Coherencia y compromiso: ¡caso real!

Por, Ernesto Pérez Vera

La gente cree que todos somos como en las películas: policías súper comprometidos y entregados unos e insulsos y patosos otros. La verdad es que eso no es así, creo que por suerte. Si el cincuenta por ciento fuese insulso y descreído en el trabajo, peor aún nos iría a quienes estamos más cerca del otro cincuenta por ciento. Lo cierto es que existen perfiles intermedios y es en ellos donde se puede encontrar, según mi opinión y experiencia, el mayor porcentaje de funcionarios policiales.

Hoy quiero rendir homenaje a un policía de los pies a la cabeza, a Kike Ortuño. El ejemplo de este profesional debería ser seguido por muchos y aplaudido por todos. Kike es, a día de hoy, agente del cuerpo catalán de policía integral (Mossos d´Esquadra).  Pero no siempre ha vestido este uniforme, en su momento lució el verde de la benemérita. A principios de los 90 ingresó en la Guardia Civil (GC), incorporándose en 2008 al cuerpo autonómico. Para Kike ser policía no es lucir placa y cobrar fijo a fin de mes. Para él, como para algunos más —no muchos por desgracia—, ser policía es religión. Sobradas muestras de ello ha dado dentro y fuera del horario laboral y ahora, aquí, vamos a conocer tres claros exponentes de ello.

Vamos a detallar, hasta donde se pueda, tres incidentes en los que Kike ha sido protagonista de hechos que acreditan valor, entrega, compromiso y eficacia. En definitiva, conoceremos sucesos que dejan de manifiesto la coherencia profesional de un ser humano que merece la pena conocer y tener siempre cerca. Kike es de esos que creen en lo que hacen. Kike quiere aquello que hace.

Incidente a tiro limpio: la maleta de la discordia
Una fría madrugada de mayo de 2005, Ortuño y un compañero patrullaban en un Nissan Almera por la urbanización Mas Mestre de la población barcelonesa de Olivella. Desde aquel día Kike y Juan son algo más que amigos y compañeros, ahora son hermanos. La patrulla pertenecía a la Comandancia de Barcelona, Puesto de Sitges, y recorría la demarcación costera de la Comarca del Garraf. En esta zona eran relativamente frecuentes las actuaciones policiales de represión del tráfico de drogas. Prueba evidente: los 10.000 kilogramos de hachís que la unidad de Kike, la de Seguridad Ciudadana del Puesto de Sitges, había decomisado durante ese mismo año.

Sobre las 02,00 horas sorprendieron, sin ser detectados, a varios individuos en actitud sospechosa. Varios varones, todos mayores de edad, se encontraban conversando junto a dos vehículos de alta gama que se hallaban en el lugar, un BMW-X5 y un Mercedes CLK. Para llegar hasta los sospechosos, los guardias apagaron las luces del coche y con el motor en punto muerto se dejaron “caer”, por accesos insospechados, sobre los sujetos. Tan pronto significaron su presencia, las personas que se encontraban apeadas de los vehículos de lujo se lanzaron hacia la huída, abandonando el lugar a gran velocidad. Kike y su compañero iniciaron la persecución e informaron al COS (Centro Operativo de Servicio), mediante las transmisiones del patrullero, de la posición que tenían en todo momento. Esto duró algunos minutos y kilómetros.


Pero todo cambió de modo repentino: un impacto de bala alcanzó la luna delantera del Almera de la GC. El proyectil entró justo por entre las cabezas de los agentes. El impacto era visible junto al espejo retrovisor interior. Nuestro homenajeado, que iba en el asiento delantero junto al conductor, dejó de “cantar” la persecución por la emisora y únicamente acertó a gritar: “¡Nos disparan, nos disparan… nos están disparando. Necesitamos apoyo!”. Kike soltó el pulsador de la emisora para poder hacer uso de su pistola y, junto a su compañero (iba conduciendo), respondió al fuego hostil. Los primeros disparos los efectuaron a través de la propia luna del coche, desde dentro del mismo. El humo de la pólvora quemada, el estrés de supervivencia y el riesgo propio de conducir en tales circunstancias hacía difícil poder abrir las ventillas del coche. No había visibilidad dentro de la cabina. Kike, finalmente, pudo abrir la ventilla del Nissan y continuó disparando al X5, pero ahora ya por el exterior. Tras consumir toda la munición de sus cargadores, mantuvo el fuego con el arma de Juan, que seguía al volante.

