DE LA MESA A LA PUERTA: OTRA DE CUCHILLOS

Por, Ernesto Pérez Vera
Suele decirse que nunca pasa nada, pero pasa, digo que si pasa. Este vídeo muestra, una vez más, escenas tomadas en Estados Unidos (EE.UU), pero esto no significa que en España no sucedan cosas de esta índole. Lo que ocurre es, y esto es un dato objetivo, que la Policía de otros países cuenta con medios de grabación audiovisual adosados a la vestimenta de sus funcionarios o, como es el caso de la presente toma, a la cabeza mediante unas gafas. Efectivamente, si nuestros agentes de seguridad pudieran filmar todas las agresiones que sufren, y además la opinión pública tuviese acceso a ellas, todos dejaríamos de creernos las mil y una trolas que nos han colado, con calzador, en charlas, cursos y artículos de prensa durante décadas.



En esta ocasión, por suerte, todo acabó bien para ambas partes. Un agente de un departamento del sheriff, de uno de los cien condados de Carolina del Norte (EE.UU.), fue comisionado por su central de transmisiones al efecto de verificar una llamada que sugería la comisión de un presunto delito de malos tratos en el ámbito familiar. Algo que, como todos convendrán conmigo, principalmente quienes se dediquen a la seguridad pública, a lo judicial o a leer periódicos, forma parte del día a día de todo policía español que desempeñe su labor profesional en el campo de la seguridad ciudadana. El recibimiento filmado es, digámoslo así, el más habitual. Nadie espera en la puerta de su domicilio, o en el de la parienta, con una pancarta confesando que es el malo de la película y que en unos segundos, sin avisar nuevamente, va a esgrimir un cuchillo contra la fuerza interviniente. Estamos, por tanto, ante una actuación que puede acabar de mil formas, la mitad de ellas buenas y la otra mitad malas. La sorpresa puede aparecer de muchas maneras, pero como seguro que nunca hará acto de presencia es con un megáfono haciendo públicas las intenciones a materializar al instante siguiente. De esta guisa, y seguramente conociendo bien el percal y al propio denunciado, el funcionario protagonista se aproxima a la casa con su pistola Taser empuñada y fuera de la funda.


No cabe duda de que la medida preventiva proporcionó su fruto, si bien en décimas de segundos el agente se vio, insisto que sin aviso expreso, delante de una dentellada de acero. Tan fabuloso documento pone de manifiesto que incluso portando la persona agredida un arma en las manos, rara vez podrán evitarse lesiones si quien desempeña el rol de criminal ha decidido en su mente matar y, además, ya ha ejecutado acciones en tal dirección y sentido. Aquí fue un arma de impulsos eléctricos la que el policía interpuso y disparó contra quien llegó a clavarle el cuchillo, pero de haberse tratado de una pistola convencional el resultado final hubiese sido el mismo, o incluso otro peor. El agente no tuvo que ser asistido por lesiones dado que la puñalada fue detenida, a la altura del tórax, por el chaleco de protección balística con el que cubría su tronco. Desconozco si esta prenda también estaba confeccionada para proteger al usuario frente a armas blancas, pero está claro que hasta un grueso abrigo de piel de oso frenaría, aunque fuera algo, la penetración del agudo metal.

Este enlace, por sí solito, ya manda abundantes mensajes a quienes lo quieran ver con avidez. A mayor listeza y predisposición a la autocrítica, mayor número de conclusiones podrán ser obtenidas tras su visionado. No obstante, a ver si puedo ayudar un poco a quienes no estén muy duchos en estas lides. Para ello me haré varias preguntas en voz alta, con autorespuestas incluidas. ¿Tienen todos los policías españoles un Taser en su cinturón de servicio? No, nanai de la China. Aquí tal vez solo el 10% lo posea, aunque posiblemente esté siendo excesivamente generoso en el cálculo porcentual.

Visto que la víctima llegó a ser tocada por el arma blanca, pese a haber disparado con rapidez y eficacia, ¿cómo hubiera acabado la intervención de no haberse hecho tan evidente ostentación de dicha herramienta de letalidad reducida? Posiblemente con sangre policial por el piso, no sé si también con muertos. Ante algo así, y sin un Taser encima, o hasta con él en el cinto, ¿todos hubiésemos podido repeler el atentado sujetando la mano agresora, empujando el pecho del hostil para ganar distancia, apartando la hoja, golpeando la cara del delincuente, etc.? Pienso que muchos tal vez hubiéramos podido bloquear la mano ejecutora, o yo qué sé, pero casi con total seguridad no a tiempo para evitar unas cuantas clavadas.

