MRLR: MALA RESPUESTA, LAMENTABLE RESULTADO

Por Ernesto Pérez Vera

Quienes me conocen bien y de verdad saben que no soy nada corporativista, por más que ame y respete la profesión de policía. Solo hay que saber leer entrelineas cuando afilo mis colmillos en no pocos párrafos.

Para que nadie piense que practico el chovinismo desmedido o que mis comentarios y artículos son excesivamente maniqueistas, hoy voy a pronunciarme respecto a lo acecido el 8 de abril 2015 en Charleston del Norte, en el estado de Carolina del Sur (Estados Unidos). En esta ocasión no soy capaz de atisbar resquicio alguno que justifique la actuación de un policía que, tras efectuar ocho (8) disparos, acaba con la vida del individuo que huye de él. El motivo de no encontrar razón de apoyo a la respuesta del agente no es que el sujeto se encontrara en plena fuga a pie, pues de haberse hallado en la misma circunstancia portando un arma de fuego en las manos, podría verse luz en la respuesta armada, máxime si huyera disparando contra la fuerza interviniente o contra terceras personas. Pero por más que miro y remiro, eso no es lo que veo en el vídeo mundialmente dado  a conocer y que seguidamente enlazo: 


El funcionario alegó en su descargo, según informaron los noticieros, que el fallecido le había arrebatado del cinturón de servicio su dispositivo de impulsos eléctricos, un Taser. Pero incluso de ser cierto tal extremo, cosa que realmente no queda del todo clara en la grabación, porque ni se ve el arma paralizante en las manos del infractor ni mucho menos su cuerpo se gira hacia el policía, la distancia de tiro y la cadencia de fuego hacen suponer que en realidad no existía un riesgo grave e inminente para la vida del agente. Insisto, el tipo huía del funcionario, alejándose exponencialmente de él. Se me antoja que si el tirador realmente se hubiese sentido en grave peligro, por haber percibido su cerebro un estimulo que le hubiera hecho sentir mucho miedo, posiblemente hubiese disparado a mayor velocidad, y me arriesgo a decir que, casi con total seguridad, hubiera errado bastantes disparos. Sin embargo, como es perfectamente apreciable en la filmación, las detonaciones se produjeron a un ritmo muy controlable, lo que sin duda pudo favorecer que la mayoría de los proyectiles acabaran en el blanco: tres en la espalda, uno en una nalga y otro en la cabeza (5). Y no es así como dispara alguien que súbita y galopantemente desarrolla una protrusión fecal, teniendo ante sí a un homicida. En principio y sin más datos, no me cuadra.


Los policías, cual Homo sapiens que son, se asustan como cualquier otro simio hominoideo, desembocando esto, a veces, en actos precipitados de los que, en ocasiones como esta, hay que dar cuenta ante la Justicia. Como dice el gran Chiquito de la Calzada, “una mala tarde la tiene cualquiera”, y en este caso la tuvieron los dos protagonistas de esta lamentable situación. Qué pena.■

Comentarios

  1. A mi me ha pasado lo mismo, lo he visionado varias veces, por el axioma que dice "las manos son más rápidas que la vista" pero no he conseguido deducir pruebas concluyentes, no obstante, mi hipótesis personal es la siguiente:
    El policía cuando requiere la documentación al individuo, este se pone nervioso y empieza una discusión verbal, el agente se previene intentando extraer su taser y el requerido hace como el ademán de intenarselo impedir, ahí es cuando el policía opta por extraer su arma de fuego, el sujeto se da cuenta y empieza la huida, aprovechando el agente para dispararle.
    Es lo que yo aprecio, desde luego la acción de policía no está justificada bajo ningún concepto.
    Esto es lo que tiene las actuaciones unipersonales, estar solo no es lo mismo que actuar en pareja con un compañero de buen nivel.
    Como quiera que sea, estas acciones tan precipitadas son el abono perfecto para alimentar la animadversión policial, que hay generalizada en nuestro país.
    Debemos ser conscientes que hoy en día, lo que una persona tarda en activar la cámara de vídeo de su móvil puede ser a la misma velocidad que los policías puedan desenfundar su arma y montarla.
    Me he sentido muy mal viendo ese vídeo, me ha dado coraje, pues aquí suele ocurrir todo lo contrario.
    Un saludo, hay que ser justo tanto para lo bueno como para lo malo.

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    1. Gracias por tu comentario.

      Con este artículo he tratado de ser justo, por eso lo he escrito.

      Ernesto.

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  2. Tengo que decir en honor a la verdad que aunque tenga yo tendencia al corporativismo, he visualizado una y otra vez el video y solo veo un asesinato con alevosía... Excelente artículo. Un abrazo.

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  3. Ahora que ya se conoce la grabación del coche patrulla que se suma a la ya conocida solo veo un asesinato injustificable. Me hace gracia que al hilo de este suceso una cadena de radio de máxima difusión propusiera a sus oyentes que llamasen para contar denunciar casos similares en España. Si lo del asesinato esta claro lo de la imbecilidad de algunos también. Un saludo José Moreno

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    1. Sé a qué cadena de radio te refieres (me lo comentaste por otro medio).

      Un abrazo.

      Ernesto.

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  4. Bueno en España criticar cualquier actuación policial siempre vende y con esto no quiero justificar la acción del agente del vídeo q en mi opinión es injustificable .Saludos de Oscar

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    1. Gracias por tu comentario, Óscar.

      Un saludo.

      Ernesto,.

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