Cuando Kike soltó el pulsador de la emisora, cosa que debió hacer con cierta brusquedad, éste cayó al suelo del coche y quedó accidentalmente pulsado. El COS y todas las patrullas en servicio oyeron, en directo, el terrorífico episodio que se estaba produciendo e inopinadamente radiando. Se retransmitieron las detonaciones y los gritos de Juan diciendo: “¡Mátalos Kike, mata a esos hijos de perra…!”. Cuando el fuego cesó y la persecución no pudo continuar por pederse del alcance de la vista el BMW-X5, los guardias pararon su coche y verificaron la existencia o no de heridas en sus cuerpos. Ambos estaban milagrosamente ilesos. Después, sin demora, regresaron al punto de partida de todo. Cuando la actuación estaba en ciernes pudieron ver como los perseguidos abandonaban en el asfalto, dentro de la urbanización, una maleta. Una vez localizada y registrada, en su interior fueron hallados 28 kilogramos de “chocolate”.

Tras las oportunas investigaciones realizadas por la Unidad Orgánica de Policía Judicial (PJ) de la Comandancia, y otras centrales de la Dirección General, se procedió a la detención de varias personas. Por cierto, uno de los detenidos presentaba dos impactos de bala en su cuerpo, ¿quien sería el autor de tales lesiones? En la misma operación se recuperaron vehículos de alta gama sustraídos y más de 2.000 kilogramos de hachís. Sin lugar a dudas, el trabajo de Kike y Juan, ambos de la Unidad de Seguridad Ciudadana, propició que los compañeros de PJ pudieran culminar el trabajo.

Tuvieron mucha suerte, pero sobre todo supieron estar a la altura de las circunstancias. Aunque muchos crean que sabrán y podrán hacerlo, no es nada fácil hacer lo que ellos hicieron aquella madrugada. Conozco a muchos que a esa hora están en cualquier sitio menos en el “tajo” y que, seguramente, hubieran abandonado la persecución al oír el primer disparo. Tal vez incluso yo me hubiese quitado de en medio, esto es algo que solo se sabe cuando ocurre.

Entre rascacielos: ¡alto a la Guardia Civil!

Junto con su hermano Dani, también agente del benemérito instituto, y la madre de ambos, Kike viajó a Nueva York en junio de 2008. Era un viaje normal, tres turistas españoles en la ciudad de la Gran Manzana, nada de especial. Seguro que el día de autos había cientos de compatriotas en la ciudad y alguno más también sería policía. Pero para Kike y Dani no iba a ser, como así ocurrió, un simple viaje a la capital del mundo. La anécdota de estos hermanos podría ser definida como el sueño de más de un policía convencido: detener a un atracador en la ciudad de las mil y una películas policíacas. ¡Menudo suvenir se trajeron!

Casi finiquitando el viaje que la madre les había regalado, los hermanos iban paseando a pie cuando advirtieron la actitud sospechosa de un sujeto que, precipitadamente, abandonaba un centro comercial. Tras él, varias personas gritaban y pedían socorro. “Los Ortuño brothers” hicieron lo que nobleza obliga: paso corto, vista larga y mala leche. ¡Joder, eran picoletos! Como estaban donde estaban, y eran lo que eran, pensaron que el cliente iría armado con un arma de fuego, pero eso no fue óbice para estos guardias civiles francos de servicio allende de los mares. Kike and Dani, durante tres largas calles, persiguieron al sospechoso por el asfalto neoyorquino. Como es de imaginar, la persecución se produjo a la carrera. Los brothers creyeron ver algo en una de las manos del perseguido y pensaron que podría tratarse de una pistola, por ello usaron los coches como parapetos (muchos de ellos taxis amarillos). Durante la pateada gritaron varias veces ¡alto policía!, pero cuando por fin enfilaron la calle donde dieron alcance al huido, Kike expulsó de su garganta un surrealista ¡alto a la Guardia Civil! Para Kike fue un gustazo poder hacerlo en tal peculiar situación y lugar: el Madison Square Garden, en el cruce de la calle 33 con la 7ª avenida. Ahí queda eso. A día de hoy reconoce que aquel grito fue, de algún modo, un homenaje a todos sus compañeros verdes.