Sigo. ¿Hubiera detenido su ataque el malo de haberse alimentado la recámara de la pistola ante sus mismísimas narices? Estoy convencido de que no. Considero que cuando una persona ya está matando no hay ruidito de marras que le haga deponer su actitud, por más que muchos instructores, lamentablemente más de la cuenta, sigan vendiendo esta teoría de mierda. Es más, estoy casi seguro de que el sentido auditivo del acometedor no hubiera percibido el sonido de la obturación del cañón: este individuo era un Homo sapiens que también, a buen seguro, había perdido capacidad de atención y de concentración; todo lo cual debió afectar a sus sentidos y, por ende, tuvo que verse mermado en sus posibilidades cognitivas.


Pero más seguro estoy de que a un policía de nivel medio de adiestramiento no le hubiese dado tiempo a desenfundar, montar, disparar y acertar en el objetivo; no, al menos, saliendo indemne de un encuentro de esta naturaleza. Moraleja: ¡hay que perderle el miedo al cartucho en la recámara, llevando en reposo los mecanismos de disparo! Eso sí, hay que entrenar mucho y bien en esta condición de porte. ¿Seguro activado o desactivado? A esto podrían responder mejor que yo, por ejemplo y por desgracia, los dos protagonistas del capítulo 20 de En la línea de fuego: la realidad de los enfrentamientos armados (editorial Tecnos).

Cuando alguien en su sano juicio se ve ante una cosa así…, nada se puede hacer exactamente igual que en la galería de tiro. Estando muy entrenado, insisto en lo de muy, hay muchas más posibilidades de poder responder pronto y bien, pero tampoco me atrevo a garantizarlo en todos los casos. Nadie puede garantizarlo. Sí podemos afirmar qué nos gustaría hacer, o cómo creemos que habría que llevar a cabo aquello, esto y lo otro. Pero otra cosa muy diferente es el día de la verdad, ante algo totalmente inesperado. Eso sí, en estos casos toma valor el dicho “cuanto más entreno, más suerte tengo”. No debemos olvidar que cuando la cosa se pone muy fea, en cuestión de un par de segundos podemos dejar de ser nosotros mismos, no pudiendo operar como dos segundos antes seguramente sí hubiésemos podido hacerlo. Lo fácil se torna difícil y lo complicado impracticable. Lo medianamente entrenado se puede llegar a ejecutar, pero será imposible llevar a término lo nunca practicado. Se me antoja harto inalcanzable hacer aquello que se desconoce.



Para momentos complejos, soluciones simples, así de sencillo. Esto, obviamente, no pasa por el abandono de las medidas de seguridad. Por tanto, vamos a dejarnos de polladas automáticas en vinagre cuando lo que está en juego es la seguridad de tu hermano, de mi vecino, de tu hijo, de mi sobrina, de tu padre, de mi cuñado o la de tu compañero, por no decir la tuya misma, capullo. Pide que te entrenen con seriedad y sin mentiras. Que no te engañen con más historias de película de sobremesa. Si a estas alturas de la partida ya sabemos cómo responde el cuerpo humano ante situaciones de estrés máximo en enfrentamientos a vida o muerte, basemos nuestros ejercicios de tiro en la conocida realidad psicofisiológica y evolutiva. Di sí a lo natural y no a las mamarrachadas de tinte holibudiense. Si sé cómo responde mi organismo por dentro, mejor podré prepararme para responder por fuera cuando llegue el momento. La concienciación y la mentalización son fundamentales. Piensa en que puede llegar el día, medita sobre ello y créete que puedes hacerlo. Visualízate haciéndolo y estarás más cerca de lograrlo. Es vital que entrenes y que creas en ti.

Comentarios

  1. este video seguro que lo lo ponen en la secta como dicen tus compañeros esto no vende y no hay que cabrear a los perroflautas que luego viene la hora de votar.Soy seguidor tuyo desde hace mucho tiempo te escribo desde algeciras no soy compañero pero me simpatiza la policia aunque no lo digo porque por estas tierras eso esta mal visto un saludo y a seguir escribiendo

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    1. Gracias, Javi. Si quieres pásate el jueves 30 por la Feria del Libro, entre las 11 y las 13 horas, que estaré firmando libros.

      Un saludo.

      Ernesto.

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    2. Javi, el evento de la firma pasa al martes 28, de 12 a 14 horas.

      Saludos.

      Ernesto

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  2. Nunca se encasquilla, cualquier neófito es capaz de manejarlo, "nos adiestran desde muy jóvenes a utilizarlo. " No necesita alinear miras, fácilmente ocultable, imprevisible en sus movimientos;esto me causa mucho respeto... No hace falta que el tamaño sea considerable de hecho considero el mediano tamaño como más efectivo puesto que siempre será más manejable y nos causará una falsa sensación de ser menos lesivo. La única premisa para que sea letal, será la DETERMINACIÓN Y LA INTENCIÓN DEL QUE LA ESGRIME. Por supuesto hablamos de un arma blanca. Fantástico recordatorio audiovisual y posteriormente argumentado por el autor de este artículo del potencial letal de estos "instrumentos de cocina, herramientas de bricolaje, mecánica etc." Un abrazo.

