, el pasado 16 de junio. Un acto organizado por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) de la Policía Local de Zaragoza, en el marco de una jornada técnica policial conformada por varias conferencias. 

Comentarios

  1. De eso se trata, de que los policías sean conscientes que: "SÉ, QUE NO SÉ NADA DE MI PROFESIÓN". El contenido de esta obra es tan inédita y tan desconocida en este país, que cualquier parecido con otra es pura miseria a su lado. Poner a los policías como los protagonistas legítimos de la experiencia más vital de sus propias carreras profesionales, sin dar opción a los hurtadores de mérito especializados de gerifaltes sin escrúpulos o autoridades judiciales secuestradoras de hechos heroicos protagonizados por agentes condenados a dejarse previamente la vida antes de poder defenderla.
    Personalmente pienso que es una obra de consulta, de formación, de relectura, de puro espabilamiento de mentes obtusas, de justicia. Nada está por encima de esas experiencias tan brutales, ni divisas, ni cargos, ni títulos ni siquiera las medallas. El policía que sobrevive a un enfrentamiento armado, ya no vuelve a ser el mismo. Es bajar por un río de aguas turbulentas sin posibilidad de retorno, entra en otra dimensión profesional y sobre todo cuanta menor es su formación y preparación mayor es su valoración de sobrevivir a tan máxima experiencia. Ha demostrado su valor cuando las circunstancias se lo exigían.
    Un día en una parada militar en la Base de Rota, los jefes se cuadraban, saludaban y abrían paso a un viejo Sgto. Mayor, llevaba la medalla del Congreso de los EEUU en su pecho. Qué quiere decir esto? El valor demostrado está por encima de todo. Honor, valor y lealtad para nuestros héroes policiales. Estos dos autores y la editorial han sido muy valientes al publicar esta extraordinaria obra ESPAÑOLA, dado el grado de miseria humana que rodea a esta maravillosa profesión de policía. Un saludo de un lector.

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    1. Gracias por tan formidable comentario sobre nuestra obra.

      Un abrazo, amigo lector.

      Ernesto.

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  2. Me uno a lo dicho por el anterior compañero en su exquisito y pormenorizado comentario. Yo mismo soy uno de esos policías que, afortunadamente, "saben que no saben" (¿mal menor?), que tiene la suerte de tener en su poder desde hace algunos días un ejemplar del libro del cual eres coautor, Ernesto. Mi reconocimiento a vuestro trabajo, el de Fernando y el tuyo.......mi reconocimiento a todos los compañeros que, mejor o peor parados, tuvieron que hacer frente a situaciones límite con el hándicap, en su mayoría, de un escasisimo entrenamiento institucional para este tipo de eventualidades......o sea.....la posibilidad de tener que hacer uso del arma de fuego para defender su vida procurando no lastimar a compañeros o terceras personas inocentes. Y en especial, mi más sincero reconocimiento por el agente, por el POLICÍA, por el ser humano protagonista del capítulo 12 del libro. Aunque este compañero y amigo no siga en activo, es mucho más y mejor POLICÍA que muchos otros que pasean el uniforme de forma vergonzante jamás soñarían ser. Un abrazo, Ernesto.

    MAG.

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    1. Gracias por tus palabras, MAG.

      Un abrazo.

      Ernesto

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  3. Este libro debería ser como reza nuestra "Carta Magna para nuestro idioma. "Todos los policías, jueces, fiscales, letrados,periodistas y porqué no... Ciudadanos de a pie, tienen el deber de conocerlo y el derecho a utilizarlo"... Un abrazo.

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  4. No es una novela aunque un público no profesional la pueda leer como tal, es mucho más, me uno a lo que dice Manuel ya sabes que te dije que debería ser obligatorio en las academias. Como muestra un botón en la imagen se ven cantidad de paginas señaladas , son lecciones a que novela se le hace eso. Por desgracia esto es España y aquí priman las luchas de egos. Un saludo. José Moreno

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    1. Gracias por tus palabras, Pepe.

      Un abrazo.

      Ernesto.

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    2. Gracias por tus palabras, Pepe.

      Un abrazo.

      Ernesto.

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  5. Completamente de acuerdo con los comentarios anteriores, creo que el libro puede y debe despertar muchas conciencias y creo que era un libro necesario. Ojalá que algún día las cosas cambien para mejor no solo en lo referente al entrenamiento policial, sino al reconocimiento de los compañeros heridos o fallecidos en acto de servicio es de Justicia. Un Abrazo

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    1. Gracias por tu comentario, Alberto.

      Un saludo.

      Ernesto.

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