Kike declaró ante el diario El País que “me abalancé sobre él, le hice un barrido y lo tiré contra un macetero”. El detenido era de origen mejicano y acababa de cometer un atraco. Un tipo peligroso que portaba un enorme machete. El malandro no se dejó atrapar fácilmente y se resistió activamente a los españoles. Kike sufrió alguna lesión en su rostro, pero por suerte, y por su buen hacer, fue de carácter leve. Para el ladrón fue todo muy extraño: dos personas lo detuvieron, en perfecto castellano, al grito de ¡alto a la Guardia Civil! Esto en Nueva York suena a chino. Chirría. ¿Qué leches es eso de la Guardia Civil?, diría el gachupino.

Todo llegó a buen puerto. Los dos españoles, en lengua inglesa, trataron de explicarle lo ocurrido al primer policía del New York Police Department (NYPD) que se personó en el lugar, pero no consiguieron dejarlo todo claro hasta la llegada de un agente de origen hispano. Los neoyorquinos, una vez quedó todo esclarecido, informaron a los guardias que el detenido era una persona buscada y peligrosa.

Los hermanos Ortuño demostraron que no eran guardias civiles por casualidad. Ellos creen en lo que hacen y defienden, y están seguros de que los malos no tienen demarcación para delinquir. No habían pasado por Baeza de forma accidental. Por cierto, para Kike esa fue su última detención como miembro de la benemérita, aunque jurídicamente actuó como un mero particular.

No hay dos sin tres: atraco en Getafe

Pero no hay dos sin tres y Kike volvió a sorprender. En realidad no sorprende a quienes lo conocemos, él únicamente hace lo que de gente de su raza se espera. En mayo de 2009 Kike ya no era agente de la GC, en esta fecha ya llevaba un año en su actual cuerpo de policía. Ahora es mosso y está destinado en L´Hospitalet de Llobregat (Barcelona).

Él y su mujer viajaron hasta Madrid para asistir a la boda Dani, el hermano de Kike. Dany estaba allí destinado. El mosso y su esposa pernoctaron en Valdemoro, pero antes de regresar a Cataluña en el AVE pasaron por el Parque Comercial y de Ocio Nassica, de Getafe. Querían efectuar unas compras. Allí fue donde Kike volvió a derrochar valor y compromiso para con todos: evitó un atraco a mano armada. A sus treintainueve años de edad se suma la experiencia vital del tiroteo de Barcelona. Pasar por aquello, y salir airoso después de usar su arma, le ha otorgado mucha seguridad. Su formación está altamente reforzada con la experiencia del enfrentamiento.

Cuando Kike y su mujer caminaban por el aparcamiento del parque comercial, él detectó la presencia de cuatro personas que le hicieron saltar sus alarmas internas. Estas personas, todas jóvenes que vestían ropas deportivas, se aproximaron sospechosamente hacia una furgoneta, no blindada, de la empresa de seguridad Prosegur. El policía, aun estando franco de servicio y fuera de su demarcación policial, hizo lo que la ley obliga a todo servidor público con placa y porra: actuar. Siguió los movimientos de los sujetos y cuando vio que dos de ellos comenzaban a forzar la parte trasera del vehículo de Prosegur, gritó ¡alto policía!


Los cuatro individuos se giraron hacia Kike y uno hizo ostentación de un arma corta de fuego. Este arma, finalmente, quedó dirigida hacia el agente. El policía hizo lo propio y apuntó con su arma particular a quien esgrimía la pistola. Calma tensa. Durante unos segundos todos se miraron sin actuar. Kike llegó a decirle al pistolero ni se te ocurra abrir fuego”. Nuestro particular policía catalán fue entrevistado por numerosos medios de prensa y ante ellos admitió que todo ocurrió a poco más de dos metros de distancia, pero que él se encontraba en una posición dominante y ventajosa.