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    1. Gracias por tan acertado y agudo mensaje.

      Un abrazo.

      Ernesto.

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  3. El Policia un valiente, sin dudas, bien formado, sin dudas, con un autocontrol fuera de lo comun, con un buen material, pero porque espero a que le tocara el chaleco balistico con el cuchillo para sacar a pasear la Taser,,y si le toca la llugular , no se por que ando lento hay y tambien luego.

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    1. Gracias por tu comentario, Javier.

      Un saludo.

      Ernesto.

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  4. me refiero que despues actuo fantasticamente

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  5. Los que más saben de todo esto son los profesionales del IML (Instituto de Medicina Legal) Hay una asociación de cirujanos forenses? Sí, estos expertos en hacer autopsias, son los que más saben de las lesiones que producen los objetos de filo-punta. Trayectorias, secciones, penetraciones, amputaciones, disecciones, perforaciones, etc. Ellos mejor que nadie conocen la realidad del alcance de un ataque con un arma blanca real o improvisada. Sin embargo callan más de lo que debieran. Ellos mejor que nadie pueden analizar, demostrar y aseverar la proporcionalidad entre la legítima defensa entre un pistola Vs cuchillo. Ellos mejor que nadie saben de la multidireccionalidad de este arma a distancia corta cuando tienen un cadáver en el Depósito Anatómico Forense cosido a puñaladas. Pero claro, es un colectivo tan hermético, que ese hermetismo le viene muy bien a fiscales, jueces y abogados para hacer de las suyas en la interpretación de dicho PPio de Proporcionalidad. Estadísticas, ahh, dónde están esas estadísticas de agresiones con armas blancas u objetos de igual naturaleza en función de sus resultados. Ellos mejor que nadie son la máxima autoridad científica-técnica en este tipo de agresiones con daños irrevesibles para la integridad o vida humana.
    Un saludo. Siempre se puede hacer un poquito más por los demás!!!

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    1. Interesante comentario, amigo. Muchas gracias.

      Un saludo.

      Ernesto.

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  6. Excelente vídeo para abrirnos mas los ojos ,como sabemos casi todos la mayoría nos hubiéramos presentado sin chaleco,del taser ni os cuento como bien dice la mayoría de los agentes ni la tenemos,y esgrimiendo el arma casi nadie nos presentamos en casos de estos ,por lo tanto en un caso así aquí la actuación por desgracia no hubiera salido con tal buen resultado ,el policía actúa muy bien pero como critica constructiva yo hubiera dado más distancia y se hubiera ahorrado la puñalada en el chaleco.saludos de Oscar y espero estar el jueves en la feria del libro y ya aprovecho para comprarlo xd

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    1. Gracias por tu comentario.

      Pienso que todos damos la distancia oportuna siempre que no nos atacan, que es por eso que no nos atacan. Pero en toda intervención existe un instante, sino lo es toda la actuación, en el que uno se debe acercar hasta el contacto con el contrario, sin que cuando esto sucede sepamos que estamos realmente ante un hostil. No obstante, la mano izquierda del agente delata sorpresa total (la antepone) y, además, indica o hace intuir una marcha atrás.

      Un saludo y nuevamente gracias.

      Ernesto.

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  7. Estupendo vídeo, las pulsaciones a mil. Si os dais cuenta, el Oficial saca el Taser desde el mismo momento en que ve a Mr. Tatoo asomándose por la puerta, y eso es el segundo 4. No es hasta el segundo 7 cuando inicia el ataque, pero en el segundo 6 le apunta sin llegar a disparar hasta que le lanza la cuchillada.

    No quiero decir nada con esto, pero mejor "Ante ferit quam flamma micet" y poner distancia antes si quiera de que salga por la puerta es algo primordial, máxime cuando se trata de una casa típica americana con escaleras y barandilla a los lados, siendo una desventaja estar ahí mismo, desprotegido sin posibilidad de escape, sólo hacia atrás y con escaleras :(

    Antes de acudir al servicio, y una vez en él, cuidemos de buscarnos protección y una vía de escape, por si acaso, pero ya os digo que eso nos podría haber pasado a cualquiera, y a nosotros con peores consecuencias, puesto que pocos son los afortunados de poder contar con Taser de dotación.

    --
    "Ante ferit quam flamma micet"

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    1. Acertadísimo comentario, Josma.

      Un saludo.

      Ernesto.

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