lunes, 20 de marzo de 2017

EL ORZOWEI DE LA COSTA DEL SOL

Por Ernesto Pérez Vera

El padre cree, como padre que es, que los malos son los policías. Seguramente sea normal creer que tu hijo enfermo tiene derecho a matar policías, por estar enfermo, y que los policías tienen la obligación de dejarse matar por los enfermos. Qué duro debe ser para un padre vivir con un hijo así de enfermo. Y que duro debe ser para un padre tener un hijo policía al que algunos creen poder matar, con la ley en la mano, si el que mata es un enfermo.


Y sobre que los agentes dispararon hacia el pataje y no dieron en él, me lo creo. En cualquier caso, esto es comprobable con un detector de metales en la escena de los disparos: si efectivamente se tiró a la piernas, en el barro habrá (todo ocurre en el campo) proyectiles que describan trayectorias descendentes compatibles con las posiciones ocupadas por los actores en el propio escenario. De todos modos, los disparos dirigidos a las mal llamadas "zonas no vitales" no son de cumplimiento si el peligro es grave e inminente, sea el homicida un enfermo mental o un hijo de puta mentalmente sano.

No quiero parecer insensible, pero esos protocolos de los que hablan estarán hechos por los que trabajan sobre la moqueta y solo los conocerán ellos. En cualquier caso, hay un protocolo natural y legal que permite, impulsa y obliga a sobrevivir, te esté intentando matar quien sea, con lo que sea.

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