La cosa se complicó. Otro delincuente, que permanecía dentro del coche de huída, sacó a pasear otra pistola. Kike, ahora, estaba enfrentándose a dos delincuentes armados. Pero como el propio policía dijo a los periodistas: “Al final, no sé por qué, decidieron huir a toda castaña en un coche”.

Los cuatro delincuentes huyeron a gran velocidad en un turismo Volvo de color negro. Aun así, “apunté en todo momento al coche hasta que lo perdí de vista, para así proteger a las personas que estaban en el aparcamiento”. Mucho valor y entereza derramada en aquel parking. El día antes, muy cerca de Getafe, se produjo un suceso similar en otro centro comercial, solo que en este caso se produjo derrame de sangre: dos heridos por arma de fuego. Los investigadores del Cuerpo Nacional de Policía no tuvieron muchas dudas al tomarle declaración a Kike: eran los mismos tipos. En el atraco del día anterior desarmaron a un vigilante de Prosegur, al cual le arrebataron su revólver. A estas alturas nadie duda de que Kike hubiera abierto fuego en caso de que la situación se hubiese torcido más de normal.

Kike iba armado incluso estando de vacaciones. Algunos somos vistos como lunáticos por acogernos a esta legítima opción. Kike, en Getafe, entonó aquella máxima que muchos repetimos respecto al arma: “Mejor llevarla y no necesitarla, que necesitarla y no llevarla”. Esto solamente lo entiende quien piensa, siente y suda como policía, y eso no implica que todos los que llevan placa y porra puedan comprenderlo. Como se decía al inicio del artículo, hay de todo. Muchos no intervienen estando de servicio, cómo lo van a hacer sin estarlo.

Reconocimientos oficiales
Por el suceso de los disparos en el Garraf, y los 28 kilogramos de droga, Kike y Juan recibieron una sencilla felicitación pública con anotación en sus respectivos expedientes. Nada más que eso. ¿Quién se llevaría una Cruz al Mérito ese año en su comandancia y por qué?

Por la detención del atracador de Nueva York, tanto Kike como su hermano fueron recompensados con una felicitación del NYPD. Para ambos es, muy posiblemente, la distinción que más orgullo y satisfacción les reporta de cuantas poseen. A decir verdad, los Ortuño rehusaron a otros reconocimientos. La Embajada de España en USA contactó con el Ministerio del Interior para otorgarles una felicitación conjunta, pero Kike, que estaba cansado y escarmentado, no acepto el juego hipócrita de los políticos. Durante sus muchos años de servicio en la benemérita, Kike había visto como las condecoraciones eran regaladas, demasiadas veces, a quienes no las merecían. Ahora fue él quien, por dignidad, le dio la espalda a quienes siempre se la jugaron a los hombres de su clase y raza. Según sostiene, sus mandos se quedaron sin el ansiado ágape del embajador. Kike admite que las autoridades de la Embajada se portaron mejor que los jefes del Cuerpo.

Cuenta con infinidad de felicitaciones públicas con anotación, muchas de ellas por servicios realizados estando fuera de servicio. Algunas de estas felicitaciones fueron concedidas por hechos que pusieron en juego su propia vida. Otras se otorgaron por salvar la vida de ciudadanos accidentados o suicidas y, por tanto, se merecía algo más que una simple felicitación. Por cierto, en Radio Nacional de España se difundió la siguiente noticia: la Casa Blanca contactó con el Ministerio del Interior de España para agradecer la actuación de los Ortuño. Todo un ejemplo, que pocas administraciones imitan en estas tierras ibéricas.

Por la intervención en el robo en Getafe, siendo ya policía autonómico catalán, fue reconocido con la entrega de una Mención Especial del Cuerpo de Policía Local de Getafe y con la Medalla al Mérito Policial, clase Plata, de los Mossos d’Esquadra. La empresa Prosegur también contribuyó a los galardones. En las dependencias centrales de Barcelona se celebró un acto homenaje a Kike. Al evento acudió, entre otros jefes, el comisario Millán, máximo responsable policial del cuerpo de la Generalitat. Kike recibió, de la empresa de seguridad, una placa con la siguiente leyenda: “Prosegur, en agradecimiento al miembro de los Mossos d’Esquadra don Enrique Ortuño Madrigal, por su profesionalidad al evitar, con su actuación, el robo de un vehículo de Prosegur en la ciudad de Getafe”. Millán también recibió una placa de agradecimiento y reconocimiento institucional.


