¡SUELTA EL ARMA, O DISPARO!

Por, Ernesto Pérez Vera

Al hilo del tiroteo recientemente producido (7 de junio de 2016) en Mieres, Asturias, en el que un policía nacional ha herido de bala a un atracador provisto de un arma de fogueo:

En uno de los veintidós capítulos de “EN LA LÍNEA DE FUEGO” (editorial Tecnos) se describe, al detalle, un tiroteo ‘made in Spain’ en el que cinco agentes españoles fueron a detener a un sujeto armado que se había atrincherado, a tiro limpio, en un edificio público. De los cinco policías, cuatro dispararon once veces contra el malo. Se trataba de funcionarios de una unidad especial de asalto. De los once disparos, solo cuatro tocaron pellejo.

Los tiros se efectuaron a menos de ocho metros de distancia en un lugar cerrado, tomado al asalto. Dos policías fallaron todos sus disparos, todos, pese a pertenecer, insisto, a un equipo especial de esos que se proveen de cascos y chalecos de protección, amén de armas largas y pasamontañas. En definitiva, era gente muy entrenada.

Decir que abrieron fuego cuando el hostil hizo lo propio con una pistola Glock que, a la postre, se demostraría detonadora. Sí, era un arma de fogueo, pero también era del todo imposible saberlo de un vistazo rápido (la Justicia así lo determinó). Es más, los funcionarios pudieron abrir fuego nada más verse encañados, lo cual hubiese sido legal y ajustado a derecho, pero solo tiraron al oír el fuego contrario. O sea, que  aguantaron más de lo exigible. Obviamente, todos los intervinientes fueron judicialmente absueltos.

¡Ah! Significar que los cuatro  proyectiles que sí hicieron sangre atravesaron completamente el cuerpo del antijurídico. Por suerte, el lugar estaba totalmente vacío de público, de lo contrario las once balas hubiesen podido pararse en inocentes (ya ha sucedió más veces de las deseadas, pese a que haya zoquetes que lo nieguen u oculten). Se empleó munición semiblindada, la más extendida a nivel de nuestras fuerzas de seguridad. Munición, por otra parte, tan perforadora de cuerpos humanos como lo es la blindada, así que no os cuenten la vieja milonga de que las puntas semiblindadas no atraviesan y que causan grandes desgarros por el mero hecho de ser semiblindadas. Paparruchas, de verdad. Ni caso.


Aquí puedes solicitar tu ejemplar de “EN LA LÍNEA DE FUEGO”: https://www.mildot.es/en-la-linea-de-fuego-la-realidad-de-los-enfrentamientos-armados.html

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