Kike, fue un honor conocerte en Viladecans durante aquellas conferencias. Ojalá las circunstancias me hubieran permitido conversar largo y tendido contigo. Gente como tú no abunda, pero hacen falta en la sociedad y la profesión. Muchas gracias.

Comentarios

  1. A pesar de tenerlo tan cerca, lo conocí hace poco.
    Si bien ya tenia conocimiento de sus andanzas a traves de mails.
    Concretamente cuando Ernesto vino a Viladecans(Bcn)a dar una conferencia, y es un tio genial y comprometido con su trabajo.
    Un abrazo Kike!

    Alex P.

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  2. Hola Alex: gracias por comentar.

    Gracias a tu invitación para conferenciar en Barcelona, pude conocer a Kike.

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  3. Hola Ernes, como siempre no me dejas de sorprender, y con esta publicación creo que se han dejado muchas cosas claras para todos los que dia a dia, luchamos por nuestro uniforme y por el buen hacer. Muchos de nosotros lo llevamos en la sangre desde pequeño, y nadie nos quitara esas ganas de trabajar por el bien de la sociedad. Kike no te conozco pero desde aqui te digo que eres un grandioso profesional como la copa de un pino, y mi mas sincera enhorabuena por lo gran profesional que eres. El compañero Ernesto lo ha reflejado tan bien, que al leerlo parece tan real,que uno esta en tu lugar. Felicitarte Ernesto por esta publicacion y a Kike por su gran profesionalidad. Ex-Delta 200.

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  4. Hola.

    Te ha quedado estupendo Ernesto.

    Felicitaciones a los hermanos Ortuño y a ti por el trabajo de este artículo y los demás de este estupendo Blog.

    Un abrazo.

    Mc.

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  5. Gracias Benji.

    Muchios deben tomar ejemplo de Kike, ¿no crees?

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  6. Gracias, Kike, por ser POLICÍA con mayúsculas, muchísimas gracias por tu sacrificio, dedicación, espirítu de servicio, por darlo todo en beneficio de los ciudadanos, sin duda alguna un buen ejemplo y una muestra de los grandes profesionales que tenemos en nuestros cuerpos policiales.
    Te felicito, Ernesto, por la estupenda narración realizada y por sacar, por un momento, del anonimato a este gran POLICÍA.
    José M Lobato

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  7. Gracias Lobato.

    La historia de Kike debería difundirse más aún.

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  8. Kike, sin palbras,COMPAÑERO. Por cierto vete al medico que yo creo que tienes los huevos cuadraos. Un saludo Jose Moreno

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  9. GRACIAS hermanos Ortuño y GRACIAS Ernesto. GRACIAS a hechos como los narrados quizá esta tarde me acerque al Nassica con mi mujer y mis hijas a pasar un rato de ocio sabiendo que hay unos cuantos hijos de perra que no se atreverán a atentar contra nosotros porque en cualquier momento puede aparecer alguien como vosotros.

    Si todos los patrulleros fuesen como vosotros otro gallo cantaría.

    Saludos a todos.

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  10. Pedazo de relato!!!me ha fascinado leerlo, Me gustaría que le dieses un "abrazo digital" a los dos hermanos de mi parte, sería una gozada conocerlos porque estoy seguro que se aprendería mucho de ellos!!!Por cierto Compañero, con tu permiso la subo a mi web, ok??Si quieres que lo retire sólo tienes que decírmelo!!!
    un abrazo

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  11. Querido Serpiente: dar publicidad a esos hechos, y a esas personas, es lo que yo pretendo.

    Esto es una forma pública de reconocimiento personal y profesional. Lo merecen. Dale la difusión que puedas. Sobran pagas muertas que solo se dedican a vagabundear con el uniforme, y menospreciar y minusvalorar, por ignorancia y envidia, a quienes hacen todo lo que ellos “abandonan”.

    Gracias.

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  12. Bravo por los Ortuño!!!, liandola hasta en los EEUU...con dos cojones.
    Gran articulo Ernesto, un saludo.

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  13. Gracias por tu comentario Mario. Un lujo estos Ortuños...

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  14. Los hermanos Ortuño han sido/son asociados de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC), para que se enteren algunos que no todos los 31.000 asociados somos unos "sindicalistas-sovietizados que no nos gusta el trabajo policial y queremos hundir a la GC", ¿no serán estos elementos con mentalidad caciquil y atrasada los que se quieren cargar a la GC. Los hermanos son ejemplos a seguir y vivos ejemplos de la carestía moral de la DGGC al no recompensar como se debe al que hace su trabajo.-

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  15. Hola a todos los seguidores de este blog y en especial a mi amigo Ernesto,sensacional articulo,como siempre tan habil con la pluma como con tu arma reglamentaria,es una gozada poder seguir tus articulos,mi mas sincera enorabuena a los hermanos Ortuño por su mas que contrastada profesionalidad y compromiso con sus conciudadanos.

    Un saludo y buen servicio.

    Juan Jose Castillo Torres.

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  16. Traiti y Munifex: MUCHAS GRACIAS POR VUESTROS COMENTARIOS Y PALABRAS.

    Munifex, tu juicio es muy pero que muy acertado.

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  17. Tengo la suerte de poder conocerlo y es un excelente amigo y aun mejor policía.
    Para él ser policía no es solo un trabajo, es su vida entera y me atrevo a decir que sus turnos son de 24h y que duran 365 días al año, pues siempre está dispuesto.
    Y aunque mi amigo kike ahora esté en los mossos, bajo ese uniforme azul irá siempre un gran guardia civil.
    Un saludo a todos!

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  18. Estimado anónimo: te agredezco el comentario y te felicito por haber trabajado con Kike.

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  19. Los que hemos trabajado con Kike alguna vez sabemos de lo que es capaz, representa un ejemplo de compromiso y vocación en esta tan difícil y a veces ingrata labor de policía.
    Un abrazo.

    Esteban (G.C.)

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  20. Que grande mi Ortu.
    Yo también tuve la gran suerte de conocerlo y de trabajar junto a el en UCIFA.
    Podría decir muchas cosas de este pedazo de hombre pero me quedaría muy corta.
    Es una persona enamorada de su trabajo que no duda en compartir con los demás, es humilde (y en este trabajo es una cosa que no sueles ver) es sincero (quizás demasiado), valiente, comprometido, desprendido, inteligente, un gran compañero.
    Los mandos de la GC lo respetaban pero también lo temían, estoy segura de que les descuadraba tener a un hombre así en sus filas, ellos estaban acostumbrados a los pelotas los cobardes y a los trepas que venderían a su madre por un buen puesto y un retiro tranquilo, pero con kike toparon y les demostró que todavía quedan hombres, pocos muy poquitos, pero quedan.
    El podía a ver vivido mejor que muchos mandos y no quiso, el podía tener muchas cosas que rechazo por sus principios y por su forma de entender la profesión (yo fui testigo).
    Yo solo tengo palabras de agradecimiento para el, me enseño a trabajar y a ver las cosas de forma diferente.
    Tenia a casi todas las compañeras encandiladas, yo puedo decir que incluso me enamore de este gran hombre pero no tuve la suerte de ser correspondida, nunca le pude confesar mis sentimientos.
    Me alegra muchísimo ver que con los años no cambio y que continua siendo el mismo.
    Que suerte tienen sus compañeros y mandos de la policía autonómica, espero que sepan verlo y que lo disfruten..un gran hombre sin duda.
    Te quiero kike.

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  21. GRACIAS por tus palabras compañera.

    Nunca había recibido mi blog un comentario tan “cupidiano”, será que acaba de pasar el día 14 de febrero.

    Ahora sin bromas. Veo que no me equivoqué al escribir sobre Kike, si quienes lo disfrutasteis en el trabajo decís eso, es que mi artículo es más que merecido, amen de sincero.

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  22. Un fenómeno este Enrique Ortuño.
    Sobre finales de los años 90 lo tuve bajo mis ordenes como Teniente en la unidad de escoltas de Madrid, desde entonces a llovido mucho y puedo asegurar que nadie dejo tanta huella en esa unidad como el, por muchas razones, principalmente por su profesionalidad pero también por su fuerte personalidad.
    En los años que presto servicio de escolta realizo diversas actuaciones que le hicieron ser conocido por todos los superiores en la Dirección General del cuerpo.
    Yo recuerdo con estupor la actuación que tuvo en un parque cerca del domicilio de la autoridad que protegía en ese momento (un alto cargo de la Audiencia Nacional), localizo en la zona a dos atracadores armados y se enfrento a ellos sin esperar refuerzos, durante el forcejeo le quisieron pegar un tiro en el estomago pero pudo aguantar y repeler la agresión de esos delincuente.
    El sargento de guardia que se persono en el lugar del incidente encontró a Ortuño sentado en uno de los bancos del parque custodiando el arma de fuego que les arrebató.
    Al final tuvieron que trasladarlo al centro hospitalario para ser atendido de los golpes que recibió durante su intervención, tenía la cara y el tronco superior muy castigados.
    Esta y otras muchas actuaciones que realizo en Madrid le hicieron ser muy querido y admirado por todos sus compañeros, esta claro que no todo el mundo le miraba con buenos ojos pues personas como Ortuño despiertan también envidias y celos.
    Yo quiero aprovechar esta oportunidad para mandarle un saludo y hacerle llegar mi respeto y admiración, fue un placer y un orgullo tenerlo como subordinado.
    Ortuño te deseo lo mejor en tu nueva etapa profesional.

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  23. Estimado Tte. (seguramente ya tendrá otro empleo superior): gracias por su comentario.

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  24. Que grande eres maestro Ortuño!!! Con este policía de raza comencé a patrullar las calles y aprender la profesión. Y eso para mí es el mayor privilegio. Él siempre me dice que no es ningún maestro pero me enseñó la definición de la palabra POLICÍA, que se refleja en él. Y como un buen escudero cuando estuve a su lado aprendí lo máximo en cada actuación magistral que realizaba. Intenté aprender ese olfato que tiene y muchos lo confunden con suerte, pero si estas a su lado con las aptitudes y actitud necesarias se ve muy claro que es olfato policial.
    Maestro sabes que le estaré eternamente agradecido y siempre dispuesto acompañarlo donde se disponga.

    Un fuerte abrazo maestro.

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  25. Gracias por tu comentario, espero que Kike los esté leyendo todos.

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  26. Pues si, como diria un famoso periodista del mundo de la radio y la televisión "ASI SON LAS COSAS Y ASI SE LAS HEMOS CONTADO".
    Yo fui uno a los que se les helo la sangre aquella noche de Mayo, cuando escuchamos por la emisora la llamada solicitando refuerzos en Mas Mestre, y tal lo cuentas tal fue.
    ¿Te acuerdas Kike de aquel gran mando y su gran pregunta al llegar al lugar? "Contarme que ha pasado", ni como estais o como os encontrais, nada. Jajaja, que fuerte.
    Grande Kike, querido por muchos y odiado y envidiado por otros.
    Como dicen en este, nuestro nuevo Cuerpo, "UN MAQUINA".
    Un Saludo. 16841

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  27. Yo no conozco personalmente a este agente del que cuentas esos heróicos actos, pero como ex guardia civil (ahora lo soy, pero retirado) te puedo decir que, afortunadamente, sé que hay más como él que no se dedican sólo a cobrar a fin de mes y que dignifican esta profesión con su dedicación y su compromiso, aunque por desgracia es lo que menos ve la sociedad en comparación con los casos indeseables que cometen otros agentes.

    Quiero felicitar desde aquí a todos esos compañeros que pertenecen a cualquier cuerpo policial y que actúan en bien de los ciudadanos sin importarles el lugar donde lo hagan e incluso exponiendo su propia vida en ocasiones puntuales.

    Un abrazo a todos.

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    Respuestas
    1. Graaacias por tu comentario.

      Ernesto

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  28. Le conocemos. Es una gran persona. Y eso lo hace automaticamente una persona de confianza.
    Kike, esta es tu casa.

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  29. Gracias por comentar, y enhorabuena por conocer a Kike.

    Ernesto.

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